El camino hacia la final de la Champions League en Budapest, el próximo sábado 30 de mayo, entra en su tramo decisivo con los últimos ocho aspirantes
El choque español entre el Atlético Madrid y el Barcelona y la revancha entre el Liverpool y el París Saint Germain marcan la agenda de este miércoles en los cuartos de final de la Champions League.
Mientras que el clásico europeo instaurado por el Real Madrid y el Bayern Múnich agranda su leyenda en la presente edición tras el triunfo alemán en el duelo de ida.
El reencuentro del delantero Viktor Gyökeres, ahora del Arsenal, con su exequipo, el Sporting portugués, completó los encuentros de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones del martes.
El camino hacia el Puskás Arena de Budapest, en la cita del sábado 30 de mayo, entra en su tramo decisivo con los ocho aspirantes que se han erigido en los más solventes del presente curso en el Viejo Continente.


Retorno y desafío de Oblak
Solo en uno de sus once partidos en el Camp Nou, Jan Oblak sostuvo imbatida la portería del Atlético de Madrid, a la que apunta de nuevo en el duelo de ida de los cuartos de final de la Champions League tras superar una distensión muscular en el costado, ante el desafío de frenar el ataque del Barcelona.
Baja los últimos cuatro encuentros, el más reciente de todos este mismo sábado contra el mismo rival en el Metropolitano, y ultimada su recuperación el pasado viernes, este lunes volvió a la dinámica de grupo, aún con precauciones, pero previsiblemente listo para retomar la titularidad en el inicio de la serie de Champions contra el conjunto azulgrana, con la ida en Barcelona este miércoles y la vuelta en una semana en Madrid.
El Barcelona es su peor rival. Nadie le ha ganado más veces que ese oponente desde que defiende la portería del Atlético, al que llegó hace ya doce años, en 2014, con tan solo 21 años. Ahora tiene 33. Son 17 derrotas ante ese contrincante, con cinco empates y cinco victorias, ninguna en el Camp Nou, donde los números son más frustrantes: once duelos allí, sin un solo triunfo, con tres igualadas y ocho derrotas.
El único triunfo con él bajo palos como visitante contra el Barça fue el pasado curso, por 1-2, pero en el estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc, cuando estaba en obras el estadio azulgrana, al que volverá ahora Oblak con el papel crucial que supone la ida lejos del Metropolitano y la portería a cero en una eliminatoria a doble partido.
Solo ha salido imbatido una vez del Camp Nou. Hace casi cinco años, el 8 de mayo de 2021, en la recta final del último título ganado de Liga por el Atlético de Madrid, en 2020-21. El encuentro terminó con un empate sin goles. El único ‘cero’ en su portería en ese escenario, en el que ha recibido 19 goles en contra a lo largo de once choques. Este mismo curso encajó tres en el 3-1 de Liga del 2 de diciembre.
Esos dos goles de distancia en el marcador representan la mayor diferencia con la que ha perdido en ese estadio. Así ocurrió no solo en el citado 3-1, sino también en el 2-0 de 2018-19 y el 4-2 de 2021-22. Tres veces de once visitas.
En otras cinco cayó por un gol: 1-0 en la Copa del Rey en 2014-15, con un penalti parado a Lionel Messi; 2-1 en la Liga de Campeones en 2015-16 y 1-0 en 2017-18 y 2022-23 en la competición liguera.
El 2-1 de los cuartos de final de la máxima competición europea de 2015-16, con una resistencia tremenda del equipo rojiblanco y el portero esloveno tras quedarse en inferioridad numérica a la media hora por la expulsión de Fernando Torres, es su único duelo allí en Champions. Entonces, el Atlético y Oblak siguieron adelante en el torneo, hasta la final, con el triunfo por 2-0 en la vuelta en el Vicente Calderón con doblete de Antoine Griezmann, aún hoy vigente en el equipo como Oblak, Koke y Giménez.
Oblak, sin portería a cero con el Barcelona desde 2021
Ese día, el portero esloveno también sostuvo su marco a cero. Lo ha hecho, en casa y fuera, en cuatro de sus partidos contra el Barcelona. A los citados choques de 2021 en el Camp Nou y de 2016 en la vuelta de la Liga de Campeones en el Metropolitano, añade dos victorias sin goles en contra en la Liga en el nuevo estadio rojiblanco: el 2-0 de 2021, con tantos de Thomas Lemar y Luis Suárez, y el 1-0 de 2020, con el triunfo anotado por Yannick Carrasco.
