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Quién es Khalil Ayari, la joya de Túnez que quiere lucirse en el Mundial 2026

En el fútbol moderno, muchas historias empiezan en territorios remotos o poco conocidos para el gran público y terminan en los principales clubes de Europa. La de Khalil Ayari todavía está en ese punto intermedio: el momento en que un talento joven aparece en el radar de un gigante y empieza a insinuar hasta dónde puede llegar. Mientras tanto, el Mundial 2026 aparece como una potencial vidriera que podría elevar su visibilidad en dosis aún desconocidas.

Khalil Ayari nació en Túnez en 2005 y se formó en el Stade Tunisien. Allí firmó su primer contrato profesional en 2023 y debutó en la liga local siendo todavía adolescente. Aunque es zurdo, juega como extremo derecho, es rápido en el uno contra uno y tiene una marcada tendencia a recortar hacia el centro. Su perfil encaja en el molde del atacante que busca el área desde las bandas.

Su proyección llamó la atención de PSG, que lo incorporó en 2025 tras una prueba con el club. El acuerdo fue una cesión con opción de compra, y el plan inicial fue integrarlo al equipo Espoirs (Sub 21) para seguir su desarrollo dentro de la estructura del club. El 3 de febrero de este año, el club parisino comunicó que ejecutarán la opción de compra y, desde el 1 de julio, será jugador del actual campeón de la UEFA Champions League.

PSG valora especialmente su capacidad de desequilibrio en espacios reducidos y su aceleración en los últimos metros, rasgos que explican por qué apostaron por él como proyecto de futuro. Su endiablado uno contra uno, con capacidad para gambetear o realizar fantasías y dejar marcadores en el camino, lo hacen parecer sudamericano: brasileño o argentino, para ser más preciso.

Aun cuando tiende a encarar hacia el interior de la cancha, posee habilidad para escapar por derecha a toda velocidad, con una explosión notable.

Por supuesto, a partir de los próximos meses deberá demostrarlo en un ámbito competitivo mucho más alto que el que conoció hasta ahora. De todos modos, cualidades no le faltan.

Khalil Ayari, la nueva joya de Túnez: las Águilas de Cartago tienen una particular historia mundialista

El Mundial 2026 puede ser el escenario donde muchos empiecen a descubrirlo: Khalil Ayari llega como uno de esos nombres jóvenes que acompañan la renovación del fútbol tunecino y que intentan abrir una nueva etapa para las llamadas Águilas de Cartago.

La Selección de Túnez posee una historia particular. Será su séptima participación en la Copa del Mundo, pero todavía arrastra una cuenta pendiente: nunca logró superar la fase de grupos.

De todas maneras, fue pionero para África en los Mundiales. En Argentina 1978 se convirtió en el primer equipo africano y árabe en ganar un partido en la Copa del Mundo, al derrotar a México 3-1 en el Gigante de Arroyito de Rosario.

Después perdió con Polonia 1-0 en el mismo estadio y estuvo cerca de ganarle al campeón defensor del título, Alemania, con el cual empató 0-0 en el Estadio Córdoba, hoy Mario Kempes.

Desde entonces pasaron 20 sin clasificaciones, hasta que volvió a una cita mundialista en Francia 1998, en el inicio de una seguidilla que incluyó Corea-Japón 2002 y Alemania 2006.

En 2026 completará otra seguidilla de tres mundiales al hilo, ya que también participó en Rusia 2018 y Qatar 2022.

En territorio ruso volvió a ganar un partido, esta vez contra Panamá (2-1), y en suelo qatarí dio una de las grandes sorpresas del torneo, al vencer al campeón vigente Francia (1-0) en la fase de grupos. Wahbi Khazri hizo el segundo tanto contra los panameños y el único gol frente a los galos.

¿Otro tunecino saltará a la fama en un Mundial sobre suelo mexicano?

El ciclo reciente confirmó su competitividad regional. Túnez logró clasificarse al Mundial 2026 con una campaña sólida y defensivamente muy fuerte. Completó la fase clasificatoria sin recibir goles, algo inédito: jugó 10 partidos, de los cuales ganó 9 y empató 1, con 22 goles convertidos y la valla invicta. Vale aclarar, de todos modos, que sus rivales fueron Namibia, Liberia, Malawi, Guinea Ecuatorial y Santo Tomé y Príncipe.

El plantel actual combina futbolistas experimentados que compiten en ligas importantes con una nueva generación que intenta elevar el techo competitivo del equipo. Hannibal Mejbri en Burnley, Montassar Talbi en Lorient y Ellyes Skhiri en Eintracht Frankfurt son los principales exponentes.

Las dos primeras presentaciones de Túnez en el Mundial 2026 serán en Monterrey, México. Primero, contra el ganador de un repechaje europeo. Luego, frente a Japón, en el partido número 1.000 en la historia de los Mundiales.

En 1986, un tunecino pasó a la fama justamente en México: Alí Bennaceur fue el árbitro que no vio “la Mano de Dios” y que dijo “siga, siga”, mientras Diego Armando Maradona iba pintando, sobre el césped del estadio Azteca, la pintura inolvidable del “Gol del Siglo”, en el partido entre Argentina e Inglaterra.

En ese paisaje aparece Khalil Ayari: todavía una promesa, pero una de esas promesas que pueden encontrar en el Mundial el escenario perfecto para sacar conejos de la galera o hacer una presentación rutilante delante del gran público.

A 40 años de México 1986, quizás aparezca otro tunecino que salte a la fama en territorio azteca.