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Euro 2020: Inglaterra busca reescribir la historia en su duelo contra Alemania

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Cristiano Ronaldo y Selección de Portugal regresan a Lisboa tras eliminación (0:58)

Un día después de perder ante Bélgica en los octavos de final de la Euro 2020, Cristiano Ronaldo y la selección de Portugal regresan a Lisboa tras eliminación. (0:58)

Como parte de un video montaje exhibido a la selección de Inglaterra durante su primer día de concentración de este verano en el complejo deportivo de St. George’s Park, se mostró el momento que definió la carrera de Gareth Southgate como jugador. Su fallo decisivo a la hora de cobrar un penal contra Alemania en semifinales de la Eurocopa 1996 le confirió al central un lugar poco deseable dentro del catálogo de decepciones sufridas en un periodo de 55 años que se remonta a la única ocasión en la que el combinado inglés alzó su único trofeo internacional hasta la fecha: la Copa del Mundo de 1966.

De forma meticulosa, Southgate ha intentado redefinir la relación del seleccionado nacional con su pasado, basándose en su experiencia personal para resaltar por qué las tandas de penales son algo para lo que hay que prepararse, en vez de temerlas patológicamente.

Uno de los mayores retos para Southgate durante su periodo como seleccionador ha sido incitar a un cambio mental, dejando atrás la pesada carga de la historia para crear un relato propio dentro de un entorno de alta presión.

Luego de que Southgate asumiera el cargo en sustitución de Roy Hodgson tras la eliminación de los “Tres Leones” en la Euro 2016 en octavos de final a manos de la modesta Islandia, el encuentro de este martes en la Euro 2020 sirve de punto culminante de un viaje de cinco años para llegar a las mismas instancias; aunque en esta ocasión deberán jugar en medio de un escenario lleno de nostalgia por la Eurocopa ’96 sentida en todo su país, y que ha asumido cada vez mayor relevancia desde la confirmación de que Alemania sería la rival de Inglaterra en esta ronda de eliminación directa (en vivo por ESPN/ESPN+ a las 12 mediodía, hora del Este, sólo en inglés en Estados Unidos).

De muchas formas, los choques disputados a lo largo de los años entre Inglaterra y Alemania encapsulan la eterna lucha que se siente dentro de la conciencia deportiva nacional: la alegría y esperanza duraderas creadas tras vencer en la final del Mundial 1966, contrastadas con las eliminaciones sufridas en el torneo en sus ediciones de 1970, 1990, 1996 y 2010.

Hace 25 años, Alemania evidentemente disfrutó del momento, apropiándose del himno de los “Tres Leones” del combinado inglés, cuando los germanos cantaron “El fútbol viene a casa” en el balcón del Centro Cívico de Frankfurt durante su celebración con el trofeo de la Euro ’96. La canción alcanzó el número 16 de la cartelera musical alemana ese verano, y pudo escucharse por las calles de Berlín en 2014 cuando cerca de medio millón de hinchas se aglomeraron para presenciar un desfile en autobús descapotado, cuando Alemania regresó con la Copa del Mundo.

Sin embargo, y a pesar de las tensiones políticas exacerbadas por la crisis del Brexit, la percepción actual es que Alemania asume esta rivalidad de forma distinta. La falta de jerarquía mostrada por Inglaterra en fases decisivas de grandes torneos (apenas suman un triunfo en partidos de eliminación directa en la historia de la Eurocopa, comparado con 11 victorias del seleccionado alemán) implica que los cuatro veces campeones del mundo confieren mayor importancia a sus rivales más cercanos, tales como Holanda, Francia e Italia. Sin embargo, a pesar de que el público inglés ha pasado toda la semana recuperando imágenes del penal fallido por Southgate, el “hat trick” convertido por Sir Geoff Hurst en 1966 y el “gol fantasma” de Frank Lampard en 2010, el actual combinado inglés se muestra algo desconcertado por todo este debate.

Southgate ha dado importancia capital a la reconexión del equipo con su afición, después de la áspera actitud mostrada por la última, afectada por las decepciones del pasado. Sin embargo, ésta será una instancia en la que el seleccionador se sentirá más que contento de que su plantilla aparenta ser capaz de desvincularse emocionalmente del ruido que les rodea.

Dominic Calvert-Lewin lo dijo sin rodeos cuando un periodista cercano a los 50 años le preguntó cómo percibía la dinámica del partido entre Inglaterra y Alemania: “No es tan personal como quizás lo sea para alguien de tu edad”, respondió entre sonrisas el artillero del Everton. Y no se equivoca: 11 miembros del actual plantel de 26 jugadores del seleccionado inglés no habían nacido cuando se disputó la Eurocopa 1996.

Muchos jugadores de este grupo han evocado recuerdos del remate de Lampard en 2010. Inglaterra tenía desventaja 2-1 en su partido de octavos de final disputado en Sudáfrica cuando el entonces mediocampista del Chelsea disparó un tiro desde el borde del área, que golpeó el palo y rebotó claramente sobre la línea; solo para que los árbitros señalaran que el partido debía proseguir.

Con una FIFA aún reticente a implementar tecnología para asistir en la línea de gol, Inglaterra quedó frustrada con una firme sensación de injusticia mientras el partido se les escapaba de las manos, perdiendo finalmente 4-1. Sin embargo, para los jugadores de la actual selección de Inglaterra, lo vivido por Lampard meramente se trata de un incidente aislado, en vez del capítulo más reciente de una prolongada querella con los alemanes.

