MADRID -- Gareth Bale atraviesa la situación más delicada que ha vivido en cinco años vistiendo la camiseta del Real Madrid, justo cuando ha alcanzado su mejor forma en la campaña. Ha marcado diez goles en lo que va de 2018, tres en los últimos dos encuentros de Liga. Pero ha dejado de ser intocable en los partidos ‘grandes’.
El martes pasado, cuando el Real Madrid disputó su partido más importante hasta el momento frente a la Juventus de Turín, el galés ni siquiera salió a calentar. Y ni siquiera se le echó de menos puesto que su equipo ganó por 0-3.
“No calentó porque fue una decisión que saliera otro a calentar y jugar”, espetó Zidane. Bale, sin embargo, se veía cabizbajo en el banquillo. No celebró el gran momento de la noche, la chilena de Cristiano, como tampoco lo hiciera con sus dos anotaciones en el último partido que disputó, la victoria por 0-3 sobre las Palmas.
“Puede ser”, admitió Zidane al ser preguntado si el estado anímico del jugador es malo. Sin embargo, el técnico también apuntó que “es normal", cuando se trata de un jugador que, más allá de haber costado 100 millones de euros al club, había sido fijo en los partidos grandes hasta que llegó la final de Cardiff, donde apenas gozó de unos minutos en la recta final.
“Es normal. Los jugadores quieren jugar todos los partidos y jugar siempre. Alguien como él que sabemos lo que es, lo que ha sido y lo que ha hecho. Para mí son todos importantes. Pero han jugado bien los que jugaron. Es verdad que es complicado pero tengo que tomar decisiones.
No significa nada que no juegue dos partidos a lo que nos va a aportar Gareth en momentos determinados porque es importante. Lo que tiene que hacer es seguir trabajando y pensando que va a tener su momento también”, dijo Zidane.
Y sin embargo, en el entorno se empieza a notar cierta inquietud con respecto al futuro de Gareth Bale.
Lo ocurrido en Turín el martes pasado pudo ser la gota que derramara el vaso. Según reportó la prensa inglesa, los representantes de Bale habrían solicitado a la directiva merengue que lo coloque en el mercado después de que Manchester United y Chelsea mostraran interés por el jugador.
Pero de acuerdo con fuentes cercanas al Real Madrid, el club no ha recibido ofertas y, de cualquier manera, no bajará de los 100 millones que ha costado en 2013.
Al respecto Zidane, quien recientemente reconociera que desea permanecer en el club la próxima campaña, no contempla una salida del galés. O al menos no le han comunicado que el jugador desee buscarse la vida en otro lado.
“Gareth está aquí como todos. La situación, o que vosotros queréis decir que juega menos, o los partidos menos importantes, pero para mí no es así; hay muchos partidos. Y ,cómo vamos a terminar? Gareth se va a quedar, digo yo. Es mi sensación. Luego como siempre no sé qué me va a pasar a mí y a los jugadores”, señaló.
