El Chelsea y el Arsenal, que podrían describirse como los clubes más importantes de Londres, se enfrentarán este sábado en Stamford Bridge. ESPN FC responde cinco grandes preguntas sobre este encuentro.
¿Qué significaría una derrota para José Mourinho?
"Muchachos, es Tottenham". Según Roy Keane, eso fue todo lo que dijo Sir Alex Ferguson cuando el Manchester United se enfrentó a los Spurs.
Nada de discusiones tácticas complejas, de discursos inspiradores, de instrucciones especiales -- sólo el reconocimiento de que sus hombres eran más que el Tottenham, que el dominio psicológico que tenían sobre ellos era tan grande que apenas merecían mención, y que ciertamente no eran complicados.
Puede que durante sus más de cinco años en el Chelsea, José Mourinho se haya sentido tentado a decir algo semejante cuando a su equipo le tocaba enfrentarse al Arsenal. Más que un mero dominio, esto ha sido casi una forma de intimidación de Mourinho; de superar a Arsene Wenger sólo porque podía, ni siquiera porque lo necesitaba. De 13 partidos oficiales (la Community Shield no cuenta), Mourinho no ha perdido ni uno.
Por esta razón, una derrota ante el Arsenal podría golpear más fuerte a Mourinho que cualquier otro traspié, ya que podría convertirse en un símbolo de que sus astutos poderes mentales realmente están en decadencia. Sería un poco como la escena de la película "Casino", cuando Nicky Santoro, el temible ejecutor y el tipo duro representado por Joe Pesci, había decaído a tal punto que necesitó tres golpes para bajar a un hombre, cuando anteriormente lo habría noqueado con uno.
Mourinho tuvo una reacción fuerte esta semana cuando le preguntaron si estaba bajo presión, e hizo referencia a los títulos que ha ganado y los que tiene actualmente. Su reacción podría caracterizarse (tal vez con razón) como una defensa desafiante de su posición, pero también podría interpretarse que la pregunta tocó un nervio. Una derrota ante el Arsenal significaría algo más que la pérdida de tres puntos, sería un símbolo de otra cosa. Este partido significa más para Mourinho que para la mayoría.
¿Arsene Wenger realmente puede romper el gafe de Mourinho?
Obviamente, muchos marcaron la victoria del Arsenal en la Community Shield como una señal de que Wenger finalmente se había quebrado ante Mourinho, pero recordemos que dicho encuentro no es más que un amistoso glorificado de pretemporada en el que los equipos pueden utilizar cinco suplentes. Es un lindo partido, pero hay muy poco en juego.
Esto no quiere decir que la victoria en Wembley no haya significado nada, porque ahora Wenger puede decirles a sus jugadores que son capaces de derrotar al Chelsea y a Mourinho, y la carga psicológica ya no es tan pesada.
Como no podía ser de otra manera, Mourinho avivó el fuego esta semana, apuntándole a Wenger con lo que en los tabloides suele describirse como una "púa apenas velada". Dijo: "En otros clubes tienen que remontarse dos, tres, cuatro años, cinco, seis, 10 años para recordar buenos resultados. En nuestro caso sólo hay que volver tres meses, y hace tres meses éramos el mejor equipo del país, el mejor DT, los mejores jugadores ".
Por su parte, Wenger asegura no preocuparse demasiado por su marca contra Mourinho, pero reconoce que todavía tiene un impacto.
"En lo personal, debo decir que sinceramente no pesaba nada en mi mente", dijo tras el triunfo en la Community Shield. "Pero siempre y cuando sea un tema constante en las conferencias de prensa, puede tener un impacto en el equipo... Fue importante para ellos poder sortear ese obstáculo".
En algunos aspectos, ciertamente sortearon ese obstáculo, pero vencer al Chelsea en la Community Shield es una cosa. Superarlos en un partido en serio, nada menos que en Stamford Bridge, es algo muy distinto.
¿Podría Mourinho cambiar la formación del Chelsea?
Mourinho se ha mantenido muy fiel a la formación de 4-2-3-1 desde hace algún tiempo. Incluso en aquellos partidos en los que "aparca el autobús", el sistema es una variante del mismo esquema, con dos mediocampistas más profundos en apoyo del número 10, y dos extremos que alimentan al delantero central.
Sin embargo, Mourinho ha obtenido buenos resultados con esa configuración, sobre todo en las dos temporadas desde su regreso al Chelsea, pero el inicio de esta temporada ha sido diferente, y podría ser necesario que haga algunos cambios.
Podría decirse que sería más fácil para él si este partido fuese en el Emirates, porque entonces podría adoptar el estilo defensivo que les significó un punto y un montón de escarnio la temporada pasada con bastante facilidad, sólo para recuperar algo de confianza y hacer que su equipo recuerde su identidad. Así como están las cosas, con el juego en Stamford Bridge, hay un poco más de presión sobre el Chelsea para jugar en modo de ataque.
