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Pese a la alza en el dólar, Houston, una sede ideal para mexicanos

CIUDAD DE MÉXICO -- Para los fanáticos mexicanos de la NFL, Houston era por muchas razones la sede ideal para el Super Bowl LI.

Dada la relativa proximidad de la ciudad a la frontera y su popularidad como destino turístico para los habitantes de la Ciudad de México que buscan una escapada rápida para compras de fin de semana, un viaje a Houston toma entre dos y tres horas por avión desde la capital. Y apenas cinco horas por tierra desde Matamoros, la ciudad fronteriza más cercana.

Sin duda, cuando se anunció en 2016 que los Oakland Raiders se enfrentarían con los Houston Texans en el Estadio Azteca, el evento también se usó como una oportunidad para comercializar el Super Bowl entre los fanáticos del sur de la frontera.

"No creo que haya sido una coincidencia que la liga trajera a los Texans a México el mismo año en que el Super Bowl se programó para disputarse en Houston", dice Arturo Palafox, editor de deportes del periódico mexicano 24 Horas, que este año estará cubriendo su décimo juego por el título de la NFL.

Mientras se encuentra en plena exportación de la NFL a otros territorios, como el Reino Unido y Europa continental, México sigue siendo un importante mercado secundario para la liga con vistas al futuro, un concepto reforzado por el renovado enfoque de la liga en traer juegos de la temporada regular al país, después de más de una década de sequía.

Hasta ese punto, tiene sentido que se intente captar a los fanáticos para que asistan al evento más grande del fútbol americano. Y a pesar de las penurias económicas y la tensión política que actualmente afecta al país, se espera que los fanáticos mexicanos hagan sentir su presencia en el evento de este año. A principios de esta temporada, el apetito del país por la NFL fue convalidado cuando se agotaron los boletos para el juego de los Raiders-Texans en cuestión de minutos. Sin embargo, el Super Bowl requiere viajar a otro país, independientemente de lo cerca que se encuentre.

Aún así, de acuerdo con la opinión de profesionales de la industria del turismo, ha habido pocos cambios que indiquen que la caída de la economía pueda afectar al interés de los aficionados para asistir al juego.

"Hemos recibido la misma cantidad de solicitudes y vendido aproximadamente la misma cantidad de paquetes hasta el día de hoy que el año pasado", dijo Irais Vázquez, gerente de ventas de Mundomex, una agencia de viajes que es proveedora oficial de servicios de viajes para la FIFA, Fórmula Uno y la UFC en México.

A pesar de una marcada caída en la cotización del peso mexicano en los meses previos y posteriores a la elección presidencial de EE. UU., los fanáticos todavía tienen la intención de viajar a Texas, donde los New England Patriots, uno de los equipos más seguidos en el país, tratará de obtener su quinto anillo.

"Con esto, estamos demostrando que aún con las tasas de cambio actuales, estos tipos de eventos son todavía una gran atracción para los fanáticos en México", le dijo a la agencia de noticias Notimex, Gabriel Rosillo, el gerente de mercadotecnia para América Latina de la agencia de viajes en línea Despegar.

En los últimos doce meses, el peso ha perdido sustento, ya que el costo de un dólar de EE. UU. ha llegado a 21 pesos, comparado con los 18 pesos de enero de 2016.

La mayoría de las agencias de viajes que tratan de captar a los turistas mexicanos publican precios para los eventos en dólares, pero les cobran a los clientes en pesos, adhiriéndose a la fluctuante tasa de cambio. Aunque Vázquez admite que hubo una ventaja para los pedidos durante el compromiso del año último, realizado en el área de San Francisco, el destino de este año sigue siendo popular.

"Aproximadamente la mitad de los fanáticos que compraron paquetes para el Super Bowl del año pasado, también asistirán este año", dijo Vázquez.

De acuerdo a los expertos del sector de viajes, un paquete para una estadía de fin de semana en Houston, incluyendo viaje aéreo, comidas, transportes y un boleto para el juego, valdría probablemente en promedio algo menos de $3,500 dólares por persona. Traducido a la moneda local, el monto total sería de 73,670 pesos, aplicando la tasa de cambio actual. El año anterior, el mismo costo en dólares hubiera sido aproximadamente 10,000 pesos menos para los fanáticos mexicanos de la NFL.

"Hay un cierto estatus asociado a la asistencia a este tipo de eventos", afirma Palafox. "Así que aunque cueste más, harán lo imposible para costearlo y estar allí".

La misma liga también está involucrándose. Por medio de sus asociados de viajes, la NFL está ofreciendo una gran variedad de paquetes de viaje para sus aficionados, desde $5,949 hasta $12,749 dólares por persona. Entre otras atenciones, la opción más cara ofrece acceso al campo de juego así como invitaciones VIP a fiestas antes y después del juego.

Aunque dos de las principales atracciones en el país -- los Dallas Cowboys y los Pittsburgh Steelers -- fueron eliminados de la carrera para llegar al mismo, los New England Patriots también son un equipo muy popular, sobre todo con la generación más joven. Algunos dicen que hay una correlación negativa, no positiva, que se asocia con los fanáticos que potencialmente harían el viaje.

"No creo que haya ayudado el hecho de que los Patriots se hayan clasificado", afirmó Palafox. "Las generaciones mayores, los fanáticos de los Steelers y los Cowboys, son los que tienen el dinero suficiente para pagarse el viaje".

Aún así, hay algunas excepciones a la regla, como el desarrollador de bienes raíces de 34 años de edad, Israel Arteaga, fanático de los Patriots que estará asistiendo a su segundo Super Bowl consecutivo.

"He sido un fanático desde los días de Drew Bledsoe. El año último estaba seguro de que [los Patriots] lo conseguirían", dijo.

Como había comprado dos boletos para el juego, uno para él y otro para su novia, asistió con amargura al juego en Santa Clara, donde los Denver Broncos enfrentaron a los Carolina Panthers después de que los Broncos derrotaron a los Patriots en la Final de Conferencia.

Este año, él esperó hasta que los Patriots confirmaron que participarían en la final.

"Compré mi boleto [después del Juego de Campeonato de la AFC] y conseguí pasajes de avión y un hotel por mi cuenta", dijo.

La táctica empleada por Arteaga le significará gastar mucho más para asistir al Super Bowl que el año anterior, pero él, como muchos fanáticos, disfrutará de la oportunidad de ver a Tom Brady potencialmente levantando el trofeo Lombardi.

Según lo expresa Arteaga, la satisfacción de ver a su equipo favorito compensa todo lo demás. "Trabajo duramente para hacer esto, estoy sacrificando algunas cosas, pero vale la pena".