Joan y su familia fueron invitados a ver el juego por un "amigo" que les quedó mal, sin embargo, obtuvieron entrada gracias a personal de la alcaldía donde se sitúa el estadio
El Estadio Ciudad de los Deportes volvió a pintarse de los colores de Cruz Azul. Entre todas las playeras celestes, destacaban dos del Atlético Nacional, que portaban los colombianos Rubiel y el niño Joan, quienes llegaron a la Ciudad de México sin boletos, pero con el sueño de ver al portero Kevin Mier, mismo que cumplieron gracias a personal de la alcaldía Benito Juárez.
"Un amigo nos invitó a ver el partido y pues al último nos dejó tirados, como el dicho. Gracias a Dios y a un amigo de la alcaldía nos regaló los boletos, cumpliendo el sueño de mi hijo, de mi mujer que también quería entrar al estadio", externó Rubiel, el padre de familia.
Rubiel, acompañado de su familia, decidió pasar sus vacaciones en la Ciudad se México y coincidió con el partido. Caminó por más de una hora alrededor del Estadio Ciudad de los Deportes en búsqueda de boletos. En la reventa estaban en mil pesos, algo que no podía pagar, por lo que su primera alternativa fue esperar la llegada de Cruz Azul para gritarle a Kevin Mier, que viera la playera de su antiguo club y pedirle boletos, pero la misión falló. El refuerzo de la 'Máquina' ingresó al inmueble y solo levantó la mano para saludar a los aficionados.
Luego de que los jugadores descendieron del autobús, se acercaron a una persona que tenía el chaleco de la alcaldía Benito Juárez, le contaron su historia y el sueño de Joan. Les pidieron que esperaran unos minutos. En ese momento, se acercaron a personal de Cruz Azul y justo cuando hablaban, se acerco un señor de la alcaldía para llevarlos por las entradas.
Cerca de la puerta 1, una señora sacó tres boletos de su bolsa para dárselos a la familia colombiana, que actualmente radica en Chiapas, pero que son fieles seguidores al Atlético Nacional y recuerdan con cariño a Kevin Mier, en especial Joan, quien cambió su rostro de incertidumbre y de inmediato se le dibujo una sonrisa.
"Estoy muy emocionado. Sentí mucha emoción cuando me dieron los boletos. Le dije a mi papá que tenía el sueño de ver a Kevin (Mier) y ahora me lo está cumpliendo", fueron las palabras de Joan. De ocho años de edad.
