El presidente federativo pide disculpas, descarta renunciar y revela qué pasó realmente con la continuidad del Piojo Herrera
La mañana de este viernes, en un ambiente cargado de recriminaciones y un país aún digiriendo la eliminación rumbo al Mundial 2026, Osael Maroto dio la cara.
El presidente de la Federación Costarricense de Fútbol sabía que su mensaje sería examinado al milímetro: el desenlace de la peor eliminatoria moderna lo colocó en el centro de la crítica.
“Pedir disculpas a la afición por este fracaso es lo primero que corresponde”, dijo sin rodeos. Una frase dura, pero necesaria, tres días después de que la Selección quedara fuera del Mundial y ni siquiera alcanzara el repechaje intercontinental.
“No era la idea. Se trabajó para lograr el objetivo”, añadió, con la mirada fija en un escenario que nadie vio venir hace un año.
Maroto asumió la presidencia en agosto de 2023, heredando una Federación que aún trataba de recomponerse del último ciclo. Dos años después, el golpe es más profundo: la Tricolor cerró con apenas siete puntos en seis partidos, tercera en su grupo y con la sensación de que el proyecto se derrumbó desde las bases.
"Yo no voy a renunciar": Maroto defiende su mandato
Entre las preguntas inevitables estaba su propio futuro. La presión externa pedía renuncias, pero Maroto se mantuvo firme.
“Tengo un mandato de cuatro años y lo voy a terminar. No estoy aferrado a la silla, pero tampoco voy a renunciar”, explicó. Subrayó que solamente la asamblea federativa podría decidir lo contrario.
En su discurso repitió un punto clave: las decisiones —incluida la continuidad de Herrera— se tomaron con transparencia. “Nuestra credibilidad no depende únicamente del fracaso de no ir al Mundial”, afirmó, aunque reconoció que el golpe es enorme.
¿Qué pasará con Ignacio Hierro?
Otro nombre sobre la mesa fue el del director de selecciones nacionales, Ignacio Hierro, figura clave en la llegada de Miguel Herrera. Maroto confirmó que el Comité Ejecutivo analizará su situación.
“Este miércoles veremos el tema de Ignacio Hierro”, indicó, insinuando que se avecinan movimientos internos importantes.
¿Debió irse el Piojo Herrera en septiembre? Osael respondió
Leonardo Vargas, dirigente de Cartaginés y miembro del Ejecutivo, aseguró esta semana que el despido del Piojo Herrera estaba “cocinado” desde septiembre.
Según él, tras los tropiezos iniciales ante Nicaragua y Haití, varios miembros del Comité ya habían decidido separarlo, pero la discusión se frenó por falta de consensos y por la incógnita de a quién poner en su lugar.
Maroto negó tajantemente esa versión.
“Miguel Herrera continuó porque nunca hubo un candidato ni una propuesta”, respondió. Según su relato, aquella reunión del 15 de septiembre se limitó a escuchar el informe del técnico, pero no existió un plan alternativo ni votación para removerlo.
Esa explicación abre una grieta en el discurso interno: una parte del Comité Ejecutivo asegura que sí hubo intención de cortar el proceso; otra, que nunca estuvo sobre la mesa. El único hecho claro es que el equipo cayó igual.
Un país desolado por no ir al Mundial
Maroto reconoce que ahora toca comenzar de nuevo. “Toca volver a la mesa y analizar cuál será el proyecto para 2030”, sentenció.
El nuevo plan tendrá que reconstruir desde las cenizas: redefinir estructuras, corregir decisiones de selección de entrenadores, revisar perfiles de jugadores, recuperar credibilidad y, sobre todo, unir a una afición que siente que la Fedefútbol le falló en todos los niveles.
Osael volvió a decir: "Pido disculpas". De momento, lo único seguro es que el próximo capítulo de la Selección arrancará con más preguntas que respuestas.
