Arsenal ha superado el récord de transferencia del club, completando la firma por € 53 millones de Alexandre Lacazette el miércoles, pero la mayor declaración de intenciones que puede hacer el club este verano es mediante el bloqueo de la salida de Alexis Sánchez, independientemente del hecho de que podrían llegar a perderlo por nada dentro de 12 meses.
Los ganadores de la FA Cup enfrentan ahora a una prueba crucial de determinación y ambición con Sánchez, y el resultado definirá qué tipo de club es realmente Arsenal.
¿Es el chileno considerado por la jerarquía de Arsenal como un activo dentro de la cancha? ¿O lo ven como un activo que se viene depreciando en los balances y que podía terminar marchándose al final de su contrato en junio de 2018 como un agente libre?
Las actuaciones de Sánchez con Arsenal la pasada temporada y para Chile, durante la Copa Confederaciones en Rusia, sugieren que es un jugador que está llegando al máximo de sus capacidades.
A los 28 años, está madurando en un delantero con la capacidad de ser el jugador sobresaliente capaz de cambiar el juego en la Premier League - un jugador que puede hacer por Arsenal lo que Cristiano Ronaldo y Luis Suarez hicieron por Manchester United y Liverpool, respectivamente, en sus últimas temporadas en Old Trafford y Anfield después de ser persuadidos para permanecer durante un año más a pesar de hacer clara su determinación de marcharse.
En 2008, Sir Alex Ferguson le suplicó a Ronaldo que reprimiese su deseo de jugar con Real Madrid para quedarse una temporada más en United, tras lo cual se había comprometido a sellar una movida al Bernabéu.
Ronaldo estuvo de acuerdo y United se vio recompensado con un título de la Premier League, una aparición en la final de la Champions y 26 goles en 53 partidos del lateral portugués.
En el verano de 2013, Suárez estaba desesperado por dejar Liverpool después de sufrir una sanción de 10 partidos por morder al hombre de Chelsea, Branislav Ivanovic. Un traslado a Arsenal estaba cerca, con el club de Londres infamemente ofreciendo £ 40,000,001 para desbloquear una cláusula de escape de £ 40m para el delantero.
Liverpool se mantuvo firme - Steven Gerrard incluso le dijo a Suárez que podía conseguir algo mejor que Arsenal y merecía dejar Anfield por Barcelona o Real Madrid - y la oferta de Arsenal fue rechazada. Suárez se quedó y disfrutó de una temporada increíble: la mejor de Liverpool en la era de la Premier League, cuando llegaron muy cerca de ganar el título por primera vez desde 1990.
Para cuando se trasladó a Barcelona en el verano de 2014, Suárez había sido nombrado el Futbolista del Año y dejó Liverpool con su status elevado gracias a sus actuaciones y su voluntad de quedarse durante un año más.
La diferencia entre Sánchez y estos dos jugadores antemencionados es su situación contractual con Arsenal. Mientras que United y Liverpool recibieron dinero con la venta de Ronaldo y Suárez por £ 80m y £65m, respectivamente, Arsenal está parado ante el hecho de tener que perder a Sánchez por nada el próximo verano si lo mantiene durante una campaña más.
Si lo venden ahora, Arsenal sabe que podría recibir por lo menos £ 50m de parte de Manchester City, Chelsea o Bayern Múnich. Pero permitir que su talismán se marche sería similar a un Arsenal izando la bandera blanca y señalando a sus seguidores que las finanzas siempre vendrán antes que la vitrina de trofeos.
Mantener a Sánchez le dará a Arsenal esperanza de ganar la Premier League. Sin él, sus perspectivas serían mínimas. Y si se queda y Arsenal disfrutan del éxito, tal vez él pueda entonces verse persuadido para extender su contrato, permanecer en Londres y unirse a muchachos como Patrick Vieira, Dennis Bergkamp y Thierry Henry como una leyenda del club.
Puede que Sánchez no desee quedarse. Fuentes con conocimiento le han dicho a ESPN FC que él está decidido a trasladarse a City para trabajar junto a su ex entrenador en Barcelona, Pep Guardiola, una vez más. Pero el Arsenal puede obligarlo a cumplir su contrato y dejar en claro que, con tanto dinero en la cuenta bancaria del club, perderlo por nada el próximo año es un precio que están dispuestos a pagar.
Y así como Gerrard instó a Suárez a esperar algo más grande y mejor que Arsenal en 2013, a Sánchez le deberían decir que está en una posición similar en el Emirates.
Después de haber jugado en Barcelona, tal vez sus opciones se vean un poco más limitadas, pero a menos que Barça o Real Madrid entren en la carrera, Arsenal debería ser capaz de conservar a su jugador estrella.
Un Arsenal exitoso y con una gran cantidad de victorias es un club más grande que City o Chelsea, y han flexionado sus músculos en 2014 al vencer a Liverpool por la firma de Sánchez cuando se fue de Barça. También tienen la historia y las finanzas para competir con Manchester United, por lo que Arsenal no debería permitirse ceder ante un rival interno.
Los días de permitir que jugadores de la talla de Samir Nasri, Kolo Toure y Gael Clichy se marchen en dirección a City, o Robin van Persie se pase a United, deberían haber quedado atrás. Sánchez le dará a Arsenal la oportunidad de demostrarlo.
La obtención de los servicios de Lacazette le da al club una plataforma sólida desde la cual se le puede decir a Sánchez que no se le permitirá abandonar el Emirates este verano, le guste o no.
Las acciones hablan más que las palabras y la adición de Lacazette asegura que Sánchez no pueda quejarse de falta de ambición por parte de la jerarquía del club cuando se siente para hablar de su situación este verano.
Pero, en última instancia, todo se reduce a la ambición de Arsenal. Si todavía la tienen, Sánchez seguirá siendo su jugador la próxima temporada.
Mark Ogden es redactor sénior de fútbol para ESPN FC. Síguelo @MarkOgden_
