Wawrinka sueña a los 38 años: avanzó a su primera semifinal ATP en 10 meses

Sueña despierto. Stan Wawrinka, a los 38 años, sigue ilusionado con hacer ruido en serio en el circuito profesional. Campeón de tres Grand Slam y la Copa Davis, con pasado de N°3 del mundo, el suizo derrotó a Roberto Carballes Baena por 6-4 y 7-5 en la arcilla de Umag para avanzar a su primera semifinal de ATP tras 10 meses.

El hombre no claudica. Va por más, fiel a la cita de su famoso tatuaje en el brazo izquierdo: "Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Falla de nuevo. Falla mejor".

Hace 10 meses, en septiembre de 2022, que jugó su última semifinal en el tour mayor, en Metz (cancha dura, bajo techo), en Francia, cuando se retiró ni bien empezado el partido frente al polémico kazajo Alexander Bublik. Allí había superado la qualy y dejó en el camino al ruso Daniil Medvedev, por entonces N°4 ATP.

Un mes después, el talentoso jugador suizo superó en su país, en Basilea, al noruego Casper Ruud, Nº3 del mundo en ese momento, tras ser finalista en Roland Garros y el US Open. "Esta es una razón por la que sigo jugando", había dicho Wawrinka.

En el medio, siguió en pleno sube y baja, hasta que esta semana, en Umag, en polvo de ladrillo, en Croacia, arribó a una nueva semifinal, ya que en el medio había jugado otra, pero a nivel de los Challengers. Ahora 72° en el ranking mundial, sumó tres victorias en dicho certamen sin ceder un solo set, la más valiosa este viernes contra Carballes Baena (59°), quien figuraba como cuarto cabeza de serie.

La anterior semifinal de ATP, previa a Metz, databa de Doha, a comienzos de 2020, hace ya tres años y medio. Por eso, Wawrinka no afloja, continúa por más gloria, buscando solidez, soltando sus golpes y deleitando con ese magnífico y letal revés a una mano. En semifinal le toca contra el italiano Lorenzo Sonego (43°), segundo favorito.

En la parte alta del cuadro de Umag, la otra semifinal tendrá cara a cara al italiano Matteo Arnaldi (76°), séptimo sembrado, y al australiano Alex Popyrin (90°). Por eso, sueña despierto, más que nunca.