Los New England Patriots se repusieron de una desventaja de 25 puntos y consiguieron un heróico triunfo de 34-28 en el Super Bowl LI; todo se definió en tiempo extra, el primero en la existencia del juego más importante de toda la temporada y desde ese momento se marcó la historia.
Tom Brady fue el principal artífice de la noche: Encabezó una serie para 19 puntos en el último cuarto y guió a los suyos a la victoria en la primera serie ofensiva del tiempo adicional.
La lucha no es sencilla, pues también existen juegos épicos como el Super Bowl XIII en el que los Pittsburgh Steelers vencieron a los Dallas Cowboys.
