Hace cerca de una década, los equipos comenzaron a ignorar más de un siglo de la doctrina de "Así Siempre Se Han Hecho Las Cosas" y se han enfocado en una idea elemental: ¿Cuál es la manera de alinear a los siete jugadores de posición que les da la mayor ventaja?
El éxito inicial que disfrutaron los Rays de Tampa Bay, entre otros equipos, con mover jugadores en la defensiva del cuadro es ahora copiado universalmente. Lo que parecía un experimento de un científico loco hace un tiempo ahora es de entera rutina.
Es posible que esa capa extra de análisis pronto se extienda a los jardines con algunos equipos. Algunos analistas han jugado con el concepto de utilizar una defensa en los jardines de cuatro hombres bajo algunas circunstancias como estrategia para reducir gran daño. Más y más bateadores y entrenadores se han enfocado en desarrollar mecánicas en el swing para poner la bola en el aire, por lo que la adición un jardinero podría ser considerada más a menudo.
"Mientras más lo pienso", dijo un evaluador, "más pienso que puede hacer sentido".
Primordialmente -- y obviamente -- el bateador tendría que haber demostrado una tendencia para generar bombos hacia su lado fuerte. Piense en alguien como Greg Bird, de los Yankees de Nueva York, cuya relación entre bombos y rolas en el 2015 fue de 0.52, el más alto entre jugadores con al menos 170 apariciones al plato esa temporada, O quizás Brian Dozier, de los Mellizos de Minnesota, quién batea la bola al aire mucho tuvo la relación más alta en las mayores de jalar la bola en las mayores en los últimos dos años.
El lanzador tendría que ser alguien que esté más dispuesto a inducir bolas en el aire. Probablemente nunca sería Marcus Stroman, quien lideró las mayores en porcentaje de roletas el año pasado (60.1 por ciento), pero su alguien como Marco Estrada, quien tuvo la tercera relación más alta de bolas en el aire con 48.2 por ciento.
La situación del partido tendría que ser la correcta: mayormente con dos outs, algunos analistas dijeron, cuando las probabilidades de un rally están mayormente reducidad. Si hay un bateador lento que opta en acortar su swing en busca de un sencillo con el cuadro abierto, en vez de hacer swing completo, eso podría ser una ventaja para la defensiva.
Un posible ejemplo: Si Dozier, un bateador derecho, viniera al plato con dos outs, un equipo podría enviar a un jugador de cuadro a los jardines, quizás con el jardinero izquierdo jugando más cerca de la línea de foul, el jardinero central se puede mover más profundo, el jardinero derecho puede moverse más hacia al centro, y el jugador de cuadro, quien estaría fuera de posición, podría moverse al jardín derecho, en donde es menos probable que Dozier batee la pelota.
Uno tendría que tener el personal correcto para poder hacer ese tipo de movida defensiva, dijo un evaluadro. Los Chicago Cubs tienen buenísimas opciones para añadir un cuarto jardinero de jugada a jugada por la experiencia que tienen Ben Zobrist y Kris Bryant en el cuadro y en los bosques. Por otro lado, los Mellizos quizás vean menos beneficio en mover a Miguel Sanó del cuadro en situaciones específicas.
El poder poner a los jugadores en los puntos en donde es más probable que atrapen la bola sería una prioridad, pero la movida de poner cuatro jguadores en los bosques podría poner presión sobre los bateadores y sacarlos de su zona de comodidad. Joe Maddon, dirigente de los Cachorros, le ha dado una voz a esto, haciendo énfasis en que cada vez que lo pones algo al frente a un bateador que nunca haya, te vas a meter en sus pensamientos - y eso puede ser beneficioso para lanzador aún antes de hacer el primer lanzamiento.
Unos bosques con cuatro defensores también podrían llevar a bateadores como Bird y Dozier ha escoger una opción. El bateador puede alterar su swing en un intento por aprovechar los espacios creador por un cuadro con tres defensores, pero al hacerlo, sacrificaría la oportunidad de hacer lo que los bateadores quieren hacer: hacer swing completo a la pelota para hacer el mayor daño posible.
"Si tienes a un bateador tratando de dar un sencillo en el cuadro, eso probablemente está a tu favor", dijo uno de los analistas. "¿Quisieras tener a David Ortiz tratando de pegar un sencillo en la novena entrada en tu contra o tratando de batear un cuadrangular? Claro".
Tarde en partidos cerrados, los equipos a menudo mueven a los guardabosques más cerca de la cerca y más hacia las líneas en lo que se conoce en la defensa para prevenir un doble. El uso de cuatro jugadores en los jardines, contra bateadores fuertes que suelen poner la bola en el aire, podría convertirse en una estrategia defensiva similar, especialmente con dos outs.
Cuando Maddon era mánager de los Rays, utilizaba una defensa de cuatro en los bosques contra Ortiz y Jim Thome. El concepto ha estado durmiendo desde entonces, pero es posible que cobre vida en un parque cerca de usted.
