<
>

Nalbandian y su filosofía aplicada al tenis

play
Nalbandian y los sacrificios de los tenistas para llegar a la elite mundial (5:33)

El cordobés contó por qué nunca dio un paso más en su carrera para intentar alcanzar el puesto número 1 del ranking ATP en un mano a mano con Fantino en ESPN. (5:33)

La carrera de David Nalbandian fue enorme y así lo marcan sus grandes hitos, sin embargo, desde afuera muchos se animaban a criticar su supuesto desinterés por dar lo mejor.

Pero, en Frente a Frente, con Alejandro Fantino, el argentino por qué actuó como actuó en su carrera profesional más allá de aquellas críticas. "En el tenis vos contratás a tu entrenador para que te diga qué hacer. Es el primer dilema: le hacés caso a tu empleado o a lo que querés hacer. Además ellos toman decisiones sobre tu vida. Mi primera charla es sobre los objetivos y formas de laburo. Y nadie te puede garantizar que funcione porque depende de muchos factores".

Y siguió: "Roberto De Vicenzo decía ´Mientras más entreno, más suerte tengo´ es una gran realidad en todos los aspectos, no solo deportivo. Es el concepto base. Ya con esa base el entorno te ayuda a un ecosistema favorable para que la cabeza te ayude".

Pero también detalló: "No me sirve entrenar 9 puntos y estar en 2 de cabeza, saturado. Si el físico o el tenis no están bien la cabeza te ayuda a jugar una pelota más. Lo fundamental es tu cable a tierra. Lo que siempre me criticaron en mi carrera. Te gusta ir a pescar, andá a pescar. Te gusta salir en auto, salís. No importa lo que digan, importa lo que te sirva para despejarte y te llena".

¿Y qué esfuerzo hay que ser capaz de hacer para ser número uno del mundo?: "Nosotros estamos la mitad en Europa, la mitad en Estados Unidos, y muy poco en Asia, Australia y Sudamérica pero vivimos muy lejos de los centros del tenis. El primer razonamiento para ser número uno es hacer base en Estados Unidos y Europa para no perder tantas horas de vuelo y de jetlag. Ese esfuerzo no es de solo un año. Y no es solo un asado o una comida. Yo eso no lo quise hacer ni cuando me plantearon vivir en Mónaco para jugar por ellos por un montón de guita cuando tenía 14, 15 años. Son filosofías".