En toda la era Simeone, el Atlético solo ha mantenido su portería a cero en siete de sus 44 partidos contra el Barcelona, cuatro con Oblak y tres con Thibaut Courtois, ahora en el Real Madrid y antes en el conjunto rojiblanco.
El belga lo logró en tres de sus enfrentamientos en 2013-14, cuando fue campeón de Liga y también finalista de la Liga de Campeones, con un 0-0 en la Supercopa de España en el Camp Nou, otro 0-0 en la Liga en el Vicente Calderón y el 1-0 del pase a las semifinales de la Champions en 2013-14 en Madrid, después del empate a uno de la ida.
En concreto, en el Camp Nou, el equipo de Simeone encajó al menos un gol en 17 de sus 19 visitas. Este curso, han sido seis goles, entre el 3-0 del pasado 3 de marzo en las semifinales de la Copa del Rey, con Juan Musso en la portería, y el 3-1 de diciembre pasado en la Liga, con Oblak bajo palos, como se prevé este miércoles, tras su baja los últimos cuatro encuentros.
También retornarán a la convocatoria Marc Pubill, posiblemente directo al once como Oblak, después de tres encuentros fuera de acción por una lesión en la zona de las costillas, y Rodrigo Mendoza, al que se espera de inicio como suplente, con Koke Resurrección y Marcos Llorente como centrocampistas, con Giuliano Simeone y Ademola Lookman como extremos y con Julián Álvarez y Antoine Griezmann o Alexander Sorloth como atacantes.
Con David Hancko y Matteo Ruggeri en la zona izquierda de la defensa, las dudas de la alineación se concentran en el sector derecho, con Pubill como posibilidad como central o lateral.
De su posición depende la elección entre Nahuel Molina, como lateral, o Robin Le Normand, como central. También podría jugar en banda Llorente, incluso, pero entonces Simeone debería rebuscar una solución para el medio, teniendo en cuenta las bajas por lesión tanto de Pablo Barrios como de Johnny Cardoso.


PSG y Liverpool, la revancha
Aún en la memoria la épica eliminatoria disputada el pasado año entre el campeón francés y el inglés, resuelta por penaltis a favor del conjunto galo, que después lograría el título, el tiempo reúne a ambos potentes clubes, con aspiraciones en el torneo, en los cuartos de final del presente curso.
Será una revancha para el combinado red que en el 2025 iba como un tiro, fue primero en la fase liga, se erigió en favorito, pero se estancó en octavos, donde se topó con el cuadro de Luis Enrique, que había quedado lejos de los ocho primeros y que terminó como campeón.
El PSG y el Liverpool se han enfrentado en seis ocasiones en competiciones de la UEFA, con tres victorias para cada equipo. Sin embargo, el conjunto francés ha ganado las dos eliminatorias a doble partido entre ambos: por un marcador global de 3-2 en las semifinales de la Recopa de la UEFA de la temporada 1996/97 y en esa tanda de penaltis de los octavos de final de la Champions de la temporada pasada.
El PSG, líder en Francia, ha ganado sus últimas cuatro rondas de cuartos de final y sus últimas seis eliminatorias a doble partido en la competición propiamente dicha, liderado por el georgiano Khvicha Kvaratskhelia, que ha marcado en tres partidos consecutivos de la fase eliminatoria (cuatro goles en los tres encuentros).
Warren Zaïre-Emery, con 20 años y 31 días, puede convertirse en el jugador más joven de la historia en alcanzar los 40 partidos de la máxima competición continental y superar el récord actual que ostenta el madridista Jude Bellingham (21 años y 164 días).
Los 'reds', que llegan golpeados tras caer por 4-0 ante el Manchester City en la Copa, han ganado seis de sus últimas ocho eliminatorias de cuartos de final y cuentan con el húngaro Dominik Szoboszlai, que ha marcado en cinco de sus últimos ocho encuentros en la Champions.


Abismo o gloria: Real Madrid-Bayern, cruce histórico en otro examen para Arbeloa
Con la Liga prácticamente perdida, sin la Copa por aquella eliminación en Albacete y derrotado en la Supercopa de España, el Real Madrid disparará su penúltima bala para ganar un título en un clásico del fútbol europeo, ante el Bayern Múnich, en el que Arbeloa afrontará un examen de primer nivel que puede decidir su futuro.
La amarga derrota en Mallorca (2-1) del Real Madrid colocó al conjunto blanco al borde del abismo. El Barcelona se marchó a siete puntos de distancia y la Liga ya es casi una quimera. Eso deja al equipo de Álvaro Arbeloa contra las cuerdas y con solo una competición que puede evitar otro año sin títulos, el segundo consecutivo.
