MADRID -- James Rodríguez no es adepto a perder el tiempo. A la tierna edad de 23 años, ya ha ganado nueve trofeos en dos continentes, y ha sido nombrado mejor jugador joven en las primeras divisiones de Argentina, Portugal y Francia. En su primera Copa Mundial el verano pasado marcó seis veces para Colombia para ganar el Botín de Oro como máximo goleador y el premio al mejor gol del torneo (una volea contra Uruguay en octavos de final) -- con lo que selló un pase de 80 millones de euros al Real Madrid poco después.
El colombiano de corte limpio se adaptó rápidamente al máximo nivel del fútbol mundial. Pero sería erróneo decir que la ha tenido fácil. James tenía apenas 14 años cuando debutó con el primer equipo del Envigado de Medellín; a los 16 años viajó solo a la Argentina para jugar en Banfield, y a los 18 se trasladó a Europa para unirse a Porto.
En mayo de 2013 volvió a mudarse, esta vez al opulento Mónaco de la Ligue 1, lo que significa que las experiencias de adaptarse a una ciudad extraña y a un equipo diferente no son nuevas para él, como explicó en una entrevista exclusiva con ESPN FC.
"He estado en cuatro países diferentes en cinco años", dice. "Siempre lleva un par de meses acostumbrarse al nuevo lugar. Pero ahora ya va bien, todo ha sucedido rápidamente. Soñé con esto, y viene bastante bien. Espero poder seguir en este nivel".
Como el último fichaje galáctico de Florentino Pérez, presidente de los Blancos, este "nivel" ya es de lo máximo, ya que James ahora entrena y juega junto a estrellas de la talla de Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Toni Kroos y Gareth Bale.
"Me siento cómodo junto a ellos, claro", dice. "Creo que esto es algo que todo el mundo querría. Tengo este privilegio de jugar aquí, y espero poder estar aquí durante muchos, muchos años. Es realmente increíble, ya que pueden hacer todo muy bien. Yo siempre trato de aprender mucho, de ver lo que hacen, así puedo mejorar cada día".
La contracara de juntar tantas superestrellas en un plantel es que sólo 11 jugadores pueden entrar a la cancha al mismo tiempo, o, para ser más específicos, sólo dos entre Bale, Isco y él mismo. James, sin embargo, ve esta tensión generada por la competencia por los lugares como algo positivo.
"Eso también es algo bueno, algo positivo", dice. "Te ayuda a entrenar bien todos los días para estar en un nivel excelente así puedes jugar. Yo siempre trato de cumplir con las exigencias del Real Madrid. Esa [competencia] es buena para mí, es lo que todos los jugadores quieren. Cuando ganas es mucho más fácil ser feliz, así que creo que en este momento todo está ayudando".
El Madrid se encuentra en un muy buen nivel en este momento --con 12 victorias en sus últimos 12 partidos desde el 13 de septiembre-- pero a nivel local su inicio no fue tan bueno. James convirtió en su primer partido en el Bernabéu, pero su equipo luego perdió la Supercopa española frente a sus rivales locales del Atlético de Madrid. Más tarde llegaron los vergonzantes reveses en La Liga ante el Real Sociedad y el Atlético nuevamente, mientras los hinchas y los expertos de los Blancos lamentaban las pérdidas de Ángel Di María (Manchester United) y Xabi Alonso (Bayern), y se preguntaban si el equipo no estaría un poco desequilibrado con tantos delanteros individualistas.
El entrenador Carlo Ancelotti ha dicho en repetidas ocasiones que la clave del espectacular cambio que ha habido desde entonces ha sido lograr que todos sus jugadores talentosos trabajaran para el equipo. El propio James ha sido encomendado con responsabilidades defensivas adicionales, aunque él le resta importancia a los sacrificios que esto implica.
"En el máximo nivel los jugadores tienen que estar preparados para todo", dice. "Es cierto que tengo que hacer una cobertura mayor. Cada día aprendo cosas nuevas, pero también se trata de una posición que no es tan nueva para mí. He jugado aquí antes. Lo más importante es tratar de ayudar al equipo".
