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La nueva fama de Johnny Cueto

Los chicos siempre van a ser chicos, así que el día después de que Johnny Cueto lanza, los relevistas de los Rojos de Cincinnati tienden a emularlo durante momentos en los que no tienen nada que hacer en el bullpen o los jardines. De todas formas, normalmente están bien descansados después de las salidas de Cueto. Y, ya que no lucirán peinados rastas en su honor, no hay mejor halago que copiar su entrega.

La frivolidad rara vez dura mucho tiempo. Los pitchers profesionales aprenden que mientras más compacto sea el windup y menos movimientos se lleven a cabo en el lanzamiento, mucho mejor. Tim Lincecum es único, Clayton Kershaw se desenvuelve gradualmente y Max Scherzer generó escepticismo con sus erráticos lanzamientos a principios de su carrera como profesional. Sin embargo, el panorama está generalmente repleto de pitchers que intentan no complicarse y buscan la consistencia en sus lanzamientos.

A los pitchers se les ha dicho que es indispensable que puedan repetir su forma de lanzar. Pero luego viene Cueto, cuyo movimiento es irrepetible y difícil de describir. Debería venir con una advertencia: "Niños, no intenten esto en casa".

"Probé algunas veces en el bullpen", dijo el relevista de los Rojos, Sam LeCure. "Pero es difícil mantener el equilibrio como él lo hace. Si no estás acostumbrado a eso, te puede desequilibrar un poco. Lo intento una o dos veces y luego digo: ‘De ninguna manera podría modificar mi mecánica para hacer eso’".

Cueto -- contorsionista, maestro en lanzar a las esquinas y candidato al premio Cy Young de la Liga Nacional -- está llamando la atención principalmente por lo que sucede después de que la pelota sale de su mano. Incluso después de que Washington lo apaleara en su más reciente salida, encabeza la lista de abridores de las Grandes Ligas en ponches (82), WHIP (0.74) y WAR (2.8), y es tercero en ERA (1.86) por detrás de Jeff Samardzija y Adam Wainwright. Se prevé que abra el próximo lunes en el Dodger Stadium, ya que está floreciendo a pesar de que ha lanzado la mitad de sus juegos en el Great American Ball Park, donde los bateadores han obtenido buenos resultados.

Si les preguntáramos a las personas que ven a Cueto todos los días, nos dirían que su éxito es el resultado de una sorprendente condición física, y una habilidad para lanzar a las esquinas con cinco lanzamientos (bola rápida, slider, bola en curva, recta cortada y cambio) y un don para reprimir el juego de la carrera mucho más eficiente que cualquier otro pitcher en la Gran Carpa.

Sin embargo, Cueto también es apasionado de la automejora y ha pasado años perfeccionando una entrega que en un principio parecía torpe. Pero no tardó mucho en sentirse cómodo y es ahora parte esencial de su identidad. Su movimiento poco convencional lo ha colocado entre un selecto grupo de pitchers -- Luis Tiant, Fernando Valenzuela, Hideo Nomo y Nuke LaLoosh -- que han contribuido al deporte con un poco de entretenimiento a la antigua y que no se oponen a tomar algunas desviaciones en su camino hacia la línea de meta. Los resultados son una recompensa gratificante al tiempo y el esfuerzo que Cueto ha invertido en perfeccionar su nuevo sello distintivo.

"Déjenme decirles: no fue fácil hacerlo en un principio", dijo Cueto a través del intérprete Tomás Vera. "Me costó mucho trabajo. Me criticaron y, en un principio, me dolía la rodilla. Pero ya lo domino".

La sincronización es crucial

Después de que comienza su movimiento, Cueto eleva lo más alto posible la pierna
izquierda, después rota el torso hasta quedar viendo hacia el jardín izquierdo
central y el bateador puede
ver el número 47 en la parte dorsal de su camiseta
. Una vez que llega a la
cúspide de su entrega, se desenrolla y se presenta a los bateadores como un hombre
misterioso de 1.80 m y 98 kilos (5 pies 11 pulgadas y 215 libras). En el proceso,
estropea el mecanismo de sincronización en el que los bateadores generalmente
se basan antes de actuar.

