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Antonio Alzamendi sobre Caniggia y la actual ausencia de punteros

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¿Cómo definió Antonio Alzamendi al Pájaro Caniggia? (0:51)

Ambos punteros coincidieron en River en los años 1986, 1987 y 1988. (0:51)

El exfutbolista Antonio Alzamendi conversó en exclusiva con ESPN.com sobre el rol de los punteros en el fútbol actual y recordó su vínculo con el extremo argentino Claudio Paul Caniggia, con quien compartió sus primeros años en River.

El Hormiga recordó que en 1986 el Bambino Veira usaba para cubrir la banda a Roque Alfaro, a pesar de que este no fuese puntero, algo similar al rol que a veces se le asigna a Edinson Cavani en la selección uruguaya. River salió campeón de la Libertadores y de la Intercontinental de ese año con Alzamendi y Alfaro como punteros y con Juan Gilberto Funes como centrodelantero.

Al año siguiente Caniggia comenzó a tener cada vez más minutos y, con la llegada del técnico Carlos Timoteo Griguol en julio de 1987, el Pájaro se afianzó como titular teniendo apenas veinte años.

“Caniggia era un avión, rápido con la pelota. Él ha sido uno de los grandes últimos punteros del fútbol argentino. Jugaba yo por derecha y él por izquierda, a veces al revés, tuvimos un espacio muy lindo, hubo un año que los dos jugamos juntos con (Carlos Timoteo) Griguol e hicimos unos cuantos goles”, recordó Alzamendi. Con Caniggia como compañero de ataque, River se consagró campeón de la Copa Interamericana de 1987.

Hoy los punteros no abundan, o al menos no parecen estar tan presentes. Alzamendi dijo al respecto que escuchó al técnico uruguayo del Deportivo Cali, Alfredo Arias, decir que los sistemas son los culpables de la desaparición de los punteros y el Hormiga se mostró de acuerdo.

De todas maneras, el exdelantero uruguayo se mostró confiado en que "los punteros van a volver" y que además hoy los cambios en las denominaciones hacen más invisible el rol de los extremos: “Hoy sería ese ‘lateral volante que juega por afuera’, el mismo trabajo que hace hoy un volante uruguayo por afuera lo hacíamos nosotros como punteros, llegábamos hasta el área, veníamos hasta el medio y debíamos definir arriba”.

Incluso Alzamendi destacó: “El recorrido era bastante similar y hasta más complicado a veces porque teníamos que recorrernos todo”. Tal vez hoy falte más la habilidad y el querer generar ese mano a mano con el lateral, pero como siempre, los punteros podrán encontrar entre el marcador y la línea de banda ese espacio para escaparse también de quienes predicen su extinción.