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¿Las primeras cuatro fechas marcan tendencia en las Eliminatorias?

Después de las primeras cuatro fechas de las Eliminatorias para la Copa del Mundo 2018, Ecuador sumaba puntaje perfecto, con victorias en Argentina y sobre Uruguay incluidas. Por otro lado, Paraguay estaba en zona de clasificación directa. El final de esa historia es conocido: la Tri solo ganó un par de partidos más y se despidió del pasaje a Rusia varias fechas antes del final, al igual que la Albirroja. Aquello fue una especie de llamada de atención para todos, un ejemplo que convalida una sentencia: en este campeonato nada está dicho hasta que está dicho.

Las primeras cuatro jornadas de estas Eliminatorias se jugaron hace más de seis meses. Aquellos 20 partidos solo sirven para empezar a vestir la tabla de posiciones. No marcan una tendencia desde los futbolístico, no sirven para empezar a relajarse ni tampoco para resignarse. Ahora casi empieza un nuevo torneo, en el que los diez participantes parten en las mismas condiciones.

Aunque es la más brutal, no fue la única vez que un equipo con gran comienzo falló en su intento de clasificar al Mundial. En 2014, Venezuela sorprendió con siete puntos y un tercer puesto tras cuatro fechas pero al final quedó sexto, lejos del repechaje. Por su parte, Colombia arrancó bien en 2010 para después quedarse afuera de Sudáfrica. Hoy la sensación de que arrancar bien no asegura nada se fortalece, por la lejanía cronológica de los primeros encuentros y por lo continuado de los próximos compromisos.

De todos modos, y con perdón de la contradicción, parece difícil que los que hoy ocupan los primeros dos puestos no terminen entre los cuatro clasificados de forma directa. No tanto por los puntos que supieron acumular hasta ahora, sino por las capacidades individuales y colectivas de ambos y, claro está, también por la historia. Brasil tiene puntaje ideal y un equipo de lujo, que ya demostró que puede golear en un buen día y ganar en uno malo. En tanto, Argentina marcha segunda a dos unidades, con un Lionel Messi muy cómodo y un plantel renovado y con hambre. Debajo de ellos, todo puede ocurrir.

Ecuador comenzó a lo grande, pero tiene la experiencia de hace cuatro años muy cerca como para no tomar con mucha serenidad este inicio con tres victorias y solo una derrota, por la mínima en la Bombonera. No se puede relajar ni un solo partido, porque perder puntos por errores propios es una de las principales razones para quedarse afuera de la Copa del Mundo.

Cuarto aparece Paraguay, con un seleccionado que ha mostrado intentos de recuperar virtudes de otros tiempos: buena defensa, actitud combativa y confianza. De todos modos, la posición es mentirosa, porque solo consiguió un triunfo y no pudo ganarle en Asunción a Bolivia, quizás el más débil del continente. Deberá afianzar esas bondades y mejorar para dar pelea en serio por el pasaje.

Uruguay, quinto con seis puntos también, ha sido mucho más irregular de lo que uno puede esperar de la Celeste de Oscar Tabárez. Un triunfo sufrido en Montevideo ante Chile, una derrota por goleada en Quito, un 3-0 espectacular en Barranquilla y una caída sin atenuantes contra Brasil de local. Ni debe llorar por los errores ni tampoco confiarse en sus talentos. Tiene capacidad como para mejorar, pero las Eliminatorias no dan tregua.

Chile y Colombia cambiaron de entrenadores por diferentes motivos pero sus inicios fueron igual de preocupantes. La Tricolor, que con José Pekerman se había acostumbrado a andar sin preocupaciones por el continente, retrocedió diez años y ahora intentará volver a apoyarse en una generación de cracks que brillan en Europa y en la conducción de Reinaldo Rueda, un hombre de la casa con experiencia y la tranquilidad necesaria para dejar en el pasado dos goleadas tan inesperadas como dolorosas. La Roja, el ex equipo de Rueda, tiene en Martín Lasarte un técnico que buscará que los ya veteranos campeones de América se unan a nuevos nombres para armar un plantel más confiable.

El Perú de Ricardo Gareca tiene menos puntos de los que merece y es otra muestra de que lo jugado hasta ahora puede no tener gran relevancia en el futuro cercano. Perdió contra Brasil y Argentina de local, contra Chile en Santiago y solo sumó un punto gracias a un empate en Paraguay. Pero ya sabe lo que es recuperarse de un pésimo inicio (en 2018 estaba noveno tras la cuarta jornada y octavo tras la fecha 13) y cuenta con un plantel que conoce sus fortalezas y sus debilidades y que cree en su cuerpo técnico.

Si Brasil y Argentina están encaminados hacia la clasificación, Venezuela y Bolivia son el caso contrario. No han tenido la evolución de otros seleccionados y hoy están lejos del nivel necesario para dar pelea real.

En definitiva, la pelea por la clasificación está abierta y no hay lugar para sentencias absolutas. Quienes comenzaron bien pueden caer y los que lo hicieron mal pueden mejorar. Así ha pasado siempre y hoy todavía más.