¿Es Bielsa el único responsable del mal momento o esta es la realidad de Uruguay?

Marcelo Bielsa y un momento complicado en el camino de Uruguay rumbo al Mundial 2026. @Uruguay

En la tierra de los tres millones de técnicos estaba visto que el viaje de Marcelo Bielsa iba a atravesar turbulencias. Su forma de ver el fútbol, su personalidad, y su condición de extranjero lo ponen en el medio de la tormenta. Su equipo atraviesa un inquietante nivel de juego. Es una realidad. No brinda buenas señales y pasó del cielo a la tierra. Se perdió el amor.

¿Pero es Bielsa el único responsable o esta es la realidad de Uruguay y no la quieren ver? En tiempos de inmediatez nadie se detiene a pensar que en los últimos tiempos Uruguay llegó a los Mundiales con la calculadora en la mano o apelando al repechaje. No es crítica, es una realidad. La Eliminatoria cuesta y se sufre. Y hoy Uruguay está igual que ayer: quinto en la tabla.

Pero con una realidad en la que pocos reparan: Uruguay está en un proceso de recambio y esta generación no dispone de Suárez, Cavani y Forlán. Son otros los que deben tocar la música. Entonces vale preguntarse si los músicos que tiene Bielsa interpretan lo que quiere.

Se podrá decir que a los jugadores los elige él. Es cierto. Pero: ¿hay otros jugadores de nivel? ¿Cuántos más?

Antes el punto fuerte de Uruguay era su poderío ofensivo. Hoy son los volantes que juegan al más alto nivel mundial como Valverde, Bentancur y Ugarte.

¿Y arriba? La realidad marca que el único que juega en la élite es Darwin Núñez. Y si Darwin no está, o no la emboca, pasa lo que está ocurriendo, el equipo suma siete partidos sin convertir goles. Pregunto: ¿Uruguay tiene otro goleador de nivel mundial?

El "problema" es que, en el proceso de recambio, el equipo deslumbró en las primeras fechas de las Eliminatorias. Y muchos pensaron que la Eliminatoria era un paseo de salud, y poco menos que Uruguay ya era campeón del mundo. Pero Bielsa no es mago. Y como acá se van a los barquinazos, su equipo cayó del cielo a la tierra.

Hoy todo se pone en tela de juicio. Desde su salario, que es un tema personal y viva la cara de Bielsa si gana bien, -¿o acaso los que lo critican quieren ganar menos?- hasta el hecho de su personalidad. No entro en el juego de Bielsistas o no Bielsistas. Ni siquiera es una defensa esto. Es tratar de entender e ir un paso más allá.

Esto es lo que tenemos. Nos puede dirigir Bielsa, Guardiola, Luis Enrique o Mourinho. Los jugadores, con pequeños matices, serán los mismos.

Está claro que la forma de ser de Bielsa no cae bien y eso determina que se gane enemigos. Usted no va a ver al técnico charlando con un periodista o comiendo asados. Es su forma, su personalidad, o modo de conducirse.

Cuando lo trajeron sabían que era así y cuando ganaba nadie reparaba en si saludaba o no. En determinado momento pasó algo similar con Oscar Tabárez al que le cuestionaban hasta sus gestos en las conferencias.

A nadie escapa que en la Copa América se generó un quiebre. Agustín Canobbio y Luis Suárez elevaron la voz y se quejaron del trato del entrenador. El propio entrenador dijo que ello había afectado su grado de ascendencia sobre el grupo.

Sin embargo, uno de los referentes del plantel como José María Giménez salió al cruce diciendo: "A nivel de convivencia, hubo cosas con las que obviamente no nos sentimos cómodos, pero como siempre, apoyando y estando con el entrenador al 100%".

Este punto genera dudas: ¿Es buena la convivencia interna? ¿Los jugadores de Uruguay se sienten cómodos con Bielsa o su forma de ser les choca? Hay versiones de todo tipo. Desde jugadores que le agradecen por sus enseñanzas, y hasta alguno que destacó su gesto de aparecer en el velorio de un familiar directo, hasta los otros, los que dicen que ni siquiera saluda.

En la cancha, la realidad marca que el Uruguay de Bielsa dejó ante Paraguay las mismas dudas que en los partidos anteriores. Lo reconoció el propio conductor del equipo diciendo: "Nos cuesta jugar, nos cuesta jugar bien, nos cuesta crear peligro, imponernos. Los procesos son evolutivos y usted señala que acá ha sucedido lo contrario, eso es cierto".

Está claro que el actual Uruguay no es el mismo que comenzó la Eliminatoria. Perdió el encanto. Se transformó en un equipo improductivo. ¿Esto es nuevo o pasó en otros procesos? Ya ocurrió.

El tema es cómo se arregla y si el DT y sus dirigidos logran destrabar esta situación. Bielsa dijo estar convencido: "Claro que sí, porque creo en el material humano del que dispongo, del que dispone el fútbol uruguayo, y creo en mis capacidades para hacer de jugadores destacados un equipo temible".

En los momentos complicados es cuando se ponen a prueba las convicciones. El tiempo dirá.