ESPN analiza el corto paso de César Huerta por el futbol de Bélgica, donde encontró adversidades que no pudo superar para mantenerse en el Anderlecht
La aventura europea de César "Chino" Huerta comenzó en enero de 2025 con grandes expectativas. Anderlecht apostó por el mexicano después de su buen paso por Pumas y lo convirtió en el primer futbolista mexicano en vestir la camiseta del histórico club belga. Sin embargo, poco más de año y medio después, su etapa en Bruselas terminó sin que Huerta pudiera consolidarse como un futbolista determinante. Su paso por Bélgica estuvo marcado por las lesiones, los constantes cambios en el banquillo y una producción ofensiva que terminó siendo insuficiente.
🥇 1. Nunca fue un titular indiscutible
Desde su llegada, Huerta tuvo que competir por un lugar en una zona ofensiva con bastante competencia. Samuel Edozie, Francis Amuzu, Anders Dreyer, Thorgan Hazard y posteriormente Nilson Angulo fueron algunos de los futbolistas con los que compartió o disputó minutos en las posiciones de ataque. De hecho, cuando llegó en enero de 2025, Edozie era señalado como uno de los principales ocupantes del extremo izquierdo y Amuzu también competía por esa posición. Huerta tuvo momentos en los que pareció ganarse un sitio —su debut fue especialmente prometedor, entrando de cambio y marcando ante Kortrijk—, pero nunca logró convertir esos destellos en una presencia permanente en el once.
🤕 2. Las lesiones frenaron su crecimiento
Si hubo un factor que interrumpió de manera especialmente fuerte su proceso de adaptación, fueron las lesiones. La más grave fue una pubalgia que lo mantuvo alejado de las canchas durante aproximadamente 180 días y le hizo perderse 34 partidos, según el historial de lesiones de Transfermarkt. Antes de esa lesión también sufrió un problema en los isquiotibiales que lo apartó durante 11 días y dos encuentros. La pubalgia terminó requiriendo dos intervenciones quirúrgicas: la primera a finales de 2025 y una segunda operación en marzo de 2026. Anderlecht confirmó esta última intervención y explicó que el mexicano había sido operado inicialmente de la pelvis. El resultado fue especialmente perjudicial para un jugador que necesitaba continuidad: Huerta llegó a perder 187 días sin actividad oficial y no regresó a las canchas hasta mayo de 2026.
📉 3. Un Anderlecht permanentemente inestable
Huerta tampoco encontró estabilidad en el club. Durante su estancia, el Anderlecht atravesó cuatro entrenadores distintos, dos de ellos como interinos. David Hubert dirigía al equipo cuando Huerta llegó y fue despedido en marzo de 2025; lo sustituyó Besnik Hasi, quien continuó durante el resto de esa temporada y comenzó la siguiente. Hasi fue despedido en febrero de 2026 y Edward Still asumió como interino durante apenas una semana, antes de que Jérémy Taravel tomara el cargo de manera interina. El portugués Vítor Bruno es el actual entrenador y quien decidió que Huerta no siguiera. Para un futbolista que necesitaba continuidad, adaptación y confianza, los constantes cambios de entrenador significaron empezar prácticamente de nuevo varias veces. No es correcto atribuirle su fracaso exclusivamente a la inestabilidad del club, pero sí fue uno de los elementos que complicaron su consolidación.
💪 4. No logró ser una pieza clave cuando estuvo sano
El problema terminó siendo que, incluso cuando estuvo disponible, Huerta no consiguió convertirse en una pieza ofensiva indispensable. En la temporada 2024-25 registró 21 apariciones, tres goles y tres asistencias en todos los certámenes; en la 2025-26 jugó 17 partidos, anotó dos goles y sumó 832 minutos en todas las competencias. Su producción fue especialmente baja si se considera que llegó a Bélgica después de haber participado directamente en numerosos goles con Pumas. En Anderlecht dejó algunos momentos destacados —como su gol en el debut—, pero nunca tuvo una temporada de continuidad que le permitiera convertirse en uno de los referentes ofensivos del equipo. Incluso después de su regreso de la lesión apenas pudo acumular minutos antes de que su ciclo en Bruselas quedara prácticamente terminado.
🏆 5. El Mundial 2026 terminó por cerrar la puerta europea
El Mundial de 2026 representaba para Huerta una última oportunidad para cambiar la percepción que había dejado en Bélgica, pero tampoco logró convertirse en un factor importante para México. Javier Aguirre lo utilizó únicamente durante seis minutos, en el triunfo 1-0 sobre Corea del Sur; entró en los minutos finales por Julián Quiñones. La situación fue particularmente significativa porque Huerta había llegado a la Copa del Mundo después de una temporada prácticamente perdida por la pubalgia y con menos de 200 minutos de actividad en 2026 antes de ser convocado. El Mundial era, por tanto, una vitrina para demostrar que estaba recuperado y que todavía podía despertar interés en otros clubes europeos, pero sus escasos seis minutos no le permitieron hacerlo.
