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Pronóstico 2013-14: Sixers

REPASO GENERAL

Thaddeus YoungDavid Dow/NBAE via Getty Images

Thaddeus Young promedió 14.8 puntos y 7.5 rebotes por partido para los Sixers la temporada pasada.

A los Philadelphia 76ers les había llegado la hora de un desmontaje. El equipo estaba atrapado en una rueda perpetua de mediocridad desde que Larry Brown dejó la organización en el 2003, un período agotador en el que nunca ganaron más de 43 partidos en una temporada. Con los grandes nombres que han pasado por la ciudad del amor fraternal, es todo un logro.

Considera la última década. La era de Allen Iverson terminó con un desagradable reclamo de intercambio que finalmente se concretó en plena campaña 2007. Chris Webber recibió $36 millones para dejar la franquicia menos de dos años después de que el equipo canjeara por él en el 2005. El fichaje de $84 millones de Elton Brand en el 2008 terminó en un despido por amnistía la temporada baja pasada. El ejercicio de Andre Iguodala produjo resultados mixtos antes de que los Sixers lo cambiaran por Andrew Bynum la temporada baja pasada. Bynum luego convirtió al equipo en un circo de gira con un salario de $16.9 millones sin jugar un solo partido. Ah, y Evan Turner todavía no sabe cuál será su papel en la NBA tras haber sido seleccionado con el pick global número 2 del draft 2010.

ESTADÍSTICAS 2012-13 DE KEVIN PELTON

V-D: 34-48 (V-D esperadas: 30-52)
Eficiencia ofensiva: 103.7 (26°)
Eficiencia defensiva: 107.3 (15°)
Factor de ritmo: 89.6 (21°)
WARP más alto: Dorell Wright (7.0)

En el proceso, los asediados Sixers han promediado una marca mediocre de 37-45 sin viajes a las finales de la Conferencia Este, a pesar de que siete entrenadores diferentes intentaron enderezar el barco. La última víctima de la dirección, Doug Collins, dejó su cargo tras una desastrosa temporada de 34 victorias que pareció interminable para el decepcionante plantel. Aunque Collins fue quien supervisó el único viaje de los Sixers más allá de la primera ronda durante la última década, su enfoque de la vieja escuela ya pedía a gritos un cambio.

Así que en lugar de seguir el tramposo camino de perseguir el octavo sembrado cada temporada, el propietario de los Sixers, Joshua Harris, cambió de dirección y pidió una limpieza muy necesaria. Despidió al viejo gerente general Tony DiLeo y lo reemplazó con Sam Hinkie, un emprendedor joven de inclinación analítica quien fue gerente adjunto de Daryl Morey en Houston. La reestructuración continuó cuando Collins y el viejo presidente Rob Thorn fueron relegados a roles de asesoría dentro de la organización.

El resultado final es que los Sixers están empezando de cero, con Hinkie a la cabeza. El joven gerente general ha pelado el roster hasta los huesos, canjeó a un All-Star de 23 años por un prospecto lesionado y contrató a un entrenador novato. Como están las cosas, los Sixers fácilmente podrían ser el peor equipo de la liga la próxima temporada, y si las cosas toman cierto rumbo, podríamos encontrarnos ante un plantel históricamente malo.

Pero todo eso es parte del plan. Tras haber estado atrapados en el purgatorio de la NBA durante la última década, los Sixers están tratando de dominar el sistema en lugar de dejar que el sistema los domine a ellos.

MOVIMIENTOS DE TEMPORADA BAJA

Sam HinkieDavid Dow/Getty Images

El nuevo gerente general de los 76ers, Sam Hinkie, ha acelerado el proceso de reconstrucción de Philadelphia.

Tras una temporada tóxica repleta de constante polémica y juego aburrido, los propietarios de Wall Street de los Sixers, encabezados por Harris, ya habían visto suficiente. Basta de correr. Era hora de derrumbar.