"Como bateador, es clave calcular cuándo llegará la pelota para saber cuándo debes intentar golpearla. Con lanzadores como él, intentas hacerlo en el círculo de espera", dijo Ryne Sandberg, entrenador de los Phillies, quien tiene la experiencia de haber sido un 10 veces Todos Estrellas y futuro miembro del Salón de la Fama con los Cachorros. Sandberg bateó de por vida .294 (20-en-68) contra Valenzuela y .300 (6-en-20) contra Gene Garber, otro pitcher al que le gustaba hacer el twist, así que su atención al detalle parece haber dado resultados.

La entrega de Cueto también es un reto para su compañero de batería. Brayan Peña, quien se ha convertido en el receptor principal en su primera temporada con los Rojos, durante varios días hizo trabajo de reconocimiento desde la posición en cuclillas en el periodo de entrenamiento primaveral antes de descifrar la mejor manera de ver la pelota antes de que salga de la mano de Cueto. Se niega a compartir sus conocimientos, por miedo a brindar ayuda y consuelo a los bateadores contrarios.

Se le preguntó a Peña si esta era una variación del viejo chiste: "Si te digo, tendría que matarte".

"No, yo no", dijo Peña riendo. "Si te lo digo, Johnny nos mata a los dos".

El origen del cambio de Cueto se dio en la primavera del 2010, después de que
terminara 11-11 con efectividad de 4.41 con los Rojos. Solía
salirse de control en el montículo y abría su lado izquierdo
y su cadera giraba
hacia la primera base como una puerta giratoria. Como resultado, arrastraba el
brazo y hacía muchos "lanzamientos vacíos", como los llama Bryan Price, manager
de Cincinnati. Price, en su primer año como entrenador de lanzadores de los Rojos,
instó a Cueto a que incorporara a su movimiento un giro más amplio de la cadera
para mantener cerrada su parte frontal, y el alumno fue muy receptivo.

"Soy una persona que me gusta intentar cosas nuevas", dijo Cueto. "Hay muchos bateadores veteranos en el béisbol que saben identificar el tipo de lanzamiento que vas a hacer, así que tienes que hacer los ajustes necesarios para evitarlo. Fue una manera de esconder [la pelota] y darles menos tiempo de identificar, por mi guante, lo que estaba intentando lanzar".

Cueto comenzó experimentando en el bullpen visitante en el Sun Life Stadium de Miami en la primavera del 2010, momento en el que se sintió suficientemente cómodo para adoptar el cambio en su juego. El plan cambió poco tiempo después, cuando, en un comienzo, perdió el equilibrio por girar de más, pero se recuperó para lanzar un strike. Los hechos provocaron un murmullo entre la multitud y sembraron una semilla en la mente de Cueto.

"Vino al bullpen entre salidas y dijo, ‘Creo que así será más difícil para los bateadores ver la pelota’", dijo Price. "Quería intentarlo y ver si podía ser eficiente y le dije ‘Debemos respetar ciertos principios y disciplinas’. Hemos tenido que hacer algunos ajustes, para que no fuera una entrega contraproducente".

Cueto atrajo los titulares en el 2010, por darle una pata de karate al receptor de San Luis, Jason LaRue, durante una riña, no obstante su efectividad cayó de 4.41 a 3.64 y su correlación entre ponches y bases por bola mejoró, conforme iba dominando su nuevo juguete. Terminó cuarto en la votación por el premio Cy Young de la Liga Nacional en el 2012, y ha elevado la calidad de su juego en los primeros 10 comienzos de la temporada actual.

¿Por qué funciona la entrega?

Ciertamente, estas cuatro cosas ayudan:

(1) Inicialmente, Cueto lanzaba con el pie derecho paralelo a la goma, pero la tensión en la rodilla provocada por el giro que hacía con la parte superior del cuerpo necesitaba algunos cambios por el bien de su salud. Pasó mucho tiempo experimentando con la posición del pie derecho, y ahora su talón forma un ángulo con la goma cuando comienza el windup.

(2) Es indispensable que cualquier pitcher se concentre en el objetivo antes de iniciar la entrega al plato. Durante un tiempo, Cueto tuvo problemas para mantener la cabeza quieta y solía inclinarla hacia su hombro derecho, pero, con el tiempo, se ha acostumbrado a mantener la barbilla pegada al hombro izquierdo. Cuando su cuerpo gira, sus ojos se fijan instantáneamente en el guante del receptor.

