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Luis Suárez: por qué la Premier League es la mejor liga, y el día que más se emocionó en Barcelona

Luis Suárez posando con los trofeos que ganó en Barcelona. EFE

Luis Suárez, delantero uruguayo de Inter Miami, repasó su trayectoria y argumentó por qué considera que la Premier League es la liga más destacada, y dijo cuál fue su momento más emocionante en Barcelona.

En entrevista en el canal de Kick del streamer DavooXeneize, Suárez recordó distintas etapas de su exitosa carrera, como su paso por el Liverpool inglés, indicando que la Premier League es la mejor liga del mundo.

Tiene todo: infraestructura por encima de cualquiera, el ambiente de la gente también. En 2012 jugamos la última fecha de la liga contra Swansea, ellos ya estaban salvados del descenso, nosotros no peleábamos por nada y el estadio estaba lleno con la gente viviéndolo a full. También pasaba que jugábamos contra un equipo de la quinta división en las copas, a las ocho de la noche, un frío tremendo en Liverpool y el estadio estaba lleno”, contó. Además, destacó que en el fútbol inglés “no sabés qué va a pasar hasta el último minuto”, y repasó cómo fue la definición de la temporada 2013/2014, donde se le escapó el título a los Reds en las últimas dos fechas. “No perdimos la liga por el error de Steven Gerrard contra Chelsea sino con el 3-3 posterior contra Crystal Palace. Ganábamos 3-0 y ellos, sin pelear por nada, hicieron tres goles y nos dejaron sin chances de pelear el título”, indicó.

Consultado sobre si era real que antes de llegar al Liverpool lo quisieron la Juventus y el Manchester United, Suárez negó esos rumores. “Yo tenía las opciones de Liverpool y Tottenham. Lo de Juventus fue después, y el United, nunca estuvo. Yo era fanático de Gerrard y de Fernando Torres en el Liverpool y no lo dudé. No pude jugar con Torres que se fue cuando yo llegué”, comentó.

Suárez también contó que al dejar Ajax sentía que “había llegado a un tope” y necesitaba un cambio en su carrera. La Premier League era una opción, pero contó que tenía dudas sobre si iba a calzar allí, sobre todo, desde un punto de vista físico. “Me parecían todos grandes, rápidos y fuertes, y yo soy un gorditio chiquito. Pero miraba a Carlos Tevez o el Kun Agüero y decía, ¿por qué no? Ver cómo peleaba y chocaba Tevez me inspiró mucho para decidir ir a Liverpool”, explicó.

Los años de Barcelona

Suárez también contó que en el Barcelona vivió cosas “espectaculares”, y se refirió al título de la UEFA Champions League que obtuvieron en 2015. En ese torneo, hizo un golazo espectacular contra PSG en cuartos de final, en el que le hace un caño a David Luiz y luego definió al ángulo, aunque confesó que no tuvo la intención de tener tanta precisión. “¿Vos te pensás que yo me doy cuenta en ese momento? Yo quise abrir el pie y que salga donde salga, no quería que se levante tanto. Termina siendo terrible golazo, pero me gusta mas el primero de ese día porque es el típico gol mío: enganché todo atropellado, caño, reboto, choco, tiro y la pelota entra media ahí. Ese es más Luis. El del caño y al ángulo dejéselo a Leo [Messi]”, señaló.

A su vez, habló de esa final contra Juventus, en la que anotó uno de los goles para levantar el trofeo. “Fue uno de los días que más me emocioné en Barcelona. Era algo que se me estaba haciendo realidad, hacer un gol en una final de Champions. Tengo la foto de ese día, estoy con toda la hinchada, gritando el gol y con el escudo del Barcelona de fondo, esa foto es imborrable”, explicó.

Una mentalidad única

Suárez también se refirió al aspecto mental de los futbolistas, y a cómo a su generación no se la preparaba desde lo psicológico para afrontar las situaciones propias de la carrera del jugador. “Eso ha ido evolucionando y uno lo agradece porque no tuvo esa posibilidad de que lo ayudaran al pasar por momentos malos, las críticas. Aprender a no bajar los brazos y no dejarse influir por mal ambiente. Eso me hizo estar más fuerte”, indicó.

El uruguayo repasó que cuando él llegó a Barcelona, que venía con la “mochila” de los problemas que tuvo en Inglaterra por la acusación de racismo de Patrice Evra, o los mordiscos a Branislav Ivanovic y Giorgio Chiellini.

“Mi fortaleza estaba en asumir el error, te cuesta asumirlo, pero a la gente le gusta verte cabizbajo. Parece que disfrutan más cuando le dan a uno que cuando hacés goles. Eso el jugador lo siente, pero si te doy ese placer de verme cabizbajo es peor para mí. Tenés que demostrar que no te entra nada, que no te importa y ser siempre igual. Tuve a mi familia conmigo, tuve que reconocer que les había fallado, me sentía en el debe y tenía que cambiar mi imagen. El trabajo con una psicóloga me ayudó mucho a valorar más las cosas. Pudo hacerme ver cosas, que todo tiene un porqué en la vida. Se agradece a todos los que ayudan a los jóvenes, aunque también ni siquiera estamos preparados para el retiro y no nos damos cuenta. Nos cuesta mucho. Tenés que estar muy frío a la hora de tomar decisiones, y la parte mental tiene que estar fuerte y más hoy con las redes sociales. Estar detrás de una pantalla diciendo ‘mirá este gordo, que no juegue más’ es fácil, pero no se sabe el daño que le hace a la persona, ya sea futbolista o cualquiera”, expresó.