Esta rápida mejoría le permitió al Madrid abordar el primer clásico de la temporada de La Liga contra el Barcelona en óptimas condiciones. James y sus colegas remontaron una desventaja de un gol permitido temprano para ganar el encuentro sin problemas. El 3-1 fue un fiel reflejo de su superioridad sobre el conjunto de Luis Enrique.
"En la segunda mitad sí, realmente nos impusimos; físicamente también", dice James. "Creo que fue un resultado justo. Madrid demostró que podemos jugar contra cualquier equipo".
Los hombres de Ancelotti luego entregaron una de las mejores actuaciones vistas en Anfield en un largo tiempo, y humillaron al Liverpool con un triunfo por 3-0 en su encuentro de la fase de grupos de la Champions League, en el que James asistió el primer gol del partido para Ronaldo. El colombiano insiste en que jugar en un estadio con tanta historia y tradición hizo que la victoria tuviera más sabor.
"No hubo presión adicional", dice. "Sólo traté de disfrutarlo ya que es un estadio con historia, mítica. Así que sólo traté de salir y jugar bien, ayudar al equipo. El resto del equipo tuvo la misma idea. Y eso se vio reflejado en el 3-0".
La vuelta contra el Liverpool en el Bernabéu fue una ocasión diferente, ya que el entrenador de los Rojos, Brendan Rodgers, dejó fuera a estrellas como Steven Gerrard, Mario Balotelli y Raheem Sterling, y Madrid ganó un partido discreto 1-0. La controversia generada por el equipo seleccionado por Rodgers tampoco parece haber sido registrada por James.
"Tenían un nuevo equipo, jugadores jóvenes, eran fuertes atrás, buenos en defensa, tácticamente sólidos", dice. "Fue un partido difícil para nosotros, pero el resultado fue justo y nos ayudó a clasificar, que era lo que todos queríamos. Para nosotros era lo mismo si Gerrard jugaba o no. Sólo tenemos que salir a ganarles".
Luego de tres meses de temporada y de carrera en el Madrid, James es un jugador clave para un equipo que ha ascendido sin problemas a la cima de la tabla de posiciones de La Liga, además de haber clasificado a la ronda de 16 de la Champions League con dos partidos de sobra. Él mismo ya suma cinco goles y cinco asistencias en sus primeros 14 partidos en estas dos competencias.
Pero no es momento de aflojar. "Todavía hay muchos desafíos, y las expectativas también son muy altas", dice. "Aún hay un largo camino por recorrer antes de que esto termine. Lo estamos haciendo bien, pero tenemos que seguir así, en este excelente nivel. Siempre pensamos en ganar, siempre tratamos de ser más intensos. Es una liga difícil, con buenos equipos, así que ayuda estar presionados en cada partido, así sales a ganarlo".
Otro desafío que se avecina para el Madrid es la Copa Mundial de Clubes de diciembre en Marruecos, una competencia a veces subestimada, que James ve como otra buena oportunidad para ganar trofeos.
"Es muy importante, porque este club siempre quiere ganar trofeos, y los jugadores también", dice. "Así que vamos a tratar de ganarlo. Es una competencia difícil, con sólo dos partidos [el Madrid pasa automáticamente a las semifinales]. Debes jugar bien cada uno de ellos".
Enero traerá el anuncio del Balón de Oro 2014, y los logros de James en la Copa Mundial le han catapultado a la lista de 23 jugadores por primera vez. Su compañero del Madrid, Ronaldo, de 29 años, es el claro favorito este año otra vez, pero James se ve como candidato en un futuro no muy lejano.
"Estoy feliz de estar allí, por supuesto", dice. "Pero Cristiano es el favorito. Mi sueño es ganarlo en los próximos años. Es un desafío, pero tengo que tomarlo con tranquilidad, y seguir jugando bien. Creo que si entrenas bien y juegas bien, todo lo demás viene solo".
El nuevo galáctico del fútbol ha recorrido un largo camino en un corto espacio de tiempo, pero aún no ha terminado de escalar.