Son Moix cortó una buena racha de resultados tras la dolorosa derrota frente al Getafe (0-1). Uno tras otro fueron cayendo equipos hasta ganar cinco partidos seguidos (Celta, Elche y Atlético en Liga y Manchester City, en dos ocasiones, en la Liga de Campeones). Esas victorias, con un estilo no muy brillante pero eficiente y reconocible, envalentonaron a un equipo que, en 90 minutos en Mallorca, se vino abajo.
Ahora, Arbeloa no tiene mucho margen de error. Recibe en el Bernabéu a uno de los gigantes de Europa. El Bayern llega a la cita en un estado de forma excepcional y será una prueba de fuego al límite para el entrenador blanco y sus jugadores. Una eliminación en octavos podría comprometer la presencia de Arbeloa en el banquillo la próxima campaña.
Para afrontar esta primera final, el técnico blanco tendrá que resolver algún que otro puzzle. En su florecimiento de marzo, aunó un bloque medio-alto muy reconocible que triunfó con la ausencia de lesionados como Jude Bellingham o Kylian Mbappé. Fede Valverde, Aurélien Tchouaméni, Thiago Pitarch, Arda Güler, Brahim Díaz y Vinícius Júnior funcionaron en una lista recitable casi de memoria y que sostuvo al Real Madrid hasta Mallorca.
En Son Moix, hubo cambios y el equipo de Arbeloa se cayó. Camavinga y el joven Manuel Ángel entraron en el centro del campo por el sancionado Valverde y por Thiago Pitarch. Mientras, arriba, Mbappé apareció en su primer once tras superar una lesión de rodilla. Vinícius descansó.
El equilibrio se rompió y ahora Arbeloa tiene que recuperarlo. Arriba no hay duda de que Vinícius y Mbappé volverán a jugar juntos. Brahim, por tanto, se cae de la ecuación. En el centro del campo volverá Valverde y se irá Camavinga. Y el regreso de Bellingham, seguramente por Pitarch, no es descartable.
Atrás, Arbeloa tendrá menos dudas. Parece claro que Trent Alexander-Arnold seguirá en el once en el hueco de Dani Carvajal y que Eder Militao, que volvió a jugar en Mallorca tras una grave lesión muscular, aún no está listo para ser titular pese a que marcó el único tanto del partido.
Los lesionados Courtois y Rodrygo seguirán fuera y Mendy, pese a que este lunes se entrenó por primera vez con el grupo, aún no estará disponible. Se espera que esté para la vuelta. Álvaro Carreras, por tanto, seguirá en el lateral izquierdo.
Enfrente, el Real Madrid se encontrará a un equipo fortísimo. Su entrenador, Vincent Kompany, ha dotado al conjunto bávaro de un carácter indomable que presenta datos que pueden asustar a cualquier rival: en los 99 partidos que el belga suma como entrenador del Bayern, ha marcado 300 goles. Una cifra escandalosa que amenaza a un equipo dubitativo.
Entre sus máximos artilleros está Harry Kane, que acumula 48 dianas esta temporada. En un principio, era seria duda para jugar en el Bernabéu por una lesión en un tobillo. Sin embargo, este lunes se entrenó con aparente normalidad y viajará a Madrid para formar parte de un equipo que marcha a toda máquina en la Bundesliga.
De hecho, el pasado fin de semana firmó una espectacular remontada ante el Friburgo en un partido en el que se impuso por 2-3. Perdía 2-0 en el minuto 80 y consiguió voltear un marcador que parecía imposible.
Esta temporada, en todas las competiciones, solo dos equipos —el Arsenal y el Augsburgo— han logrado derrotar al Bayern. Una recta final como la del duelo ante el Friburgo muestra ante todo que el equipo cree en sí mismo, que mantiene la lucha hasta el último segundo y que cree también en el exigente libreto del entrenador Vincent Kompany, que exige un enorme desgaste físico.
En el caso de que finalmente Kane no pueda jugar de inicio, Kompany tendrá menos pegada en ataque y menos recursos en el centro del campo. El Bayern suele jugar un 4-3-1 flexible y tiene una alineación titular relativamente fija, sin que algunos jugadores que vienen de lesiones como Jamal Musiala o Alphonso Davies sean habituales en el primer equipo.
La pareja de centrales habitual la forman Jonathan Tah y Dayot Upamecano. En los laterales suelen estar Josip Stasinic y Konrad Laimer, que se alternan las bandas según el partido, y el doble pivote está formado normalmente por Joshua Kimmich y Aleksander Pavlovic.
