EAST RUTHERFORD -- Si una tormenta de nieve similar a la que dejó recientemente un pie de nieve en New York se presentara el 2 de febrero, la NFL consideraría mover el Super Bowl al sábado o lunes.
A pesar que el vicepresidente ejecutivo de la NFL, Eric Grubman, dijo que no quería especular en que habría pasado si el 2 de febrero hubiera sido el martes, cuando tanto New York como New Jersey fueron declarados en estado de emergencia, sí comentó que los planes de contingencia están listos.
"Necesitamos 24 horas para mover la hora del juego", destacó Grubman el miércoles en el MetLife Stadium. "Requerimos de 36 horas para cambiar el día, y 48 horas de aviso o tiempo de preparación, pero de hecho vamos a empezar hasta con 72 horas de antelación para organizar los recursos adicionales en caso de que exista una amenaza [sobre el clima]".
A pesar que ambos estados fueron declarados en estado de emergencia, no hubo restricciones de viaje en New Jersey el martes, de acuerdo al oficial Adam Grossman de la policía estatal de New Jersey, encargado de divulgar la información pública. Cada tormenta se trabaja de manera diferente, y las últimas dos no han obligado a que los automovilistas dejen el camino.
"Depende del clima y también si el Gobernador [Chris] Christie y su gabinete, al igual que la oficina de gestión de emergencias, deciden poner una restricción de viajes", complementó Grossman.
Cerca de un pie de nieve cayó sobre New York y New Jersey, la región que será sede del Super Bowl XLVIII el 2 de febrero. Mientras la nieve se hacía presente, la NFL programó para el miércoles una conferencia de prensa para demostrar lo efectivos que son los equipos de mantenimiento del MetLife Stadium para removerla. .
"Nuestra meta es que inicie a las 18:30 ET y tenemos cada recurso disponible para hacerlo siempre y cuando sea seguro", continuó Grubman.
Había conductos que bajaban desde el piso superior para guiar la nieve hacia el campo donde era derretida por máquinas. Al exterior, los estacionamientos y las vías a los pabellones de seguridad, que ya fueron habilitados, se encontraban en buenas condiciones pese a la tormenta gracias al trabajo realizado.
La NFL planeaba medir el tiempo que le tomaba limpiar la nieve que cayó el martes para tener un referente sobre como sería en un hipotético día de partido, pero no pudo llevarse a cabo ya que la policía estatal estaba atendiendo accidentes y emergencias relacionadas con el clima.
"Le pedí a los encargados que recopilaran información para que pudiéramos tener una retroalimentación y generar algunos juicios", puntualizó Grubman.
La mayoría de los arreglos han estado en vigor desde hace meses, y la NFL ha planeado contingencias mucho antes que la nieve empezara a caer.
