GUADALAJARA -- Este sábado los rojinegros del Atlas cerraron oficialmente un año futbolístico de pesadilla. El torneo ha terminado para los Zorros, sin embargo tanto directiva como afición ya piensan en el siguiente paso.
Apenas a media semana la dirigencia de los tapatíos, encabezada por su Presidente Gustavo Guzmán, dio a conocer los planes venideros, incluyendo la posibilidad de cambiar el horario de juego de la oncena atlista, lo cual generó molestia en un sector de la tribuna.
A todo pulmón, la Barra 51 se manifestó en contra de la gestión de Guzmán, así como del posible cambio de horario a domingo en la tarde, acostumbrados a décadas de ver a su equipo en sábado por la noche.
“¡Que renuncie... Gustavo que renuncie!”, fue cantado una y otra vez por el grupo de animación rojinegro, en clara alusión a Guzmán, quien ha permanecido al cargo del equipo desde que Grupo Salinas lo comprara hace más de dos años y medio.
El siguiente cántico fue igual de claro: “¡Directivos, les queremos avisar: si nos cambian el horario, qué desmadre se va a armar!”, para después continuar gritando: “¡Atlas es de su gente!”.
La molestia por un año en el que los Zorros se quedaron sin éxitos deportivos de la mano de Gustavo Matosas y Gustavo Costas, ha encendido la molestia de la afición, que además se ha desanimado de cara a festejar el centenario de la institución.
Exactamente hoy, los rojinegros están a cien días de cumplir cien años de vida y lo hacen en medio de incertidumbre, entre los últimos puestos de la tabla general y a la espera de que sea presentado su nuevo entrenador, quien se espera sea José Guadalupe Cruz, quien a la vez termina esta noche su andar con los descendidos Dorados de Sinaloa.
