Hoy no se es campeón, se es héroe

Estoy completamente en contra cuando leo y escucho opiniones demeritando los títulos que ganarán los equipos y deportistas durante la “nueva normalidad”. Claro está que serán títulos conseguidos en condiciones muy distintas a las que hemos conocido toda nuestra vida, ahora en recintos sin aficionados, en canchas neutrales, en burbujas creadas para poder reanudar la actividad deportiva.

¿Pero no es justamente eso lo que los hace aún más valiosos?

¿No representarán el honor de aquellos deportistas que encontraron la fuerza y la motivación más allá de la ovación de una tribuna?

Son títulos que se ganarán cuando el mundo que conocemos se desmorona, cuando el resto del planeta vive con temor de salir a las calles, de entrar a sus oficinas y convivir con ese riesgo y en la cabeza con ese miedo que niega a disiparse.

¿No habría que reconocer aun más a aquellos que demostraron la fortaleza mental de concentrarse en competir cuando estaba claro había muchas más preocupaciones en su cabeza?

Yo prefiero señalarlos y recordarlos como los campeones que se atrevieron, que incluso dejaron a sus familias para cumplir con su oficio , los que dejaron su zona de confort , los que se fueron a encerrar en un hotel por tres meses con el propósito de cumplir su trabajo y entretenernos. Los que nos están haciendo olvidar al menos por un par de horas todo lo triste y negativo que trae consigo la pandemia. ¿No es ese el propósito más importante del deporte profesional? ¿No es justamente ese, hacernos escapar de realidades menos gratas para encontrar refugio en ellos?

Reencontrarnos con el niño que se emociona por el gol de su equipo sin querer entender las complicaciones del mundo de los adultos. ¿No es precisamente eso lo que nos lleva a prender el televisor para ver un partido, una pelea, una carrera? ¿No es heróico ya lo que están haciendo los que hoy se atrevieron a entretenernos y alejarnos al menos por dos horas de esos peligros y miedos?

¿No son estos los campeones con más valor de la historia?

En mi libro, SÍ