Primera orden del día: Encontrar la persona adecuada para la reconstrucción. Desde la oficina de los Houston Rockets, Hinkie fue nombrado presidente de operaciones de básquetbol y gerente general de los Sixers, en sustitución de Collins, DiLeo y Thorn como el principal responsable de las decisiones del equipo. Ampliamente considerado como un pensador analítico brillante, Hinkie trae un soplo de aire fresco a un equipo que realmente necesita una visión innovadora al volante.

Y Hinkie no perdió tiempo tratando de cambiar las cosas. En la noche del draft, envió a Holiday a los New Orleans Pelicans a cambio de Nerlens Noel (seleccionado con el pick global número 6) y un pick de primera ronda en el draft 2014 con protección para el Top 5. Los titulares dicen que los 76ers cambiaron un All-Star de 23 años, lo que suena como lo último que un equipo en reconstrucción querría hacer, pero Hinkie vio una oportunidad de oro.

Hinkie apreció el poder de la percepción. Lo que los titulares no mencionaban fue que todas las métricas avanzadas coinciden en que Holiday está produciendo más o menos al nivel de Kemba Walker, pero cobra casi cuatro veces más. Entonces, ¿por qué Holiday tiene una reputación tanto mejor? Porque es un All-Star. El problema es que los All-Stars son reconocimientos de la primera mitad de la campaña, no de la temporada completa. Aunque Holiday fue reconocido como uno de los 25 mejores jugadores de la NBA según las votaciones All-Star, chocó contra una pared hacia la mitad de la campaña y terminó 21º en PER en su posición.

De modo que Hinkie sacó provecho del engañoso caché de la insignia All-Star de Holiday para incorporar a Noel, quien fue considerado por muchos como el mejor prospecto del draft y también se está recuperando de una rotura de ligamentos en la rodilla. Lo curioso es que, al perderse algo de tiempo la próxima campaña para concluir su rehabilitación, en realidad podría llegar a ser más valioso para un equipo que desea acumular la mayor cantidad de derrotas posibles para posicionarse para el draft 2014. Se pone mejor: Al haber caído al pick número 6, Noel le costará a los Sixers la mitad del salario que hubiera recibido si lo seleccionaban primero, debido a la escala salarial de novatos.

Obviamente, Noel no viene sin riesgos. Podría convertirse en el jugador defensivo del año algún día, pero viene de una importante cirugía de rodilla a los 19 años, todavía está verde del lado ofensivo y sus brazos podrían ser más delgados que el linguini. Sin embargo, los Sixers no sólo reciben a Noel con un salario reducido a cambio de Holiday. También reciben una selección de primera ronda en el draft 2014 si es que cae fuera del Top 5, la cual, teniendo en cuenta lo cargada que promete ser la próxima camada, probablemente será valiosísima a pesar de la protección. Al final, probablemente terminen siendo dos talentos fundamentales con contratos en la escala de novatos a cambio de un base sólido que ganará $41 millones durante las próximas cuatro temporadas. Es un movimiento que los equipos en reconstrucción deben hacer. Los Sixers también seleccionaron al base que reemplazará a Holiday en el draft, el producto de Syracuse Michael Carter-Williams, quien necesitará tiempo para desarrollar su tiro en salto, pero tiene el tamaño y las habilidades de pase necesarias para que los fans de Philly se olviden pronto de Holiday. Hinkie también adquirió al escolta combo de 21 años Tony Wroten de los Memphis Grizzlies a un costo insignificante. Aunque Wroten nunca vio la luz del día en el profundo perímetro de Memphis, es uno de esos jugadores de salario bajo y techo alto a quienes los Sixers deberían apuntar a futuro.

Hinkie trajo a uno de sus ex jugadores de Houston, James Anderson, quien podría competir por un lugar en el plantel durante el campo de entrenamiento. Anderson podría llegar a convertirse en el escolta titular del equipo, aunque no tendrá mucha competencia; Jason Richardson podría perderse la temporada a raíz de una importante cirugía de rodilla. Hinkie también canjeó por el ex Rocket Royce White, pero el alero fue cortado apenas tres meses después del acuerdo.

