Marcelo Gallardo debutó como entrenador de la Selección de Ecuador en la derrota por 3-0 ante Corea del Sur en Suwon, por un amistoso en la fecha FIFA.
Para Gallardo fue un día distinto, pues por primera vez se sentó en el banquillo al frente de una Selección. El DT lució tranquilo y se lo vio sonriente desde que bajó del bus e ingresó al estadio.
Lució un traje negro, como solía hacerlo en sus días en River Plate. En la ceremonia de los himnos estuvo acompañado de sus colaboradores y los suplentes, que cantaron con emoción.
Ya en el partido, el Muñeco estuvo en silencio en el arranque. Quería ver cómo se movían los once jugadores que dispuso en el campo de juego y analizar con calma, pues apenas tuvo un entrenamiento previo en cancha. La misión era complicada.
Conforme avanzó el partido, también crecieron las emociones. Gallardo no pudo evitar molestarse con la actuación del árbitro chino Shen Yinhao. El árbitro se dedicó a repartir amarillas y Ecuador terminó con cinco amonestados.
En ese sentido, Gallardo fue enérgico en sus reclamos, pues muchas acciones no ameritaban amonestaciones para el DT y su cuerpo técnico.
También le pidió movilidad a Jordy Caicedo y que esté atento en los balones largos, pues con su físico podía imponerse. Aplaudió en otras acciones, cuando Ecuador pudo jugar y mover bien el balón, en un escenario complicado.
Los goles en seguidilla cambiaron el semblante, pero mantuvo el ímpetu para entregar indicaciones. Movió el banco para refrescar el equipo y buscar otras formas de atacar, pero el descuento no llegó.
Al final, Gallardo saludó con su colega Robert Moreno y se dirigió a sus jugadores, que no se mostraron conformes con su actuación.
Ahora se enfocará en Japón, pero sobre todo en sumar horas de práctica y conocimiento, para disponer lo mejor para la Tri.
