Este sábado en el Forum de Inglewood California, el campeón CMB de las 115 libras, el tailandés Wisaksil Wangek (Srisaket Sor Rungvisai) y el mexicano Juan Francisco Estrada, protagonizan la pelea estelar de una velada repleta de grandes batallas y emociones: el Superfly 2. Para el campeón será la oportunidad de ganar unanimidades y para Estrada, el momento de demostrar que tiene madera para reinar en la división súper mosca.
La ecuación luce complicada para ambos. Los dos vienen de grandes victorias, tienen rivales en común, estilos opuestos, guardias cambiadas y diferencias físicas importantes. Los factores que definan la batalla y que nos permitan imaginar un posible vencedor, inevitablemente, hay que buscarlos en los intangibles, en su desempeño ante rivales parecidos y por sobre todas cosas, en lo que aún no se sabe, en las incógnitas, un territorio donde predomina el misterio del lado de Juan Francisco Estrada.
UN CAMPEON DURO Y DE BOXEO COMPLICADO
Rungvisai se ganó el reconocimiento general luego de su impresionante victoria sobre Román "Chocolatito" González en el Superfly 1. Era le revancha de una controversial primera pelea, donde hubo muchos cabezazos y el resultado en las tarjetas fue polémico. En la segunda pelea no quedaron dudas, el tailandés se llevó por delante al nicaragüense, lo castigó sin misericordia y lo noqueó de forma brutal. Muchos descubrieron a Sor Rungvisai esa noche, pero el tailandés no era ninguna novedad. Por el contrario su pasado no desmiente su presente.
Su palmarés no oficial de 44-4-1 con 40 KOs, está repleto de puras guerras y peleas donde predominó el intercambio en corto, el de dar y recibir metralla de la que lastima. Cualquier pelea de Sor Rungvisai es un derroche de adrenalina y agresividad, sin importar el tamaño o calidad de sus rivales. Así lo vimos romperle la distancia y la velocidad de golpeo a Carlos Cuadras u obligar ,en mayo 2013, al japonés Yota Sato - que lo superaba por diez centímetros de altura y en casi veinte de alcance brazos - a fajarse en una baldosa. Hasta que le obligó a claudicar en el octavo, le ganó por TKO, le arrebató el título CMB y de paso lo retiró del boxeo.
Rungvisai es un oponente complicado para cualquier rival. Es insistente en su presión, de un ataque persistente o mejor dicho de una agresividad tozuda e ingobernable. Siempre da la impresión de que en su boxeo hay un guion imposible de modificar. Si a ello le sumamos su guardia zurda y que sus brazos usualmente son más cortos que los de sus rivales, es muy fácil comprender los cabezazos habituales y los intercambios brutales. Al mismo tiempo, el tailandés resiste golpeo y no hay antecedentes cercanos de que alguien lo haya podido conmover con sus golpes de poder. Para que ello ocurra, hay que pararse a intercambiar y los que lo hicieron (ejemplo Román González o Yota Sato) padecieron la experiencia.
UN DESAFIANTE CON DUDAS Y CERTEZAS
Juan Francisco Estrada divide aguas entre los propios fanáticos mexicanos. Unos lo ven como la mayor figura actual del pugilismo azteca y dan por segura una gran victoria este sábado en Inglewood. Otros, no son tan optimistas, por el contrario, son escépticos al imaginar su suerte ante el tailandés. A los primeros les asiste el derecho, pero a los segundos le sobran razones. En algunos rubros, "El Gallo" Estrada aún debe enseñarnos sus límites.
El sonorense es un púgil inteligente, de buenos atributos técnicos, de boxeo consistente y con características físicas que - según el rival - le permiten tomar ventajas. Su pasado hace legítimo el derecho a que sea considerado como una figura de primer nivel. Dije bien, su pasado. Su presente es otra cosa y hay cosas de ese pasado que no ha logrado aún ratificar en el presente. El verdadero poder de su pegada en 115 libras sigue siendo una incógnita, por ejemplo, y ese rubro define todo. Basta ver las dos versiones (112 y 115 libras) de Román "Chocolatito" González, para darle una correcta lectura a las diferencias entre una división y otra. En las divisiones pequeñas, tres libras son una enorme cantidad, que conste.
