El Team fue goleado 0-3 por Sporting en el estreno de su nuevo técnico y profundizó un inicio de torneo para el olvido
Paulo Wanchope regresó al banquillo del Herediano con la misión de apagar un incendio. Su primera noche, sin embargo, terminó echándole más combustible al fuego.
El campeón nacional cayó goleado 0-3 ante Sporting FC en el estadio Carlos Alvarado y convirtió el estreno de Wanchope en una auténtica pesadilla.
El resultado golpea a un Herediano que apenas empieza una nueva etapa después de semanas convulsas: José Giacone fue cesado, Marcel Hernández abandonó sorpresivamente el club, Jafet Soto asumió de manera interina y ahora Wanchope tomó un equipo que sigue sin encontrar estabilidad.
Y su primera fotografía fue durísima.
Herediano comenzó intentando tomar el control, pero nuevamente mostró problemas para transformar la posesión en peligro. Sporting esperó su momento y, cuando encontró los espacios, no perdonó.
José Mario Pinto abrió el marcador al minuto 53, luego de una gran acción individual ante Getsel Montes. El golpe desacomodó por completo a los florenses.
A partir de ahí apareció la desesperación.
Al 66', Alex López sacó un potente remate desde larga distancia para colocar el 0-2, mientras que Daniel Colindres terminó de convertir la noche en una pesadilla al 87', aprovechando una mala salida de Dany Carvajal para sentenciar el 0-3.
La goleada deja al Herediano con apenas cuatro puntos y ubicado en la séptima posición del Apertura 2026. Pero, principalmente, demuestra que el cambio de entrenador no solucionará de inmediato los problemas de un equipo que todavía luce muy lejos de aquel que hace pocos meses celebraba el título nacional.
Y Wanchope prácticamente no tendrá tiempo para lamentarse.
Su siguiente desafío será todavía más delicado: el miércoles enfrentará al Antigua de Guatemala por la Copa Centroamericana, en un partido donde Herediano está obligado a ganar y además deberá mirar de reojo otros resultados para conocer su futuro internacional.
La tercera era de Paulo Wanchope en Herediano apenas comenzó. Y difícilmente pudo hacerlo peor.
