MÉXICO – El presidente electo de los Estados Unidos de América, Donald Trump, no es ajeno al mundo de los deportes, pero en particular ha tenido un acercamiento con dos disciplinas que se desarrollan en un ring, el boxeo y la lucha libre, y en la primera de ellas, uno de sus amigos, el otrora campeón mundial Mike Tyson, estuvo a punto de romperle la cara, aunque todo quedó en una simple anécdota que quizá los unió más.
Trump ha estado más cerca del boxeo que de otro deporte, incluso, en New Jersey tiene un lugar en el recinto de los inmortales, gracias a que le reconocieron su apoyo e interés por promover este deporte en Atlantic City, mientras que la WWE, una exitosa empresa de lucha libre, también lo tiene en su Salón de la Fama.
Aunque personajes como Bob Arum, el mandamás de Top Rank, lo aborrecen, ya que según cuenta gracias a que un día se echó para atrás en la organización de un evento protagonizado por George Foreman y Evander Holyfield, y ello ocasionó una pérdida para él de 2.5 millones de dólares.
Trump tuvo su primer acercamiento con el boxeo por primera ocasión el 27 de junio de 1988, cuando pagó poco más de 11 millones de dólares para organizar en el Convention Hall de Atlantic City el choque entre Michael Spinks y Mike Tyson.
Tras la victoria de ‘Iron Mike’ a los 91 segundos, Trump se hizo su ‘asesor financiero’. Cuando tuvo problemas con la justicia, Tyson tuvo en Trump a un personaje que le apoyó y que incluso le pidió a las autoridades seguir peleando mientras estaba en el encierro.
Gracias a ello, luego se convirtió en uno de los principales personajes que mostró su apoyo al entonces candidato republicano. Sin embargo, hay una historia que el autor de Lost Tycoon, Harry Hurt, recuerda sobre algo que le contaron a Tim OBrien, autor de TrumpNation, sobre un supuesto ‘affair’ entre Trump y la entonces esposa de Tyson, Robin Givens.
“¿Sr. Trump, puedo preguntarle algo?”, dijo Tyson. “Lo que sea Mike”, la respondió Trump. Después, relatan, preguntó Tyson que si Trump estaba teniendo sexo con su esposa, a lo que el hoy presidente electo expresó: “Mike, déjame decirte algo, ni siquiera he pensado en ello. Y he escuchado esos rumores, son molestos. De hecho, te he llamado un par de veces que esos rumores y eso me molesta mucho. Y nunca he pensado siquiera en ellos. Ella es tu esposa, está contigo, es leal a ti, y eso es una total mentira”, dijo el empresario, quien contó después que Tyson le pidió dormir en su sofá unos minutos.
Donald también tuvo negociaciones con Don King, quien entonces era promotor de Mike Tyson, y ahora ha dicho que podría relanzar su carrera con su apoyo, aunque se llevó también algunas críticas de Muhammad Ali cuando comenzó con algunos comentarios contra los musulmanes. Sin embargo, por lo regular ha sido un fan del deporte de los puños, y seguramente será interesante ver si es que alguna vez en su periodo presidencial, es capaz de ir a una de las funciones como se le ha visto en algunas de las arenas más importantes de Estados Unidos.
