Christian Horner, director deportivo del equipo Red Bull, nunca ha estado de acuerdo con las órdenes de equipo y en Sepang puso en práctica su filosofía al dejar que sus pilotos pelearan por posición.
“Lo habíamos hablado por la mañana, que cada uno diera espacio al otro. Hubo alguna gran competencia rueda a rueda entre ellos pero en todo momento se respetaron; y a los cientos de empleados que representan”, dijo el británico.
No fue una lucha intrascendente, en el momento en el que se dio, era por la segunda posición. Pero vueltas más tarde, el entonces líder de la competencia, Lewis Hamilton, quedó fuera luego de la rotura del motor Mercedes y esa batalla entere Daniel Ricciardo y Max Verstappen, terminó siendo la lucha por el triunfo en Malasia.
“Lo que básicamente había pasado en ese punto es que estaba claro que Max iba a ir hasta el final de la carrera con el neumático duro. Con Daniel habíamos parado en la vuelta 21/22 y estábamos teniendo alguna discusión con él acerca de si sentía que podía llegar hasta el final”, recordó.
“Su respuesta inicial, alrededor de seis/siete vueltas después, fue que sí, que pensaba que podía. Así que en ese momento la lucha era entre ellos dos por la posición en la pista. Por eso no hubo interferencias y las instrucciones fueron que son carreras entre ellos, y se respetasen mutuamente”.
El piloto australiano consiguió su primera victoria de la temporada y Red Bull su primer 1-2 desde Brasil 2013.