(3) Durante la fracción de segundo antes de que la pelota sale de la mano de Cueto, pasa el guante por el ángulo de visión del bateador, agregando un poco más de engaño.

"Es una distracción, como sucede con los magos", dijo Chris Welsh, miembro del equipo de transmisión de los Rojos y ex pitcher de las Grandes Ligas. "Tira del mantel y sale un conejo".

(4) El ritmo apropiado es crucial. Con todas esas partes girando y en movimiento, es complicado que todas las piezas se ajusten sin problemas en la producción del peligro. Cueto consiguió que funcionara gracias a interminables horas de repetición y ardua práctica. También tiene el equilibrio de un gimnasta en la viga.

"Johnny no es como un atleta olímpico, en términos del tipo de cuerpo", dijo Price. "Pero tiene la calidad de un beisbolista olímpico. Las cosas que hace, más allá de lanzar la pelota, son de primer nivel. Como mantener a un corredor pegado a la base, o su primer movimiento a primera base, o identificar la vulnerabilidad de un bateador y atacarla.

Estudia el juego. Puede mirar a uno de nuestros receptores y decir, ‘Creo que está dando indicios del lanzamiento. Acabo de cantar los últimos 10 lanzamientos’. Tiene un gran instinto beisbolero".

La reencarnación de "El Tiante"

Peña creció en Cuba, así que conoce bien los logros del gran Luis Tiant, quien ganó 229 juegos en su carrera y fue muy querido por sus compañeros de equipo por su voz aguda, sentido del humor y espíritu competitivo.

Peña tenía 8 meses de edad cuando Tiant jugó su último partido de las Grandes Ligas con los Ángeles de California en septiembre de 1982, así que en realidad nunca vio a su compatriota lanzar. Pero ha visto suficientes videos para hacer comparaciones entre Tiant y Cueto.

"Son similares, pero creo que Johnny es un poco más rápido", comentó Peña. "Luis se tomaba su tiempo. Johnny lo hace en un solo movimiento".

Además de todas las comparaciones con Tiant, Price piensa que Cueto es parecido a Warren Spahn, Juan Marichal y Sandy Koufax, pitchers que aprendieron el deporte en un tiempo en el que no todos encajaban en el mismo molde. Algunos conocedores sostienen que el cambio de un movimiento más natural y atlético a uno más mecánico y lineal ha sido un factor decisivo en el reciente aumento de lesiones de brazo en el béisbol.

La pregunta obvia, en el caso de Cueto, es si el movimiento que lo hace tan efectivo aumenta las probabilidades de una lesión. Cueto tiene un historial de lesiones de hombro persistentes. ¿Todos esos giros lo convierten en un candidato para que falle físicamente?

"Me han hecho esa pregunta en diversas ocasiones", dijo Price. "¿Siento que le causa tensión adicional al hombro? Es exactamente la misma tensión que sentía en el 2008, ’09 o ’10, cuando se abría y su brazo llegaba tarde. No creo que ahora esté más sano por el exceso de rotación. Y nunca he creído que tenga mayor riesgo por lo mismo. Es exactamente la misma tensión".

La buena noticia es que, Luis Tiant lanzó 19 temporadas en las Ligas Mayores y sumó casi 3500 innings antes de retirarse a los 41 años. Pero si tiene algún secreto que quiera compartir con Cueto, aún no lo ha hecho.

Los dos pitchers hablaron brevemente por teléfono en el club de Cincinnati hace un par de años, antes de que la conexión se cortara y terminara la conversación. Esa breve plática es la única interacción que ha habido entre la antigua estrella de Cleveland y Boston y el joven lanzador derecho que está construyendo un impresionante currículo en Cincinnati.

¿En general, hasta qué punto debería importarnos? En la línea del tiempo cósmica, las acciones hablan más fuerte que las palabras para dos pitchers que están vinculados por la inventiva y el estilo. Siempre que Tiant enciende la televisión y de repente se encuentra con un juego de los Rojos, a uno le gustaría pensar que él ve a Johnny Cueto girando hacia el jardín central antes de comenzar su trayectoria hacia el plato y surgen los recuerdos. Y "El Tiante" se fuma un puro y sonríe.