Una nota positiva en la campaña hasta el momento fue la victoria por 4-0 sobre un modesto Maccabi Tel-Aviv el miércoles por la noche, un partido en el que Mourinho hizo una serie de cambios de personal y armó su plantel con una formación que pareció un poco más cercana al 4-3-3 que al 4-2-3-1. La alteración puede ser sutil, pero podría ayudar al Chelsea a retener un poco de control en el centro del campo, una de las áreas en las que han tenido dificultades en lo que va de la campaña.
El partido también ofreció una oportunidad para que Baba Rahman y Ruben Loftus-Cheek mostraran lo que pueden hacer, y cómo ambos jugaron bastante bien, su inclusión el sábado podría tener sentido. En cuanto a Rahman, es una oportunidad para cambiar a Cesar Azpilicueta al lateral derecho y retirar a un Branislav Ivanovic inquietantemente fuera de forma de la línea de fuego, y Loftus-Cheek podría proporcionar algún apoyo a Nemanja Matic y Cesc Fábregas. O quizás…
¿Cesc Fábregas podría quedar afuera?
En ciertos momentos de la temporada pasada hubiese sido impensable quitar a Fábregas del equipo del Chelsea. El español ha sido una pieza fundamental para su equipo, y aunque Eden Hazard se quedó con los aplausos y los premios al final de la temporada, en los primeros meses de la campaña, Fábregas fue su hombre clave.
Sin embargo, ya a finales del año, Fábregas ha sido a veces pobre y a veces completamente anónimo; increíblemente, algunas semanas ni siquiera justificó su lugar en el equipo. Esta fue una de las razones por las que fue una especie de sorpresa que Mourinho no invirtiera más en el corazón de su mediocampo durante la ventana de transferencias de verano, pero la buena noticia para él y los fanáticos del Chelsea es que tienen algunas opciones.
El regreso de Oscar, cuya ausencia se ha sentido profundamente, podría permitirle a Mourinho hacerlo jugar en un papel un poco más profundo de lo habitual, y de hecho su compatriota Willian ha sido mencionado como titular potencial en un papel más tradicional como No. 10, aunque su sustitución en el primer tiempo ante el Maccabi significa que estará en duda por lesión.
Con la buena actuación de Loftus-Cheek en ese partido, combinado con el regreso de Matic, Mourinho, al menos, tiene alternativas, mientras que al ver a Fábregas en algunos puntos de los últimos meses, ha dado la sensacion de que está en el equipo porque no hay nadie más. Sería una gran decisión abandonar al español ante su antiguo club, pero es una que Mourinho podría tomar fácilmente.
¿Quién abrirá arriba? ¿Olivier Giroud o Theo Walcott?
Una de las movidas más inteligentes que Wenger hizo en la victoria del Community Shield fue hacer jugar a Theo Walcott como su delantero centro, en lugar de Olivier Giroud. Los defensores centrales del Chelsea ese día fueron John Terry y Gary Cahill, lo que explica la selección de un hombre que, a pesar de todo lo que podrías decir de él, sin duda puede cambiar cuando quiere. Además, en ese momento el Chelsea estaba una semana detrás de la mayoría de los otros equipos en su entrenamiento de pretemporada, así que el resultado fue un Walcott bailando a su ritmo alrededor de algunos defensores lentos durante una hora.
La suposición natural, por lo tanto, sería que Walcott vuelva a abrir en el papel más avanzado, aunque Wenger podría hacer una pausa un poco antes de tomar esa decisión, teniendo en cuenta que el más rápido Kurt Zouma jugará en la defensa del Chelsea, disminuyendo la ventaja de arrancar con el hombre de Inglaterra.
Sin embargo, la alternativa es Giroud, un hombre cuya actuación contra el Dinamo Zagreb en la Champions League sólo podría haber sido más calamitosa si hubiera pisado sobre una lata de pintura y caído encima, después de que se perdió una serie de posibilidades respetables y luego fue expulsado por una doble amonestación en el minuto 18.
Tal como Walcott ha mostrado en numerosas ocasiones en el pasado, no es algo seguro cuando se trata de goles, goles y más goles, pero por el momento se perfila como una opción más eficaz que Giroud. Que el Arsenal sólo tenga estas dos opciones suficientemente buenas, pero al final de cuentas no del todo tan buenas para elegir en la delantera podría ser preocupante, pero ese es un debate para otro día.
Nick Miller es escritor de fútbol para ESPN FC, The Guardian, Eurosport y una serie de otras publicaciones. Síguelo en Twitter @NickMiller79.
