Las heridas que México le ha dejado a Estados Unidos en el Estadio Azteca

Ex jugadores de Estados Unidos reconocieron lo difícil que es jugar en el Estadio Azteca, recinto en el que no le han podido ganar a México en eliminatorias

México es considerado el gigante de la Concacaf pese a que la distancia con otros combinados poco a poco se acorta; sin embargo, el Tricolor ha marcado a decenas de jugadores que han pisado territorio nacional y, sobre todo, el Estadio Azteca.

En este tenor, los elementos de Estados Unidos no son la excepción, pues muchos quedaron paralizados por el ambiente en el Coloso de Santa Úrsula, tales como Brian Ching y Jay DeMerit.

“La segunda cosa que sientes es la oxigenación, es una gran altitud, recuerdo que era uno de los pocos estadios en donde entrabas a los vestidores y tenían tanques de oxígeno cada tres casilleros y eso solo, nos comió”, dijo DeMerit a ESPN.

“Recuerdo el primer calentamiento, salíamos a calentar varias veces, regresabas después de 15 minutos y tu pecho estaba duro y pensabas, oh no, tengo que hacer esto por más de 90 minutos, así que eso era intimidante también, saber que tenías que trabajar más duro para eso”, confesó el exzaguero.

Y es que su compatriota, Brian Ching, también ya en el retiro, detalló la presión que hacía la afición mexicana en los juegos en el Estadio Azteca, pues admitió que era un ambiente complicado para jugar al futbol.

"Es un lugar complicado para jugar. El no poder escuchar el himno estadounidense cuando estás en el campo, escuchar los sonidos de la afición, moviéndote dentro y fuera del juego especialmente cuando anotas, objetos siendo arrojados en el campo, esta es la pasión que ves”, dijo también en exclusiva.

“Es posiblemente el público más grande ante el que jugué, entre 90 y 100 mil aficionados. Probablemente sea uno de las más grandes en mi carrera. Perdimos, fue difícil para nosotros, realmente buscábamos nuestro primer buen resultado en las eliminatorias ahí pero desafortunadamente no sucedió”, contó el exdelantero.

Sobre ese tenor, el mismo DeMerit agregó que la afición de la Selección Mexicana es de las mejores en el mundo y también narró la presión que sufrieron en el hotel, pues recordó que los seguidores tricolores les llevaron serenata para no dejarlos descansar.

“Ellos te conocen, te reciben de una forma áspera, todos los aficionados mexicanos lo hacen difícil para ti, te hacen sentir que no están en un lugar que es tuyo, creo que eso es lo primero que recuerdo, el factor intimidación”, sostuvo.

“Siempre recuerdo las fiestas afuera del cuarto de hotel, cuando te hospedas y hay toda clase de ruido durante toda la noche, hay shows de fuegos artificiales a las 4 de la mañana, de cierta forma esperas ese tipo de cosas cuando juegas en Concacaf”, aseveró.

Finalmente, Carlos Llamosa, también exseleccionado, confesó que uno de los pecados que cometió México y los medios de comunicación en Corea-Japón 2002 fue subestimar al combinado de Estados Unidos.

“Para mí en ese tiempo eran el 'Gigante de la Concacaf', me parece que siguen siéndolo por todo el historial que tiene México y su liga. Lo que si me molestó un poco hablando de ese partido en el Mundial de Corea fue que los medios de comunicación hablaban un poco más de cómo iban a enfrentar a Alemania que iba ser su próximo rival, sin antes jugar con nosotros, o sea menospreciar al rival es algo que, en el futbol no hay rival chico”, finalizó.

Información de Óscar Gallardo fue utilizada en la redacción de esta nota.