La defensiva de los Cowboys no pudo contener el último embate de los Ravens, pero su ataque no la apoyó cuando debió hacerlo
La Semana 3 de la Temporada 2026 de la NFL arrancó con sorpresas y lejos de aclarar dudas, dejó más interrogantes que se deberán resolverse, para bien o para mal, el resto del camino.
Los Buffalo Bills tuvieron una de las peores actuaciones ofensivas de su historia al sufrir cinco pérdidas de balón, incluidas tres de Josh Allen (dos intercepciones y un balón suelto), pero, aún así, lograron vencer a Los Angeles Chargers, mientras que la ofensiva de los Pittsburgh Steelers revivió y ganó el tiroteo ante unos Cincinnati Bengals que volvieron a mostrar debilidades a la defensiva y los Baltimore Ravens vencieron en un dramático final a los Dallas Cowboys en Brasil.
Como sucede cada semana de otoño, estos y otros juegos arrojaron conclusiones absurdas o justificadas y aquí sometemos a juicio algunas de ellas.

La interferencia ofensiva de pase es letra muerta en la NFL
Veredicto: NO ES OVERREACTION
La intención, o misión, de la NFL de que se anoten muchos puntos para que sus juegos sean ofensivos y espectaculares está ya en niveles absurdos y la Semana 3 dio dos ejemplos de la indefensión con la que deben jugar, irónicamente, los defensivos.
En el duelo entre Baltimore y Dallas en Río de Janeiro, cuando los Cowboys perdían 31-28 y estaban en la yarda 22 de los Ravens y estaban en posición de empatar el marcador o, incluso, ganar el juego, Dak Prescott lanzó un pase pegado a la banda derecha a CeeDee Lamb, quien era marcado por el esquinero Nate Wiggins. El receptor jaló el brazo derecho del defensivo en un contacto que inició en la yarda 2 de los Ravens en una clara interferencia de pase. Lamb no pudo atrapar el balón, pero los oficiales marcaron interferencia de pase defensiva, decisión que no se puede ser revisada ni retada.
Los Cowboys tuvieron posesión del balón en la yarda 2 de Baltimore, pero un castigo y dos pases incompletos los hicieron conformarse con un gol de campo para empatar antes de que los Ravens se llevaran el triunfo de último segundo.
En el duelo del domingo por la noche sucedió algo similar cuando los Denver Broncos, abajo 26-23 en el marcador y con 1:15 por jugar, buscaban al menos empatar, pero una dudosa marcación les permitió anotar el touchdown del triunfo sobre Los Angeles Rams.
Bo Nix lanzó un pase a la banda derecha a Pat Bryant, el esquinero Josh Wallace le ganó la posición con el hombro al buscar ambos el ovoide y lo interceptó en una acción en la que hubo contacto de ambos lados, pero fue Bryant quien jaló e hizo más contacto con Wallace, a quien, al final, los oficiales le marcaron una interferencia de pase defensiva que debió ser ofensiva.
Esa decisión le permitió a Bo Nix anotar en carrera, o lance, de una yarda, el touchdown con el que los Broncos vencieron a los Rams.
Si quiere impartir mayor justicia, la NFL debe ver la forma de que las interferencias de pase se puedan revisar dentro de los últimos dos minutos de cada medio, como sucedió en ambos casos aquí expuestos.
Los Seahawks apresuraron el regreso de Sam Darnold
Veredicto: OVERREACTION
Lo más fácil es señalar las dos intercepciones que sufrió Darnold en su regreso por la lesión que sufrió en la Semana y lo tuvo fuera de acción por una semana para culpar al quarterback de los Seattle Seahawks de su sorpresiva derrota ante los Washington Commanders.
La realidad es que, sin un eficiente juego terrestre y una defensiva que batalló para contener al ataque de los Commanders, sin ser su mejor juego, Darnold fue una gran razón por la que los Seahawks tuvieron oportunidad de buscar el triunfo hasta los últimos minutos con una actuación de 379 yardas al completar 31 de 45 pases, cuatro de ellos de touchdown; su primera intercepción se dio tras un desvío del balón en la línea de scrimmage y la segunda, devuelta 50 yardas para touchdown por Kain Medrano con 3:57 por jugar, tras la cual, Darnold le tomó sólo 1:06 minutos y cinco jugadas recorrer 68 yardas para lanzar su cuarto pase de anotación y acercar 31-33 a Seattle con 2:51 en el reloj, pero su defensiva no pudo evitar que la ofensiva de Washington consiguiera dos primeros y 10 para asegurar el triunfo.
Drew Lock hizo un buen trabajo al frente del ataque de los Seahawks, pero Darnold, a quien la defensiva de Washington presionó en 23 de sus 46 jugadas de pase, repartió mejor el ovoide en su regreso.
Próximo juego: vs. Chargers (domingo, 4:25 p.m. ET / 2:25 p.m. CDMX)



La NFC Sur volverá a tener un campeón con récord perdedor
Veredicto: NO ES OVERREACTION
Luego de tres semanas del calendario regular, ninguno de los cuatro miembros de esta división inspira confianza para ser señalado como firme candidato a ganarla y si la historia sirve de guía, la irregularidad de este sector invita a afirmar que nadie en la NFC Sur acabará con récord ganador.
