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Barcelona: Jugar bien, por ahora, no es suficiente para alcanzar su objetivo de ser segundo de LaLiga

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Dani Alves: ´Hay que saber sufrir, pero lo importante es que ganamos´ (2:02)

El defensor culé da sus impresiones al término del triunfo del Barcelona sobre la real Sociedad que lo consolida en puestos de Champions. (2:02)

BARCELONA -- El Barcelona cuenta los días que faltan para acabar la temporada intentando aparcar el desencanto que provocó la eliminación continental a manos del Eintracht Frankfurt y centrado en el objetivo de asegurar la segunda posición en la Liga que le dé acceso a la Champions League.

Y deberá hacerlo, si hace falta, apartándose de su gran dogma futbolístico. A partir del verano, cuando Xavi pueda trabajar desde la pretemporada, será el momento de poner sobre la mesa cualquier otra filosofía porque antes, ahora, se trata de sobrevivir.

Ya fue mala suerte, mediáticamente hablando, que cuando el entrenador proclamó que el Barça es distinto porque no le basta ganar, sino que además de ello debe hacerlo jugando bien, la realidad le desmontó el discurso en San Sebastián, donde se ganó... De cualquier manera.

Anoeta descubrió las fisuras de un equipo cansado física y mentalmente, agotado y débil moralmente hasta el punto de entregarse a un futbol inversamente proporcional a la filosofía que Xavi quiere transmitir.

El técnico catalán, en una suerte de excusa más o menos creíble, admitió que no le gustó su equipo pero, de la misma forma, también avisó en la sala de prensa del estadio donostiarra que se necesita tiempo para instaurar la nueva personalidad del equipo, poco o nada acostumbrado en los últimos años a presionar arriba, a recuperar rápido la pelota, a jugar en campo contrario y que tras un comienzo dubitativo tomó velocidad de crucero para, en esta recta final de temporada, acusar el esfuerzo en la hora de la verdad.

Del Barcelona que atropelló y humilló de mala manera al Real Madrid en el Bernabéu al que pidió la hora con desespero en Anoeta pasó apenas un mes que pareció más bien una auténtica eternidad.

Menos que nada se pareció uno al otro, agobiado como sobrevivió ante una Real Sociedad que le tuvo contra las cuerdas y llegó durante muchos minutos de la segunda parte a quitarle el balón, en una posesión que el equipo de Xavi ni tan solo pudo adivinar.

El esfuerzo numantino realizado en San Sebastián pasó factura en la lesión de Ronald Araújo (afortunadamente menor), las molestias de Gerard Piqué, de quien avisó el entrenador "lleva dos meses jugando con molestias en el pubis), de Dani Alves y hasta Jordi Alba "que ha jugado con rampas la última media hora).

El Barça, desconectado del balón sufre, y no poco, físicamente y acusa las idas y venidas de los partidos le ocurrió en los dos partidos frente al Eintracht Frankfurt, en Valencia frente a un respondón Levante y, por fin, contra la Real Sociedad.

Le quedan por delante al Barça seis partidos de Liga en los que va a ser fundamental sumar al menos quince puntos para asegurar esa segunda posición que le otorgue el subcampeonato y, por ende, la clasificación para una Supercopa que le significará un ingreso millonario. Y en este mes justo que queda para acabar la temporada, por más ADN y dogma futbolístico que quiera poner en el escenario su entrenador, lo trascendental, y único, será sacar los juegos adelante de cualquier manera.

Habrá tiempo, a partir de la próxima temporada, para recuperar el discurso con mayúsculas y empezar lo que, se espera, sea una nueva realidad.