LOS ÁNGELES -- A veces uno necesita tocar fondo para poder salir del pozo.
Ese fue el caso de Jared Dudley, que identificó en una situación particular que era el momento de repuntar.
"Mi madre me escribió y cuando eso sucede sabes que no estás jugando bien", confesó. "Estuve errando tiros sin marca y solamente dije 'basta'. Luego del juego en Washington he tenido más confianza y cuando tus compañeros te ven encestar te pasan más el balón y era cuestión de mantenerme confiado".
El alero estaba inmerso en una racha en la que su tiro de tres puntos había dejado de funcionar.
Desde el comienzo de diciembre, Dudley disparó 6-27 (22 por ciento) hasta el partido ante los Wizards. Desde entonces había conectado 13-23 (56.5 por ciento).
El domingo, sin embargo, el ex jugador de los Phoenix Suns había fallado sus primeros seis intentos.
"Sabía que había errado mucho pero traté de no pensar en eso", dijo. "Fueron buenos tiros, sin marca. Es natural que si estás tirando 20 por ciento durante seis o siete juegos te empieza a afectar pero ahí es donde hay que hacerse fuerte".
Doc Rivers dijo no tener problemas con que Dudley u otros en situaciones similares continúen disparando, siempre y cuando sean tiros sin marca.
"Los que saben tirar, van a tirar", dijo. "Si dejo de creer en ellos, ellos también lo harán".
Fue así que Dudley retribuyó la confianza, encestando quizás el tiro más importante de la noche, un triple que le devolvió la ventaja a los Clippers y que a la postre fue vital para la remontada y el triunfo.
"No sé ni cómo me encontró", dijo el francotirador en relación a un Chris Paul que dio la asistencia desde abajo del aro casi sin mirar, en una brillante jugada de pizarrón. "Había que meterlo, sobre todo en esa situación, y estoy contento que entró".
