MÉXICO - Ahora que los nombres de Ucrania y Rusia están en boca de todo el mundo debido al conflicto bélico que sostienen ambas naciones desde hace varios meses y que ha vuelto a trascender la historia de un club ucraniano que en plena Segunda Guerra Mundial combatió con su futbol por sus ideales y fue aniquilado por sus represores, vale la pena recordar a un hombre que también desafió a todo un régimen y cuyo destino fue similar.
El FC Start, equipo formado por ex jugadores del Dínamo de Kiev, los cuales fueron convertidos en prisioneros de guerra por el ejército alemán tras la invasión nazi a Ucrania y que tuvo la osadía en 1942 de vencer en un partido a un equipo formado por soldados germanos, continuó, sin saberlo, la historia de Matthias Sindelar, el mejor jugador austriaco de la historia, apodado el 'Mozart del futbol' o el 'hombre de papel', y que en 1939, hace 75 años, fue víctima del conflicto bélico más mortífero de la historia.
Sindelar puede ser considerado como el primer mártir del futbol, un hombre cuyos ideales lo llevaron a desafiar a todo un sistema con un balón pegado a sus pies. La pelota fue su mejor arma para encarar a Adolfo Hitler y luchar contra el imperio que el líder teutón quería instalar en toda Europa.
Con sangre judía, Sindelar nació en Koslov, poblado del Imperio Austro-Húngaro en 1903; en 1905 su familia se mudó a Viena donde empezó a jugar futbol y ya para 1918 se unió al club Hertha Viena, donde sobresalió y su juego comenzó a adquirir fama en el centro de Europa.
Matthias actuaba como centro delantero, poseía gran técnica individual, una habilidad poca vista para la época y gran olfato goleador. Además, una de sus grandes cualidades era la facilidad que tenía para pasar con el balón entre los defensas, circunstancia que le valió el mote de 'hombre de papel', ya para cuando era figura del Austria Viena en 1925.
Pronto llegó el reconocimiento de todo el continente como el mejor delantero, su aparición en la selección nacional fue inevitable, pero la oportunidad de jugar el primer Mundial de la historia, en Uruguay, se diluyó cuando Austria decidió no asistir al certamen. Sudamérica se privó de no atestiguar la calidad de Sindelar.
De haber participado en el torneo, el equipo austriaco, llamado por la prensa como 'Wunderteam', por lo excelso de su juego, hubiera sido un gran obstáculo para uruguayos y argentinos en su camino a la Final.
Sindelar y su selección se quedaron en casa y no fue sino hasta 1934, en Italia, cuando el conjunto alpino mostró al mundo lo que era capaz de hacer en el campo. Sin embargo, en uno de los robos más descarados de la historia en Copas del Mundo, el 'Wunderteam' fue derrotado en Semifinales por Italia 1-0 y eliminado así del Mundial.
Ese descalabro sería el principio del fin de Sindelar y el 'equipo maravilla'. Cuatro años después, Austria desapareció del mapa político al ser anexado por el Tercer Reich alemán y el gobierno obligó a los jugadores austriacos a ser parte de la selección germana para participar en Francia 1938.
Matthias, rebelde por naturaleza y orgulloso de sus raíces judías, se negó rotundamente, pero después, en un amistoso semanas antes del Mundial, organizado por el gobierno alemán para celebrar el Anschluss (anexión) y jugando para lo que quedaba de Austria frente a los propios alemanes, tras marcar uno de sus dos goles, se mofó de sus rivales y de las autoridades nazis presentes en el duelo, entre ellas Adolfo Hitler. Ese gol lo condenaría por siempre.
La GESTAPO (policía secreta nazi) lo consideró enemigo del régimen; fue perseguido e imposibilitado para jugar o trabajar, además de que un café de su propiedad fue destruido. El 23 de enero fue encontrado en un departamento de Viena el cuerpo sin vida de Matthias Sindelar, que tenía 35 años de edad, junto al de su novia Camila Castagnola.
La principal teoría sobre su muerte apunta a un suicidio por inhalación de monóxido de carbono; otras versiones contaron que fue asesinado cuando un compañero de selección lo denunció. La versión oficial que publicó el gobierno alemán fue la de un accidente en su casa.
Aquel triste suceso causó impacto en el pueblo austriaco, pues 40 mil personas desafiantes al régimen nazi acudieron a su sepelio acontecido en el famoso cementerio de Zentralfriedhof de Viena, donde también descansan los restos de personajes históricos como Beethoven, Strauss, Waldheim y Mozart.
Ese día de enero de 1939, en el umbral de la Segunda Guerra Mundial, fue el fin del jugador de futbol, precursor de figuras como Pelé, Di Stéfano o Maradona, pero el inicio de una leyenda cuya historia quedó viva para siempre y cuya dignidad superó con creces sus extraordinarias cualidades deportivas.
FRASE:
"Jugaba al futbol como ninguno. Ponía gracia y fantasía... siempre jugaba y nunca luchaba, salvo contra la sinrazón hitleriana, a la que burló y regateó dedicándole su gol más sentido".
Friedrich Torberg
Poeta austriaco
NÚMEROS:
1 Mundial fue el que jugó: Italia 1934
11 años defendió la casaca austriaca a nivel internacional
26 goles marcó con su selección
600 tantos anotó en su carrera con el Austria Viena de acuerdo a los cronistas de la época.
UN DATO
Matthias Sindelar puede ser considerado como el primer jugador mediático de la historia, pues su imagen fue utilizada para comercializar productos de leche, relojes e incluso participó en una película con el papel de él mismo. La cinta llevó el nombre de Roxí und ihr Wunderteam (Roxi y su equipo maravilla), filmada en 1937 y esterilizada por Rosi Barsony y Fritz Imhoff, dos actores austriacos muy populares en la década de los 30's.
