Cristian "Kily" González, el flamante técnico de Rosario Central, charló con Alejandro Fantino en Frente a Frente.
A continuación, las mejores frases de la segunda parte de su entrevista con ESPN:
EL DOLOR DE LA ELIMINACIÓN EN COREA-JAPÓN 2002 Y LA POLÉMICA CON VERÓN:
"Generamos una expectativa, un compromiso, una pertenencia y de repente con Nigeria ganamos con un partido malo y perdemos contra Inglaterra. Fue una alerta porque habíamos asumido ese reto, estábamos convencidos. Cuando repasás lo que pasó...te das cuenta de que no era para nosotros".
"Para mí en el fútbol argentino está instalado que si vos no ganás es un fracaso. Después de la crisis de Argentina en 2001 la Selección transmitió algo. Éramos jugadores experimentados, con recorrido importante, en su plenitud, jugando en los equipos más importantes del mundo, estaba todo dado".
"Lo hablamos un montón, a La Bruja Verón le tengo un cariño especial. Fue una situación límite (deportiva) y él me decía que tenía una pelota de oro, no podía regalarla. Por eso decía que paremos. A La Bruja lo marcó lo que pasó, cuando Diego lo convoca de nuevo en el Monumental lo silba todo el estadio. No es por defenderlo pero él era el primero que le quería ganar a Inglaterra. No conozco a un jugador en mi equipo que haya querido ir para atrás para no ganar un partido".
"Nosotros tuvimos una charla muy fuerte después del partido con Inglaterra y lo valoro porque nos gustaba decirnos las cosas en la cara. Los problemas los solucionábamos en el vestuario".
"Yo coincido con que siempre hay un general, un soldado, etc. No voy a contar la intimidad de las palabras, pero nosotros sabíamos que si le ganábamos a Suecia éramos campeones del mundo, aunque hayamos perdido con Inglaterra. Estábamos convencidos de que íbamos a pasar. Éramos un grupo extraordinario, un grupo humano espectacular. Nosotros le dimos un baile bárbaro a Brasil en las Eliminatorias y ellos después fueron campeones".
UNA JUGADA PARA EL RECUERDO CONTRA BRASIL
"Fui a comer a un restaurante después de ese partido y toda la gente se puso de pie a aplaudirme por cómo había jugado ese partido. Cuando volví a verlo me preguntaba: ¿Yo hice esa jugada? No lo podía creer".
LA COPA AMÉRICA 2004, UNA ESPINA CONTRA BRASIL
"Arramos ganando con un gol mío de penal, ellos nos empatan terminando el primer tiempo. Yo venía puteando con el Ratón Ayala y Bielsa me calló. Nosotros estábamos acostumbrados al dolor futbolístico, no hay guerrero sin heridas, a mí me potenciaba más".
"Nosotros faltando nada, Tevez y D' Alessandro la tenían entre ellos. Yo no me voy a arrimar porque la pierdo, ellos la pisaban y yo haciendo de cuenta que participaba. Perdemos la pelota, empezamos a recular, tiran un pelotazo, hay un rechazo del Ratón Ayala de cabeza, le viene la pelota a tres cuartos de cancha y el Cabezón en vez de dividir se agacha creyendo que el rival lo iba a matar. El brasileño la baja, la abre, tiran el centro, choca Adriano y le pegan de primera. Esto no puede estar pasando, que me saquen de este partido. Lloré desconsolado, hay una foto que Marcelo me tiene abrazado sin poder creerlo tampoco".
"El Gringo Heinze después de ese penal que erró no pateó nunca más en su vida".
"Sabíamos que nos iba a tocar jugar con Peú con toda la gente en contra".
KILY GONZÁLEZ Y UNA ANÉCDOTA IMPERDIBLE CON TEVEZ
"Habíamos armado un grupo increíble. Carlitos era como mi hermanito. Él estaba lejísimo para el tiro libre y le dije si hacés el gol de acá...le dije una guasada...él se rió y la clavó".
EL CLÁSICO ROSARINO Y SU ENCONTRONAZO CON BIELSA
"La primera vez que lo veo, caminaba por atrás, se para adelante mío y me dice: 'Perdone, le puedo hacer una pregunta, ¿sabe cómo salió Newell's-Central? Ganó Newell's 3-0 y se va. Yo quedé prendido fuego, me saco la camiseta y le peleo, pensé. Todos los jugadores calmándome y le digo: 'Marcelo, usted me cagó la adolescencia a mí'. Se da vuelta y me pide perdón y se va".
LOS MOMENTOS MÁS RECORDADOS DE SU PASO POR EUROPA
"Mi primera temporada en Valencia fue extraordinaria. A Real Madrid le habían puesto los Galácticos porque tenían unos jugadores impresionantes".
Su pelea a las trompadas con Bixente Lizarazu:
"Al tercer partido en España ya me había agarrado a piñas, con Bixente Lizarazu. Esos errores cometidos me hicieron madurar. Me dieron 12 partidos de suspensión. Venía de una historia de que habían roto a Maradona ahí, lo habían tratado mal, sumado a que nosotros teníamos problemas con el promedio...y las emociones te hacen reaccionar sin pensar. En una jugada meto un planchazo, la jugada sigue y él me tira un codazo. Yo lo paso y le pego en la pera. El estadio enloqueció y él, en vez de pelearme, me agarra. Yo estaba re loco y veo que me empiezan a correr todos...estos me van a matar, me tengo que asegurar a uno..entonces le empecé a pegar en la cabeza. Volviendo en el micro después del partido me salta la ficha y los dos capitanes vienen a hablarme: 'Es muy malo lo que le has hecho a la sociedad'. Y yo les dije que eran unos cagones que me habían dejado tirado. Mis viejos estaban en la cancha y cuando llegué a casa no me hablaban".
"Cuando me dan 12 fechas, al otro día me llama el presidente del club y me cita. 'Tú eres mío, yo estoy haciendo una inversión aquí, tu vas a acomodarte la azotea y te vas a ir a Argentina un mes y si no venís con la cabeza acomodada aquí no te quiero más. Me llevaron al aeropuerto, me bajaron a seis, volví, entrené y el primer partido que entré me putearon hasta los mudos".
"Me volví a encontrar con Lizarazu y nos reíamos. Estábamos re locos".
LOS 3 MOMENTOS QUE ELIGIÓ EL KILY
"El más fuerte a nivel Selección fue ver a Argentina campeón en el '86 de la mano de Maradona. Recuerdo verlo con mi familia, con mi barrio. Ver a la gente con esa alegría, te moviliza en todo sentido".
"El segundo, cuando mi viejo me llevó por primera vez a la cancha de Central. Fue lo más emocionante y me hizo entender lo que significaba el sentido de la camiseta".
"El tercer momento, cuando fui iluminado por poder usar la camiseta de Central y de la Selección. 'Dios mío, dónde estoy', una cosa es llegar y otra cosa es mantenerse. Yo me puse en la cabeza que no era jugador de Selección, porque uno puede ser un gran jugador en su equipo pero no serlo y me empecé a plantear ese desafío".
