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Evita el pie de atleta

ESPN Run

Aunque a simple vista su nombre pueda no sonar mal, e inclusive hasta resultar simpático, el pie de atleta es un verdadero problema entre los que practican deportes. Se trata de una infección causada por un hongo que afecta la epidermis y suele instalarse en la planta y entre los dedos de los pies. Por lo general tiene un aspecto escamoso y suele ser una erupción roja que genera picazón y secreciones.

Hay una gran variedad de hongos que causan el pie de atleta, y suelen estar en gimnasios, vestuarios (duchas), piletas, medias y ropa contaminada. Los hongos también se pueden contagiar de persona a persona por contacto, aunque la mayoría se adquieren por caminar descalzos en áreas donde otra persona con pie de atleta caminó.

Los síntomas más comunes son mucha picazón y ardor. A veces suele solo levantarse la piel, y en casos más graves se pueden formar grietas, dolor y sangrado. De todos modos, muchos corredores no presentan ningún síntoma en absoluto y ni siquiera saben que tienen esta infección, aunque son portadores.

¿Cómo tratarlo?

Primero debes evitar que el hongo se reproduzca y afecte más áreas del pie. Para eso tienes que mantener los pliegues entre los dedos y la planta del pie seca y limpia. Luego, para curar la herida tienes que seguir los siguientes pasos:

• Consulta con tu médico, que seguramente te indicará un antimicótico específico.

• Higieniza tus pies todos los días y sécalos cuidadosamente sin rasparte con la toalla, sobre todo entre los dedos. Luego aplica el antimicótico.

• Usa una toalla de algodón limpia y seca cada vez que te bañas.

Para prevenirlo:

• Sécate bien los pies después de lavarlos, especialmente entre los dedos.

• No dejes los pies en agua caliente por más de 10 minutos.

• Cambia las medias y el calzado diariamente. Siempre que sea posible, usa medias específicas que retengan menos humedad.

• Evita las rozaduras. Generalmente aparecen cuando usas el par de zapatillas incorrecto para tu tipo de pisada.

• No camines descalzo en gimnasios, piletas, vestuarios y duchas. Siempre lleva las ojotas en el bolso.

• Si algún familiar o compañero de equipo tiene pie de atleta evita compartir toallas, medias y calzado para disminuir el riesgo de contagio.

• Recuerda que se encuentran y reproducen en climas húmedos y cálidos.

¿Has sufrido de pie de atleta?