LOS ÁNGELES – Memphis Grizzlies continúa en su senda ganadora tras vencer a Los Ángeles Lakers de manera consecutiva por (112-95). El Staples Center tampoco se le pudo resistir tras hacer lo propio hace dos días en su propio feudo. Con este triunfo, los pupilos de David Joerger acumulan cuatro victorias de los cinco juegos que han disputado sin Marc Gasol, quie se perderá lo que resta de temporada por culpa de una fractura en el pie. Sin embargo, no es la única variación que está viviendo un equipo que permanece atado en la quinta plaza de la Conferencia Oeste.
Durante la ventana de invierno se produjeron algunas variaciones sensibles en la formación de los Grizzlies. Joerger tuvo que asumir los traspasos de dos jugadores clave como Courtney Lee (Charlotte Hornets) y Jeff Green (Los Angeles Clippers) y rascarse la cabeza para ajustar lo antes posible las llegadas de Lance Stephenson (14 puntos y siete rebotes), P.J. Hairston (21 puntos) y Chris Andersen (dos puntos y tres bloqueos). De golpe y plumazo y en pocos días, el coach de Memphis se ha tenido que amoldar a tres cambios de lo más sensibles.
“Tenemos muchas caras nuevas, necesitamos ajustarnos, sobre todo defensivamente. Debemos construir esa confianza. Tengo diferentes jugadores que tengo que utilizar en sistemas distintos”, señaló.
La identidad que durante varias temporadas adoptó el equipo se ha tambaleado en busca de otra manera de hacer las cosas. Por obligación, porque no queda otra, porque uno de los efectos secundarios de ser entrenador de la NBA es el de ver cómo jugadores importantes hacen las maletas antes de tiempo, o se lesionan, o bajan su rendimiento o llegan de nuevas. ¿Cómo se mantiene o se ajusta la identidad del equipo con un panorama tan cambiante? La respuesta la tiene uno de los coaches más camaleónicos de la liga: Joerger.
“La identidad es nueva, se consigue dejando que la situación fluya y permitiendo que los chicos sean ellos mismos”, afirmó Joerger. “El otro día bromeaba diciendo que éste no es un grupo al que le vayas a exigir que haga el triángulo. Estos somos nosotros, con nuestras fortalezas y tendremos que jugar con lo que tenemos. Somos más físicos ahora en las alas con Lance y PJ (Hairston, quien fue el mejor de su equipo ante los Lakers), son chicos con envergadura, que atacan la pintura y son agresivos con la pelota”, agregó.
El rol de apaga fuegos le viene dado a Joerger. Durante la temporada se ha enfrentado a varios cambios obligados y experimentales. Desde salir con una alineación de pequeños con Matt Barnes de cuatro jugando de titular junto a Gasol a interminables variables.
“Durante el año quisimos jugar pequeños. Eso fue efectivo. Brandan (Wright) ha estado fuera casi todo el año. Incluso cuando Marc se lesionó sabíamos que podríamos contar con Ryan Hollins. Siempre hay que creer que se puede lograr. Jeff (Green) estaba jugando muy bien con espacio. Matt también. Mike Conley tuvo más sitio para jugar, así que volvimos a cambiar”, comentó.
Nada que le venga de nuevas a un Joerger que pasó 10 años como asistente y coach en la D-League, una competición en la que es imprescindible estar capacitado para buscar soluciones rápidas a este tipo de situaciones en las que los jugadores vienen y van de un día para otro.
“Yo podría estar hecho un lío –ya lo estoy- si estuviera en la ligas menores. A algunos jugadores les promocionan a la NBA, otros se van a otros países. Algunas noches tienes a siete chicos y no te la puedes jugar con las faltas técnicas porque esas cosas pasan. No sé si soy bueno en esto, pero lo he visto antes. Me ayuda a dormir un poco mejor”, argumentó.
A pesar de las caras nuevas, Joerger todavía necesita apoyarse en algunas de sus piezas más veteranas. Es el caso de Mike Conley (17 puntos y siete asistencias), quien pasaría a ser agente libre no restringido este verano, y Zach Randolph (15 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias), en quien recaerá toda la responsabilidad ahora que Gasol no está.
“Creo que Zach tiene que ser nuestra ancla. Lo que quiero hacer con él es usarlo más el tiempo que esté jugando. No le quiero poner 40 minutos cada noche porque ya no está para eso. Es el número 48 en la lista de máximos reboteadores y se acerca al 100 máximo anotador…. Eso es muy grande para su carrera. Hay que lograr eso durante un tiempo extendido. Cuando esté dentro nos tenemos que asegurar de que ataque la canasta”.
Ante los Lakers, llevó la lección a cabo con solvencia.