Dicho lo anterior, la peor actuación de Inglaterra hasta ahora en la Euro 2020 fue contra otra selección con la que se suponía que la intensidad de la rivalidad se limitaría a las tribunas. Escocia llegó a Wembley, y mereció firmar empate sin goles con una Inglaterra aparentemente inhibida por su táctica o por el acontecimiento en sí. Desde entonces, Southgate ha afirmado en público que “lo particular de la ocasión” pudo haber sido un factor que incidió en su actuación; y de ser eso cierto, existe un elemento de incertidumbre con respecto a cómo la segunda plantilla más joven presente en estas instancias decisivas podrá manejar un ambiente similar, marcado por abucheos a himnos y cánticos despectivos emitidos por el doble de aficionados presentes en Wembley.

Sin embargo, esta hostilidad mostrada por los 45.000 congregados en Wembley pesará fuertemente a favor de Inglaterra, y jugar en su estadio local (por cuarta vez consecutiva) será ventaja innegable. Algunos círculos de opinión en Alemania creen que dicha ventaja ha sido exacerbada por la decisión de la UEFA de no permitir a la selección de Joachim Low entrenar en Wembley antes del partido. La UEFA insiste que su decisión se debe a la copiosa pluviosidad que se espera en Londres para las 36 horas previas al pitazo inicial (algunas cosas nunca cambian); aunque se cuenta como otra pequeña victoria, considerando que el combinado inglés cuenta con dos réplicas exactas de la superficie de Wembley a su disposición durante toda la semana, ubicadas en su complejo de entrenamientos ubicado en St. George’s Park.

Las condiciones de juego parecen propicias para Inglaterra, incluyendo la sensación de caos que dejó la clasificación de Alemania en el que indudablemente era el grupo más difícil: derrota ante Francia, goleada contra Portugal y empate con Hungría. En contraste, la estructura instaurada por Southgate en el seleccionado inglés muestra serenidad, incluso si se produce a expensas de sacrificar parte de la intención de propuesta mostrada por su plantilla en el papel.

Por ende, todo debería depender de la respuesta a la interrogante de si Inglaterra es realmente capaz de asumir el momento. Alemania tiene el hábito de alcanzar su mejor nivel cuando las cosas se ponen serias. Inglaterra, no. Y lo ha demostrado de forma categórica.

Hace varios años, la Football Association intentó solucionar este problema organizando una serie de amistosos de primer nivel. Desde que Southgate asumió el cargo de seleccionador nacional en octubre de 2016, inicialmente de forma interina, Inglaterra ha disputado seis amistosos contra España, Alemania (2), Francia, Brasil y Holanda. Apenas sumaron un triunfo (1-0 vs. Holanda en marzo de 2018).

Los Tres Leones hicieron nuevos avances en la edición inaugural de la UEFA Nations League, imponiéndose a España como visitante y a Croacia en Wembley, siendo el objetivo definitivo que el combinado inglés se acostumbrara a los retos más difíciles, para que la brecha no se sintiera tan acentuada cuando llegara el fútbol de los grandes torneos internacionales.

Marcus Rashford, que marcó en aquella victoria en Nations League en España, cree que la estrategia ha rendido dividendos y probablemente haya sido factor clave en la clasificación de Inglaterra a semifinales del Mundial Rusia 2018.

“Creo que ha ayudado enormemente”, expresó el artillero del Manchester United a ESPN. “Recuerdo que hace pocos años teníamos buen desempeño, aunque no obteníamos resultados positivos contra equipos grandes”.

“Era algo en lo que teníamos que concentrarnos e intentar cambiar. En tiempos recientes, los hemos conseguido un poco más; hemos tenido mejores resultados y jugado mejor contra ellos. Es el hecho de habernos expuesto a esos partidos, razón por la cual probablemente nos sentimos más tranquilos con miras a este encuentro y [estamos] listos para el partido. Obviamente, Alemania es una selección de primer nivel, con jugadores de primera categoría; pero no vamos a permitir que eso nos frene de alguna forma. Simplemente saldremos a intentar ganar el partido; hacer el intento y ser positivos”.

Ambos equipos tienen decisiones importantes por tomar. Low se enfrenta a las peticiones de algunos de sustituir a Ilkay Gundogan en el mediocampo por Leon Goretzka, tras el aporte del hombre del Bayern que selló el resultado contra Hungría, mientras que el puesto de Leroy Sane por las bandas se encuentra amenazado por Thomas Muller, mientras prosigue su recuperación de una lesión de rodillas.

Es probable que Alemania retenga su dibujo 3-4-2-1, lo que presenta un dilema a Southgate: si reemplazar su acostumbrada formación 4-2-3-1 para enfrentarse a Die Mannschaft con algo similar (tal como lo hizo Inglaterra en muchos amistosos preparatorios) con la finalidad de darles mayor control en el mediocampo.

Phil Foden se postula para volver a la cancha junto con Harry Kane y Raheem Sterling; sin embargo, los delanteros Jack Grealish y Bukayo Saka tuvieron buena actuación en el encuentro más reciente contra la República Checa. Mismo caso del central Harry Maguire, que volvió a la selección tras su lesión de tobillos.

Sea cual sea su elección, Southgate afirma que transmitirá a sus jugadores el mismo mensaje que reitera antes de cada encuentro.

Southgate afirmó en un artículo publicado en el portal Players’ Tribune: “El motivo por el que lo repito es porque lo creo de verdad, con todo mi corazón. Les digo que, cuando sales a la cancha, vestido con esta camiseta, tienes la oportunidad de generar momentos que la gente recordará por siempre. Formas parte de una experiencia que perdura en la conciencia colectiva de nuestro país”.

Y él lo sabe mejor que muchos.