MÉXICO -- Este jueves 23 de junio los británicos tendrán en sus manos la decisión histórica de salir de la Unión Europea, comunidad a la que pertenecen desde 1973, o continuar siendo parte de ella. Pero ¿tendría una repercusión en el deporte?
La separación, conocida como brexit, impactaría más a los equipos deportivos de la Gran Bretaña, que a los británicos que se encuentran jugando en clubes de la Unión Europea.
El deporte que se vería más afectado es el futbol, donde hay más de cuatrocientos jugadores comunitarios que tendrían que conseguir un permiso de trabajo otorgado por la Oficina de Asuntos Internos (Home Office), la cual hoy en día concede dichos permisos bajo un estricto sistema de puntos, basado en edad, ingreso, nivel de estudios, entre otros parámetros.
Según la BBC, más de trescientos futbolistas no lo conseguirían si los estándares se mantienen como están hasta ahora. De los cuales, unos 160 jugadores son de la Premier League, entre ellos Dimitri Payet o N'Golo Kanté y algunos españoles como David De Gea o Juan Mata.
Esto abriría la oportunidad a que talentos locales pudieran jugar en las grandes arenas deportivas, pero podría aquejar a los fanáticos, quienes anhelan ver a los mejores jugadores del mundo vistiendo los colores de su equipo favorito. No obstante, es imposible predecir la manera en que las políticas migratorias podrían cambiar si se opta por el brexit.
Para esto, las autoridades británicas tendrían alrededor de dos años para organizarse y esto se debe a que es el tiempo que puede demorarse la salida de este país de la comunidad europea, ya que tiene que cumplir con el proceso de culminación de su membresía, así como sus compromisos con esta organización.
Una solución para evitarlo es que este periodo logre negociarse el que los deportistas profesionales tengan un “estatus especial” para que su obtención de permisos de trabajo no exija los mismos requisitos que en el caso de otras industrias, aunque esta decisión dependería exclusivamente de la oficina de asuntos internos de este país.
Según un académico experto en asuntos laborales entrevistado por la BBC, cualquier cosa puede pasar, desde un relajamiento en las normas, hasta que no haya ningún tipo de tolerancia, lo que sin duda afectaría a los clubes deportivos, aunque es mucho más probable que las regulaciones para deportistas profesionales sí cambien en favor de permitir su permanencia en el país.
Los deportistas británicos haciendo carrera en otros países de la Unión Europea, tendrían que conseguir un permiso de trabajo, aunque todo dependería de los acuerdos que hiciera Gran Bretaña una vez que se hubiese separado.
Si consigue un acuerdo comercial similar al que tienen Noruega o Suiza, no habría grandes cambios ni requisitos para aquellos atletas enlistados en clubes europeos.
Ahora bien, se sabe que, si el brexit triunfa, Escocia llamaría de nuevo a un referéndum para separarse de la Gran Bretaña y solicitar ser miembro de la Unión Europea, por lo que quizá en futuros juegos olímpicos podríamos ver a los atletas escoceses representando a su propio país.
El resultado del referéndum será anunciado mientras las selecciones de Inglaterra y Gales esperan por sus próximos encuentros en la Eurocopa. Pero, así como ellos, el mundo entero se encuentra expectante, con el mismo sentimiento que tienen los aficionados cuando un tiro penal decisivo está a punto de cobrarse.
Se contiene la respiración, el silencio es absoluto, el temor recorre el cuerpo, pues se sabe que en un instante todo puede cambiar, pues de ese momento depende todo el futuro del juego.
Con información de Leticia Neria
@leticianeria
