Pelea en los dos frentes

BUENOS AIRES -- San Lorenzo viene con buen paso en el torneo local, donde es único líder, pero necesitaba un buen resultado para seguir con vida en la Copa Libertadores. Y lo consiguió con la sufrida y esperada victoria ante San Pablo, que lo puso en carrera nuevamente en el torneo continental.

Así, a dos fechas del cierre de la fase de grupos, empezó a respirar más tranquilo: el defensor del título podrá dar pelear hasta el final en el Grupo II, "el grupo de la muerte" que integra junto con Corinthians, San Pablo y Danubio.

Luego de un arranque de año complicado, sobre todo en la Copa, los dirigidos por Edgardo Bauza se acomodaron a partir de los resultados en el campeonato. Seis triunfos sobre siete partidos jugados le dieron confianza a los de Boedo para encarar la etapa decisiva que tienen por delante.

Tras el buen inicio contra Colón y Defensa y Justicia en el torneo de Primera División, llegó la sorpresiva derrota de local ante San Martín de San Juan. Pero el equipo se recuperó enseguida, y cosechó cuatro triunfos consecutivos que le dieron tranquilidad y le permitieron ver al DT por dónde podía encontrar soluciones.

El Ciclón sorteó con éxito el clásico ante Huracán, que remontó tras ir perdiendo 1 a 0, se impuso a Chicago en Mataderos, un reducto siempre complicado, y viene de golear al siempre difícil Lanús por un categórico 4 a 0. Ahora se le vendrá otro partido durísimo: el clásico ante River Plate, en el Monumental. Los dos se medirán pensando también en lo que les queda por el torneo continental, donde River llega mucho más comprometido que su rival pensando en el pasaje a octavos.

En el Grupo II de la Copa y con seis puntos, San Lorenzo comparte ahora el segundo lugar junto con San Pablo, aunque los brasileños están mejor parados por la diferencia de gol (más dos). Pero el final está abierto: San Pablo definirá su suerte de local en el clásico ante Corinthians, el rival más fuerte de la zona, mientras que San Lorenzo lo hará en su casa ante el humilde Danubio.

Si algo no pudo lograr el equipo de Bauza en la Copa fue efectividad: apenas tres goles en cuatro partidos. Todo lo contrario a lo que le pasa en el ámbito doméstico, donde ya tiene 15 goles. Al DT todos le reconocen haber sacado campeón de la Libertadores a San Lorenzo por primera vez en su historia, pero también se lo critica porque se le exige más audacia.

Contra San Pablo, cuando apostó a Cauteruccio y a Villalba para que Matos tuviera más compañía arriba, llegó el gol del triunfo. Claro, lo hizo porque el empate lo dejaba con un pie afuera de la Copa. ¿Se animará a ser más ofensivo de ahora en adelante, más allá de la necesidad extrema del resultado?

Se sabe que Leandro Romagnoli es clave, y que cuando no está enchufado, como pasó ante San Pablo, la falta de fútbol es evidente. Pero aún sin el Pipi, el poder de fuego de sus atacantes se mantiene intacto: Matos suma seis goles en la temporada y el uruguayo, cuatro.

Torrico sigue dando seguridad, la defensa se afianza con Más, Yepes, Caruzzo y Buffarini, y en el medio, a Mercier, Mussis y Kalinski pronto podrá sumarse Ortigoza, referente de la mitad de la cancha, quien se recupera de un desgarro.

Luego de San Pablo, se vendrá Corinthians, en Brasil, el único líder. Y la definición del grupo será ante el débil Danubio en el Nuevo Gasómetro, donde deberá ganar y si es posible por varios goles de diferencia.

Aunque no la tiene fácil, de todos modos el panorama del Ciclón es bastante más alentador ahora que a comienzos de año, cuando estaba fresco el recuerdo de la final perdida ante el Real Madrid, en diciembre, y también se la había escapado la Recopa Sudamericana, en el ida y vuelta ante River.

Líder en el torneo local y otra vez en carrera dentro de un grupo complicado en la Copa, San Lorenzo apuesta a los dos frentes. Sabe que tiene mucho para mejorar, pero también sabe que el equipo siempre responde en las situaciones difíciles.