Juan Francisco Estrada fue siempre un súper mosca que peleaba en la división inferior (los moscas), pero en su palmarés abundan los rivales de peso superior, aun siendo doble monarca de las 112 libras. Su altura, su mejor alcance de brazos se sumaba a la potencia de su golpeo. En esa división, Estrada establecía el ritmo en sus peleas y obligaba a sus rivales a practicar el boxeo que más le convenía. Por eso en esa etapa abundaron las victorias por KO en peleas donde su desgaste era menor, resistía mejor el castigo y no era necesario extremarse en el volumen de golpeo, sus golpes de poder resolvían cualquier problema
Cuando definitivamente se estableció en 115 libras, el panorama cambió. Primero pasó por una cirugía en la mano derecha a raíz de un ligamento roto y un quiste en la mano derecha que por casi tres años le creo problemas y obligó incluso a pelear infiltrado. Estrada regresó ante el filipino Raymond Tabugon al que venció en las tarjetas, luego tuvo una pelea a modo contra el colombiano Anuar Salas y finalmente el pasado 9 de septiembre venció a Carlos Cuadras en una pelea sumamente pareja (todas las tarjetas lo dieron ganador 114-113) y donde un buen golpe que mandó a Cuadras a la lona en el décimo asalto, le permitió la victoria. Pero, no nos engañemos, Estrada no fue mejor que Cuadras, el cual por momentos lo abrumó con su golpeo y estuvo arriba en la puntuación hasta el décimo episodio.
Es indudable que a la más reciente versión de Juan Francisco Estrada parece faltarle mucho para ser el más dominante de la división y necesariamente tiene que llegar superado a la pelea de este sábado. Debe mejorar su trabajo sobre piernas, tendrá que mejorar su bloqueo cuando le corresponda defenderse de la secuencia de su oponente, encontrar una forma de colocar sus mejores golpes de poder y por sobre todas las cosas, ajustar temprano. Son muchos detalles que plantean incertezas y ratifican la visión sombría de quienes dudan de su victoria.
¿QUE PELEA VEREMOS?
El dibujo del combate en lo previo no ofrece ninguna duda. Srisaket Sor Rungvisai será el que buscará imponer el ritmo temprano en la pelea arriesgando en la corta distancia y Juan Francisco Estrada el que se maneje de manera cautelosa, a partir de su mejor distancia, moviéndose hacia laterales lejos de la mano izquierda del tailandés y golpeando en contragolpe o jugado a acertar basado en las facilidades que suele ofrecer el monarca.
Ese escenario debería mantenerse inalterado todo el tiempo que Estrada demore en ajustar. También será el momento más peligroso para "El Gallo". Si no consigue leer correctamente el plan de pelea, si Rungvisai lo abruma al punto de quitarle concentración, si no se adapta adecuadamente a la guardia cruzada o directamente acepta fajarse temprano, pueden haber consecuencias dramáticas en un combate muy breve. A eso se jugará Sor Rungvisai, a los beneficios del vértigo ante un rival que podría complicarse ante una secuencia rápida de golpeo en breve espacio.
Presumo que la mitad de la pelea será de mayor predominio del tailandés, con buenos momentos de intercambio, algún cabezazo con sus consecuencias y hasta una posible caída debido a las posturas complicadas que obligan las guardias cruzadas. La resistencia de Estrada será puesta a prueba en ese primer tramo y sobre todo su disciplina táctica. Si supera el primer aluvión y ajusta correctamente, aumentarán sus posibilidades. Para ello, no solo el mexicano deberá ser hábil en el trabajo de piernas para complicarle el plan a Rungvisai, por momentos deberá modificar el jab y pararse a castigar con su mano adelantada o el gancho por afuera la zona media del tailandés. Como sea, tiene que bajarle revoluciones antes de intentar ir con sus golpes de poder.
Será una pelea entretenida, sin duda. Si Rungvisai llega con la misma autoridad en el ring que en su última pelea contra Román González, ganará por TKO, seguramente entre el quinto y el séptimo asalto. Por el contrario, si Juan Francisco Estrada, logra superar los primeros asaltos y es consistente en su plan de pelea (jab, movimientos laterales, golpeo desde ángulos, contragolpes y persistencia en el castigo a la zona media), será el que se lleve la pelea. Ya sea por un KO en los últimos asaltos o una victoria en las tarjetas. De esos dos escenarios, el primero (victoria del tailandés por TKO) es el que tiene mayores probabilidades de ocurrir. De todas formas, nos debemos preparar para ver una pelea emocionante y con la esperanza cierta de que el mexicano sea el vencedor. Será su consagración si lo logra.
