BLOOMINGTON, Minn. – Para muchos, Everson Walls fue el mejor esquinero de la NFL de su generación, pero una de sus jugadas más desafortunadas fue clave en la historia de los Dallas Cowboys y en el rumbo que tomó la liga.
Especialmente los aficionados más jóvenes sólo recuerdan a Walls por aquél pase que le completó Dwight Clark en el Juego de Campeonato de la NFC de la temporada 1981 y que le permitió a los San Francisco 49ers edificar una dominante dinastía.
Para los Cowboys, esa acción marcó el inicio de una larga y tortuosa etapa de reconstrucción.
Walls reconoce que ha tenido pesadillas con aquella jugada, sin embargo, confía en que este sábado, cuando se anuncie a la Clase 2018 del Salón de la Fama, su nombre se mencione entre los nuevos inmortales del futbol americano profesional.
“Siempre jugué al máximo de mi capacidad“, afirma Walls, de 58 años de edad. “Creo que tuve buenas temporadas en buenos equipos, en particular con los Dallas Cowboys. Uno siempre sueña con el Salón de la Fama. Espero ser incluido“.
Walls destacó como defensivo secundario desde su temporada de novato, cuando logró una cifra récord de 11 intercepciones y las 57 que sumó en su carrera aún representan el quinto total más alto en la historia de la NFL para un esquinero. Además, es el único en esa posición que terminó como líder en intercepciones en tres temporadas diferentes.
“(Everson) fue uno de los defensivos más rudos de su época“, recuerda Clark, quien, como Walls, estuvo presente en Minneapolis de cara al Super Bowl LII entre los Philadelphia Eagles y New England Patriots. “Fue uno de los esquineros más difíciles que jamás enfrenté. Era muy difícil desmarcarse de él.
“No creo que haya ninguna duda de que merece entrar al Salón de la Fama. Fue uno de los mejores de todos los tiempos”, señala el ex receptor de los 49ers.
Walls dijo que siempre estará orgulloso de la carrera limpia y honesta que hizo en sus tres equipos: Dallas (1981-1989), New York Giants (1990-1992) y Cleveland Browns (1992-1993).
Irónicamente, el anillo de Super Bowl que ganó fue con uno de los rivales más acérrimos de sus queridos Cowboys, los Giants.
“Siempre me he considerado Cowboy. Si tengo el honor de ir al Salón de la Fama, voy a hacerlo con esos colores”, afirma el ex número 24 del equipo de la estrella solitaria. “Fueron buenos tiempos con los Giants, a los que respeto, pero siento que me identifiqué con los Cowboys, que me dieron la primera oportunidad en la liga”.
Incluidos Playoffs, Walls fue el esquinero que más pases interceptó a quarterbacks que disputaron el Super Bowl: Joe Theisman (5), Ron Jaworski (4), Phil Simms (3) y Joe Montana (3).
Fue elegido al Pro Bowl en cuatro ocasiones y tres veces fue considerado miembro del equipo All Pro como el mejor de su posición en la NFL.
“Everson marcó diferencia siempre“, señala el entrenador de los Patriots, Bill Belichick, quien fue el coordinado defensivo de los Giants, cuando Walls ganó el Super Bowl. “Cuando estuvo con nosotros en New York, jugó como safety y era el que mandaba las señales defensivas. Jugó también como esquinero y safety para mí en Cleveland. Era un muchacho muy versátil.
“Por supuesto que merece estar en el Salón de la Fama. Me encantó entrenarlo. En realidad era un muy buen muchacho para entrenar. Veía bien el balón, reconocía rutas, hacia jugadas clave en partidos importantes, estaba alerta y todo. No entiendo por qué no está aún en el Salón de la Fama”, cuestiona Belichick.
Walls es uno de 18 candidatos finalistas al Salón de la Fama juntó al tackle ofensivo Tony Boselli (Jacksonville, 1995-2001), el receptor Isaac Bruce (Rams, 1994-2007; 49ers, 2009), el safety Brian Dawkins (Eagles, 1996-2008; Broncos, 2009-2011), los guardias Alan Faneca (Steelers, 1998-2007; Jets, 2008-2009; Cardinals, 2010) y Steve Hutchinson (Seahawks, 2001-2005; Vikings, 2006-2011; Titans, 2012); el tackle Joe Jacoby (Redskins, 1981-1993), el corredor Edgerrin James (Colts, 1999-2005; Cardinals, 2005-2008; Seahawks, 2009); el esquinero Ty Law (Patriots, 1995-2004; Jets, 2005-2008; Chiefs, 2006-2007; Broncos, 2009).
La lista incluye también al linebacker Ray Lewis (Ravens, 1996-2012); el safety John Lynch (Buccaneers, 1993-2003; Broncos, 2004-2007); el centro Kevin Mawae (Seahawks, 1994-1997; Jets, 1998-2005; Titans, 2006-2009); el receptor Randy Moss (Vikings, 1998-2004 y 2010; Raiders, 2005-2006; Patriots, 2007-2010; Titans, 2010; 49ers, 2012) y el linebacker Brian Urlacher (Bears, 2000-2012).
“Tuve el privilegio de atestiguar la carrera del gran Everson Walls, primero como rival y luego como su entrenador“, señaló el ex coach Bill Parcells en un comunicado distribuido por el Salón de la Fama. “Merece una consideración muy fuerte para el Salón de la Fama. Everson fue competidor feroz con un gran instinto y habilidad superior para ir tras el ovoide.
“Fue un gran defensivo contra el pase. Sostuvo su gran nivel durante un gran número de años y fácilmente fue el mejor esquinero de su era y un gran contribuidor para que ganaramos el Super Bowl de 1990 con los Giants. Lo recomiendo de amplia manera para el Salón de la Fama”, sentenció Parcells.
