La Sangre Azul, guapo de animación del conjunto celeste, protagonizó una serie de actos violentos contra los elementos de la policía que resguardaban su ubicación, a espaldas de la portería defendida por José de Jesús Corona durante la segunda mitad.
Estos hechos ocurrieron durante el descanso del partido entre Cruz Azul y Monarcas, pero se mantuvieron hasta los primeros minutos de la segunda parte, cuando algunos miembros de la porra fueron detenidos.
Por poco más de diez minutos, algunos integrantes de la barra cementera se agruparon y fueron en contra de los elementos de seguridad, quienes respondieron a las agresiones brevemente hasta calmar los ánimos.
A través del sonido local se hizo un llamado a la prudencia y se reiteró más de una vez que el Estadio Azul es un espacio libre de violencia; con el balón rodando y tras un segundo anuncio, la bronca se redujo a un conato y de ahí, a los cánticos.
"El Azul un estadio familiar. Les suplicamos que guarden la compostura", aclamó la voz oficial del inmueble antes de que se cumplieran los 50 minutos de tiempo corrido con el marcador parcial de 1-0.
