¿Qué pasa con Leo Fernández? La pregunta que se hacen los hinchas de Peñarol

¿Qué pasa con Leo Fernández? Es la pregunta que se hacen los hinchas de Peñarol que están preocupados por el nivel del 10 de cara a las finales del Campeonato Uruguayo contra Nacional.

Si hubo un sello que distinguió a Peñarol a lo largo de la temporada 2024 fue la calidad futbolística y la pegada de Leo Fernández.

El volante, que comenzó jugando con la camiseta número 8 que identificaba a Tony Pacheco y cambió por la 10 de Bengoechea, enloqueció a los aurinegros con su magistral pegada. Los hinchas sabían que, cuando las papas quemaban, Leo sacaba un conejo de la galera y clavaba la pelota en el ángulo con un tiro libre salvador.

Pero su eficacia se perdió como por arte de magia. Inesperadamente, en 2025, no la pudo embocar y el tema se transformó en un karma que tiene visiblemente perturbado al jugador.

Leo insiste permanentemente con los remates de tiro libre. Salvo contadas excepciones, todos sus remates van directo al arco. Ni se plantea tirar un centro y mucho menos cederle la pelota a otro ejecutante. Por lo pronto en Peñarol están Lucas Hernández y Matías Arezo que rematan bien.

Pero el problema es que, desde afuera, queda la sensación de que, como se dice habitualmente, Fernández se puso “el balde”.

El tema fue trasladado incluso en una conferencia de prensa al técnico Diego Aguirre, que se limitó a responder entre risas: “Tranquilo. No te pongas impaciente que ya va a venir. Hay que tener un poco de paciencia, pero ya va a llegar”, le dijo al periodista que le preguntó.

Y luego agregó: “Entrena, patea, le cuesta. Le costó el cambio de pelota, sin ninguna duda, porque el año pasado lo veía entrenar todos los días y eran todos goles. Ahora mete alguna, y otras no, pero veremos, todavía queda”.

No caben dudas de que el entrenador lo respalda. De hecho, el pasado domingo, después de errar el penal contra Liverpool que se reiteró, Aguirre pidió que volviera a rematar Leo.

A nadie escapa que Fernández también bajó desde el punto de vista futbolístico.

En ese aspecto surge la interrogante sobre si el cambio de sistema que implementó el técnico, de jugar con doble 9 y sin extremos, le impide fluir a Leo.

Está claro que Peñarol perdió muchísimo con la baja de Javier Cabrera por lesión. Su ausencia se siente porque era un jugador que aportaba mucho por banda. Leo jugaba generalmente entre medio de dos extremos y por detrás del 9, lo que le permitía tener circuitos de juego.

Pese a todo, no se puede negar la influencia que tiene el volante en el equipo. De hecho, muchas veces resulta extraño analizar su rendimiento porque, por ahí no se hace notar, pero mete un pase de gol o el golero rival le saca una pelota de gol.

A nadie escapa que Fernández no tuvo un buen cierre de campeonato. Su nivel estuvo por debajo de la calidad de jugador que es y ello lleva a los hinchas a preguntarse de cara a las finales: ¿Qué le pasa a Leo que no es el mismo del año pasado?