Dallas no tiene estrellas en su plantilla, sin embargo, espera compensar esa carencia con un enfoque muy especial
FRISCO -- Cuando Myles Garrett fue canjeado de los Cleveland Browns a Los Angeles Rams la semana pasada, el movimiento se consideró un factor decisivo para el futuro de los Rams en la temporada.
Garrett estableció el récord de la NFL en el 2025 con 23 capturas y ahora se une a un equipo que llegó al Juego por el Campeonato de la NFC. Los ricos se hicieron más ricos, complicando aún más el camino de los Dallas Cowboys hacia una posible aparición en el Super Bowl.
Las 23 capturas de Garrett la temporada pasada superaron la suma total de los seis mejores cazamariscales proyectados de los Cowboys para el 2026. Rashan Gary, firmado durante la temporada baja, registró 7.5 capturas con los Green Bay Packers, aunque ninguna en sus últimos nueve partidos. Donovan Ezeiruaku, seleccionado por Dallas en la segunda ronda del Draft 2025, logró dos capturas en su temporada de novato. James Houston se unió a la plantilla días antes del campamento de entrenamiento el verano pasado y sumó 5.5 capturas. Sam Williams y Marist Liufau registraron una captura cada uno. Además, hace un año, Malachi Lawrence --tomado en el puesto N° 23 del draft-- no era considerado un jugador de primera ronda cuando jugaba su última temporada universitaria en Central Florida.
Los Cowboys han adoptado un enfoque por comité para su presión al quarterback, a pesar de que sus equipos campeones del Super Bowl (XXVII, XXVIII, XXX) contaban con especialistas de élite en esta faceta, como Charles Haley (miembro del Salón de la Fama), Jethro Pugh y Harvey Martin. DeMarcus Ware ganó su Super Bowl con los Denver Broncos, pero forjó su carrera de Salón de la Fama convirtiéndose en el líder histórico de capturas de Dallas. Y luego está Micah Parsons, quien registró al menos 12 capturas en cada una de sus primeras cuatro temporadas antes de ser canjeado a los Packers la semana previa al inicio de la temporada pasada.
De acuerdo a diversas fuentes, los Cowboys no participaron en las negociaciones para adquirir a Garrett, aunque sí se supo que mantuvieron conversaciones con Las Vegas Raiders por Maxx Crosby antes de que su canje a los Baltimore Ravens se cancelara debido a que no superó una prueba médica.
Hasta la fecha, los Cowboys no han mostrado interés en recuperar al líder de capturas del año pasado, Jadeveon Clowney, quien registró 8.5 capturas y sigue disponible en el mercado.
"Algunos de los mejores equipos presionando al mariscal de campo a los que nos hemos enfrentado no dependen necesariamente de un solo jugador", declaró el entrenador en jefe Brian Schottenheimer. "Es más fácil neutralizar a un solo individuo; a un jugador de élite se le puede prestar mucha atención".
Los Seattle Seahawks contaron con un trío de jugadores que sumaron siete capturas en su camino hacia la victoria en el Super Bowl. Los New England Patriots, a quienes Seattle derrotó, tuvieron como líder a Harold Landry III, con 8.5 capturas.
El nuevo coordinador defensivo de Dallas, Christian Parker, pasó las dos últimas temporadas con los Philadelphia Eagles. El año pasado, el líder en capturas del equipo fue Jalyx Hunt, con 6.5, pero contaron con otros dos jugadores que lograron al menos 4.5 capturas y cinco más con al menos tres capturas. En el 2024, Josh Sweat lideró a los Eagles con ocho capturas, pero otros cuatro jugadores registraron al menos 4.5.
Durante las tres temporadas que Parker trabajó como entrenador asistente en los Broncos, ningún defensivo superó las 8.5 capturas, pero el equipo contó con cuatro jugadores que lograron al menos 4.5 capturas en cada temporada.
"Realmente creo que se trata más de la unidad en su conjunto", sentenció Schottenheimer. "Y eso es precisamente lo que nos entusiasma: la profundidad de plantilla que sentimos que tenemos".
Gary es el cazamariscales más destacado con el que cuentan los Cowboys. Aunque no alcanzó el doble dígito de capturas en ninguna de sus primeras siete temporadas, logró al menos seis capturas en cinco de ellas, incluyendo 9.5 en 2021.
"Los videos hablan por sí solos; soy una bestia en el campo", afirmó Gary. "Juego con mucha intensidad y genero mucha presión. No creo que a nadie le guste enfrentarse a mí, así que aportaré esa misma energía y mentalidad".
Ezeiruaku fue líder colegial con 16.5 capturas en su última temporada en Boston College. Si bien solo registró dos capturas como novato, generó 43 apresuramientos al quarterback. Su porcentaje de duelos ganados presionando al quarterback del 28 por ciento fue el mejor entre los cazamariscales de primer año.
Además, disputó gran parte de la temporada pasada con una lesión de cadera que requirió cirugía y que le impedirá participar en los ejercicios del equipo hasta el inicio del campamento de entrenamiento.
"Siento que soy más explosivo, especialmente después de la operación y con todo el trabajo que he venido realizando", comentó Ezeiruaku.
Con Kenny Clark y Quinnen Williams en la posición de tackle defensivo, Ezeiruaku cree que se generarán ventajas para que los cazamariscales ataquen al pasador. Si los rivales no prestan suficiente atención a los jugadores del interior, Clark y Williams pueden causar estragos justo frente al mariscal de campo.
"Mejorar al presionar la bolsa de protección, atacar al pasador y derribarlo, en eso es en lo que puedo dar un paso adelante este año", señaló Williams.
Los Cowboys también confían en el apoyo que reciben desde el cuerpo de entrenadores. Incorporaron a B.T. Jordan como consultor de presión al pasador, tras su paso de dos años por los Broncos, equipo que lideró la liga en capturas en ambas temporadas.
Nik Bonitto registró 13.5 capturas en el 2024 y 14 la temporada pasada. Otros seis linieros defensivos lograron al menos cuatro capturas la campaña pasada, mientras que seis alcanzaron al menos cinco en el 2024.
"Se trata de cuidar hasta el más mínimo detalle", comentó Clark, quien ya había trabajado con Jordan en temporadas bajas previas. "A lo largo de la temporada trabajas mucho la presión al quarterback. Siento que muchos jugadores llegan al principio con mucha intensidad en esa faceta, pero esa chispa tiende a perderse a medida que avanza la temporada y se realizan las prácticas de repaso. El ritmo baja porque intentas cuidar el físico. Creo que B.T. hará un gran trabajo manteniéndonos afilados durante toda la temporada".
Schottenheimer sabe que no debe dejarse llevar demasiado por lo que ha visto en las actividades organizadas por el equipo. Los jugadores no están equipados. El trabajo contra los linieros ofensivos está limitado hasta cierto punto. Los mariscales de campo están aún más protegidos durante los entrenamientos.
"No es fútbol americano real", afirmó. "Nunca lo será, así que me reservo los elogios, pero estoy muy satisfecho con los jugadores que hemos incorporado. Estoy contento con el grupo".