Aunque parezca haberles llevado una eternidad, los Sixers finalmente encontraron un entrenador en jefe para reemplazar a Doug Collins, con la contratación de Brett Brown del banco de Gregg Popovich en San Antonio. Brown llega a Philadelphia sin experiencia alguna como entrenador en jefe en los Estados Unidos, y su última temporada en este cargo fue en el 2002 para un equipo profesional de Australia. En línea con los planes frugales de los Sixers a futuro, puede que Brown no tenga un currículo profundo, pero no vale tanto como otros más conocidos como Lionel Hollins, George Karl y Avery Johnson. Se ha hablado mucho acerca de la nómina anémica de los Sixers, que se encuentra por debajo de la nómina mínima establecida por la liga, de $52.8 millones, pero de cualquier manera no importa ya que los Sixers sólo repartirían la diferencia en el resto del plantel. En lugar de gastar dinero en jugadores que no quieren, los Sixers probablemente se guardarán el espacio bajo el tope hasta la fecha límite de intercambios por si otro equipo quiere descargar un contrato inflado a cambio de piezas de reconstrucción.

PERSPECTIVA 2013-14

Evan TurnerScott Cunningham/Getty Images

¿Será ésta la campaña en la que Evan Turner finalmente le encuentre la vuelta?

No andemos con rodeos: Los Sixers van a ser malos. La pregunta es qué tan malos. Y eso es un poco más difícil de precisar. Su base titular tuvo una efectividad inferior al 40 por ciento la temporada pasada -- en la universidad. Puede que ni siquiera tengan un escolta legítimo en el roster. La temporada pasada, Turner registró el peor porcentaje real de tiros entre todos los jugadores desde el 2009-10 con un mínimo de 1000 intentos de campo, y ¿adivina qué? Podría llegar a ser su anotador clave.

Sí, eso suena como una receta para un total de victorias inferior a 20. Sin embargo, los Sixers tienen una línea frontal estable y empieza con Thaddeus Young, quien podría llegar a ser el jugador de mayor desarrollo de la liga la próxima campaña. Fue criminalmente ignorado durante el reinado de Collins, pero le espera una gran temporada de cara al pico de su carrera a los 25 años. Las proyecciones SCHOENE sugieren que Young promediará 17.6 puntos y 6.8 rebotes por partido la próxima temporada, pero hay potencial para un mayor crecimiento, sobre todo si estira hacia la línea de triples como lo hizo al principio de su carrera.

SCHOENE prevé que la marca de los Sixers terminará en 25-57 la próxima temporada, lo que, sorprendentemente, podría parecer un poco optimista. Esta proyección "color de rosa" incluye el supuesto de que Noel regrese de su cirugía de rodilla justo antes de Navidad, pero es bastante probable que los 76ers manejen la rodilla de Noel con guantes de seda y decidan extender bastante más su rehabilitación, tal vez a toda la temporada como precaución. Los Sixers tienen todos los incentivos para tomarse su tiempo con este pilar de 19 años.

Sin tripleros a la vista, los Sixers apuntan a convertirse en la peor ofensiva de la liga. Esto no es una sorpresa. Sin embargo, la defensa debería andar bien si Young y Spencer Hawes pueden mantenerse sanos la próxima temporada. SCHOENE proyecta un ranking número 16 para la defensa de los Sixers, lo cual supone un ligero descenso con respecto a la temporada pasada, y tiene sentido si esperamos tener al as defensivo de Noel en la cancha.

Tal como están las cosas, los Sixers no proyectan terminar con la peor marca de la NBA en los ojos de SCHOENE. En realidad, hay una buena posibilidad de que la defensa de los Sixers abra las puertas para que los Boston Celtics, los Sacramento Kings, los Phoenix Suns y el Orlando Magic ganen el concurso de la mediocridad deliberada en el 2014. Mientras Young esté presente, los Sixers de 1972-73 que terminaron con una marca de 9-73 no tendrán que preocuparse por perder su récord como el peor equipo en la historia de la franquicia. Pero para los Sixers la próxima temporada, menos es más.

Proyección SCHOENE: 25-57, 5º en la División Atlántico, 14º en la Conferencia Este