Si bien los New Orleans Saints se metieron a la discusión con sólidas actuaciones en sus dos primeros juegos, incluido una sorpresiva remontada en Baltimore, ante Las Vegas Raiders fueron los Saints quienes dejaron escapar la victoria pese a tener ventaja de 11 puntos en el tercer cuarto tras sufrir cuatro pérdidas de balón en sus cuatro posesiones del cuarto periodo y de las cuales, los Raiders anotaron dos veces para salir de New Orleans con el triunfo.
Si bien los Atlanta Falcons lucieron dominantes en Lambeau Field con Michael Penix Jr. como su quarterback titular, mucho de su buen desempeño pudo tener que ver con los problemas de ejecución y ausencias que sufren los Packers; los Carolina Panthers, que han mejorado a la defensiva tras recibir 59 puntos en la Semana 1, tienen problemas de lesiones en la línea ofensiva y un débil ataque terrestre, mientras que los Tampa Bay Buccaneers tienen una defensiva incapaz de cargar con el equipo ante la ineficiencia de un ataque que sólo hizo dos conversiones en 17 terceras oportunidades en la derrota ante los Minnesota Vikings y que puede perder a Baker Mayfield por lesión.
Alguien ganará la NFC Sur, pero, por ahora, parece que será más por la irregularidad del resto que por méritos propios.
Próximos juegos
Buccaneers: vs. Green Bay (domingo, 1 p.m. ET / 11 a.m. CDMX)
Panthers: vs. Lions (domingo, 8:20 p.m. ET / 6:20 p.m. CDMX)
Falcons vs. Saints (MNF, 8:15 p.m. ET / 6:15 p.m. – ESPN Deportes)
La defensiva de los Cowboys fue la culpable de la derrota ante Ravens en Brasil
Veredicto: OVERREACTION
Al frenar dos veces al ataque de los Baltimore Ravens en cuarta oportunidad y una yarda, con la versatilidad y agilidad de Lamar Jackson y el poder de Derrick Henry, parecía que los Dallas Cowboys habían mandado un claro mensaje al resto de la NFL de que su defensiva ya había el ansiado paso que este equipo necesitaba para ser tomado en serio como contendiente.
Bastaron sólo siete segundos para que la realidad le diera un duro golpe en la cara a los Cowboys al permitirle a los Ravens en ese lapso que Jackson se conectara con Zay Flowers, quien estaba solo en el centro del campo, en un pase de 27 yardas que puso el balón en la yarda 38 de Dallas para que Tyler Loop conectara el gol de campo de 56 yardas que le dio el agónico triunfo a Baltimore en Río de Janeiro.
Recuerden: SIETE SEGUNDOS.
Los siete segundos por jugar es el tiempo más corto en el que una serie ofensiva para ganar un juego ha iniciado desde 1978, incluidos Playoffs, según ESPN Research.
Aunque la defensiva de los Cowboys es la mayor responsable de otra dolorosa derrota, también hay que señalar a su ataque.
Tras irse arriba 28-24 con la carrera de touchdown de nueve yardas de KaVontae Turpin con 9:42 por jugar en el cuarto periodo y luego de que su defensiva había frenado en tres jugadas al ataque de los Ravens, la ofensiva de los Cowboys volvió a tener posesión del balón con 7:29 en el reloj en su yarda 24 y con la oportunidad de consumir tiempo y asegurar el triunfo, sólo le bajaron 1:44 minutos al reloj de juego.
¿El resultado? Los Ravens montaron una serie de 11 jugadas que avanzó 64 yardas en 4:15 minutos para irse arriba 31-28 con 1:30 por jugar. Aunque Dallas logró empatar la pizarra con un gol de campo, le dejó siete segundos a Jackson para hacer su magia.
Los “hubieras” no existen, pero si tan solo la ofensiva de los Cowboys hubiera consumido ocho o 10 segundos más cuando el reloj marcaba 7:29 por jugar...
Próximo juego: en Texans (domingo, 1 p.m. ET / 11 a.m. CDMX)
La suerte de los 49ers depende de Brock Purdy
Veredicto: NO ES OVERREACTION
Jugar con varias bajas por lesión ya parece algo normal para los San Francisco 49ers, pero la agitada victoria sobre los Arizona Cardinals es prueba de que la ausencia de varios jugadores podría cobrarles factura pronto.
Los 49ers ganaban con cierta comodidad por 17 puntos en el tercer cuarto, pero la ausencia de Nick Bosa, que se sumó a la de otros linieros defensivos previo al duelo ante Arizona, y la pérdida durante el juego del linebacker Dre Greenlaw junto con la del receptor Mike Evans y el tackle Trent Williams, tuvo que ver con la reacción de los Cardinals que anotaron 17 puntos en el cuarto periodo, se pusieron a dos de San Francisco en el marcador y anotaron 30 en total en un partido en el que no parecía que fueran a tener mucha producción ofensiva.
Purdy siguió con su sólido inicio de temporada al lanzar para 297 yardas y cuatro pases de touchdown sin intercepción y aunque la presencia y aporte de Christian McCaffrey y George Kittle le permiten darle variedad al ataque y tener la posibilidad de manejarlo con eficiencia, la posible pérdida de Mike Evans quizá le haga sufrir más de lo que debería.
Próximo juego: vs. Broncos (domingo, 4:25 p.m. ET / 2:25 p.m. CDMX)