Los cuatro hombres de ataque, con Musiala que todavía no está completamente de vuelta, son casi siempre Olise, Serge Gnabry, Luis Díaz y Kane. Contra el Friburgo, Gnabry jugó en punta durante buena parte del partido, mientras que Raphael Guerreiro ocupó su posición habitual en la media punta.
En las otras ausencias de Kane, el delantero centro ha sido, sin embargo el senegalés Nicolas Jackson, que ante el Friburgo era baja por sanción.
Además, Kompany suele contar con jugadores que pueden salir como revulsivo desde el banquillo, empezando por Lennart Karl, que a veces también ha sido probado como titular, bien en la banda o en la media punta. Davies mostró contra el Friburgo, con el centro para el gol de Karl que definió el partido, que aunque tal vez todavía no esté para 90 minutos, puede ser un arma saliendo desde el banquillo.


Gyökeres, del goleador dominante en Portugal a un primer año de adaptación en el Arsenal
El sueco Viktor Gyökeres, goleador dominante en su etapa en Portugal, se reencuentra en los cuartos de final de la Champions League con el Sporting de Lisboa, equipo que le vio crecer y que le permitió fichar por el Arsenal, uno de los equipos más grandes del continente, aunque en su primera temporada no ha terminado de arrancar.
El delantero, que viene de certificar la clasificación de su país al Mundial de 2026 tras ocho años de ausencia gracias a su 'hat-trick' ante Ucrania y al gol trascendental en los minutos finales ante Polonia, vive un periodo de adaptación en el conjunto del norte de Londres, que desembolsó 65 millones de euros más 10 en variables para acometer su fichaje.
Después de ser 'pichichi' en la Liga de Portugal en las dos campañas que jugó con 21 y 39 tantos, respectivamente, el ariete no está terminando de alcanzar su mejor nivel después de que las expectativas fueran muy altas tras sus grandes números que le permitieron conseguir el trofeo Gerd Müller, que galardona al máximo goleador de la temporada.
El sueco, que viene de descansar ante el Southampton en FA Cup, consiguió 97 dianas en 102 partidos con el club de Lisboa y llevó al club a lo más alto para alzarse con dos Ligas y una Copa.
Aunque sus números no son escasos, Gyökeres registra 11 goles en 29 partidos de Premier League, promediando 1 tanto cada 173 minutos y teniendo la mitad de dianas que el noruego Erling Haaland, del Manchester City, que encabeza la lista a falta de siete jornadas para el final.
A pesar de su rendimiento, el ariete es el máximo realizador de su equipo en el torneo doméstico, en el cual los de Mikel Arteta lideran la clasificación con nueve puntos de ventaja sobre el equipo de Pep Guardiola, que es segundo con un partido menos.
En Champions League, competición en la que se verá las caras con su exequipo, el sueco solo ha conseguido cuatro goles —un tercio de los tantos conseguidos por Kylian Mbappé, del Real Madrid— en ocho partidos, destacando un doblete ante el Atlético de Madrid en la goleada de su equipo por 4-0.
En la eliminatoria de octavos de final ante el Bayern Leverkusen se quedó sin marcar y ante el Sporting de Lisboa, que pagó 21 millones de euros al Coventry, convirtiéndose en el fichaje más caro jamás realizado por el club portugués, se estrenó en las eliminatorias de la máxima competición de clubes europeos.
Antes de dar el salto a Portugal, en enero de 2018, el Brighton inglés le pagó un millón de euros al Brommapojkarna (BP), escuela de fútbol más prestigiosa de Suecia.
En Inglaterra su vida futbolística no fue fácil, no llegó a debutar nunca en la Premier y el club lo cedió al St. Pauli (Alemania) y al Swansea, hasta que el Coventry City, de la Championship (segunda categoría), apostó por él y lo fichó en julio de 2021, y allí creció como goleador y en 2023 le llovieron las ofertas.
Con el Arsenal pudo quitarse la espina y jugar en la primera división de Inglaterra, aunque su debut no fue el esperado frente al Manchester United, al registrar en los 60 minutos que estuvo sobre el campo ni un solo disparo y tocar el balón en 22 ocasiones, pero con el apoyo de Arteta, se rehízo y repelió las críticas en la segunda jornada con un doblete ante el Leeds United.
A falta de dos meses para el final de la temporada de clubes, Gyökeres tiene que dar un paso hacia delante y ayudar a los suyos en la carrera para poder optar a un histórico doblete al ser líderes de la Premier League y estar en cuartos de la Liga de Campeones.
*Información de EFE fue utilizada en este reporte
