El mexicano largaba desde la segunda posición pero un incidente en la curva 1 lo dejó fuera de la pelea por la victoria que logró su compañero de equipo.
Fin de semana de sube y baja para Pato O'Ward en Indianapolis. De tener una segunda práctica para el olvido el viernes, a clasificar P2 el sábado para tener un incidente con Felix Rosenqvist en la curva 1 de la primera vuelta del Indy GP para terminar P18, el mexicano vivió 85 vueltas de drama puro, acercándose a la punta en dos momentos pero sin poder convertir su sábado en puntos importantes. Christian Lundgaard ganó su segunda carrera en la categoría, la primera para un compañero de O’Ward en el equipo Arrow-McLaren.
Desde el primer giro, Pato enfrentó el caos. Rosenqvist le tocó la rueda trasera derecha en la curva 1 y lo mandó al fondo, de P2 a P21 en segundos. Pero el mexicano no se rindió, mientras los comisarios limpiaban los escombros de Cai Collet, Scott Dixon el propio Rosenqvist que chocaron en ese mismo sector.
Cuando salió el safety car en la vuelta 6, O'Ward empezó a pelear. Subió a P20, luego P19. En la vuelta 9, cuando entró a los pits de la primera tanda, Pato ya estaba en P13, y la épica parecía posible.
Pero los blandos que eligió para el final no funcionaron. Salió de pits en P21, enterrado de nuevo. La estrategia estaba clara: atacar al final con neumáticos frescos. El problema es que IndyCar no siempre es matemático.
En la vuelta 28, Sting Ray Robb lo golpeó antes de hacer trompo, Pato salió sin perdidas, con la bandera amarilla tras ese incidente bajó hasta P12. El caos volvía a favorecer al mexicano.
En la vuelta 43, Pato ya estaba P15. Pero 10 vueltas más adelante a mitad de carrera, el mexicano de Monterrey iba P3 con la pelea por la victoria cerca, pero sin ritmo en sus neúmaticos. Dos vueltas después bajó a P6, hasta ahí llegó el sueño
Pato entró a boxes para su parada final en la vuelta 59. Salió P14. Los 26 giros que restaban serían su última oportunidad. Pero Lundgaard ya tenía el ritmo, David Malukas iba en la punta buscando su primera victoria, y la carrera se definió en los últimos vueltas. Pato terminó P18, a 1:06.2857 de Lundgaard que terminó casi 4 segundos delante de Malukas, Graham Rahal completó el podio.
La qualy de esta mañana parecía una promesa. Hoy fue solo una ilusión. Para Pato, el Indy GP fue una carrera de "qué hubiera pasado si", de momentos cercanos que nunca se tradujeron. Ahora hay que pensar en la Indy 500.
