KAZAN, Rusia - Los hinchas colombianos suelen entonar una canción que menciona a la estrella de su selección, James Rodríguez, y los dos goles que anotó contra Uruguay en el Mundial de 2014 en la victoria 2-0 sobre Uruguay en el estadio Maracaná.
Es un recordatorio del impresionante desempeño de Colombia en Brasil, donde los Cafeteros casi eliminan al anfitrión Brasil en los cuartos de final, y de la importancia de James para Colombia.
Los dos goles de James contra los Charrúas están tatuados en la historia del fútbol colombiano, pero ahora el equipo dirigido por José Pekerman necesita que el astro de Bayern Munich vuelva a ejecutar su magia el domingo contra Polonia en Kazán.
El “10” colombiano llega al encuentro recuperándose de una lesión de la pantorrilla izquierda que lo obligó a salir de la banca y jugar apenas 30 minutos el martes en la derrota por 2-1 ante Japón en su debut por el Grupo H de este Mundial. Esta vez, James debe ser titular y será el eje del ataque de Colombia, el encargado de armar el ataque y también de rematar al arco.
James marcó seis goles en 13 partidos por las eliminatorias sudamericanas. A nivel de clubes, su transferencia a Real Madrid tras lograr el Botín de Oro en el Mundial de 2014 parecía marcar el nacimiento de una superestrella, quizás incluso al nivel de inmortales como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Pero aunque no tuvo el impacto que se esperaba con el Madrid, el ahora enlace de Bayern sigue siendo la figura indiscutible de Colombia, y el responsable en gran medida del futuro del combinado sudamericano.
Sin James durante la primera hora de juego, Colombia tuvo dificultades para generar llegadas ante Japón, aunque la selección también sintió la ausencia del volante de contención Carlos Sánchez, expulsado al comienzo del partido y quien ha recibido supuestas amenazas de muerte.
Colombia enfrenta a una Polonia que también está obligada a ganar, tras perder 2-1 frente a Senegal en su debut.
Colombia tendrá que frenar al artillero polaco Robert Lewandowski, compañero de James en Bayern y quien promedia casi un gol por partido con el equipo alemán en las tres ultimas temporadas.
Los colombianos cierran la fase de grupo el 28 de junio contra Senegal, el mismo día que Polonia choca contra Japón. Un empate el domingo en Kazán los dejaría a ambos con posibilidades de clasificarse a los octavos de final.
