Mario Saralegui y Jorge Giordano se enfrentarán este domingo por primera vez como entrenadores de Peñarol y Nacional, respectivamente. Sin embargo, no será el primer partido donde choquen equipos dirigidos por estos dos directores técnicos, cuyas carreras han tenido curiosos cruces a lo largo de los años.
Una victoria de Giordano le generó a Saralegui una oportunidad de trabajo en el 2016; la reacción del entrenador artiguense luego de caer en el 2017 frente a un elenco dirigido por el floridense hizo que perdiera esa misma oportunidad laboral. Antes, Giordano trabajó en Peñarol hasta que Gustavo Matosas fue cesado y a los días asumió Saralegui; Giordano inició su exitoso ciclo al frente de Juventud luego de la destitución de Saralegui. Ambos llegaron a Peñarol y Nacional en medio de la temporada 2020, y este domingo volverán a coincidir en un campo de juego.
El floridense, de 55 años, comenzó su carrera como entrenador dirigiendo a Atlético Florida en 1995, luego estuvo al frente de la Selección de su departamento, pasó a ser asistente técnico en el fútbol profesional, fue campeón uruguayo con Danubio y llegó a trabajar en Peñarol siendo parte del equipo de trabajo encabezado por Gustavo Matosas en el 2007. En marzo de 2008 Matosas fue despedido y quien asumió como entrenador carbonero fue Mario Saralegui.
El artiguense, de 61 años, comenzó su carrera de técnico en 1996 y su primer desafío fue dirigir a la Selección de su departamento natal; luego formativas en Peñarol, Wanderers de Artigas y en 2005 regresó al Carbonero como coordinador de juveniles, fue técnico de Tercera y en 2006 asumió como ayudante de Luis Garisto en el plantel principal. Tras un interinato en la Primera del Carbonero, realizó una gran campaña en Progreso que determinó que la dirigencia mirasol decidiera confiar en él tras destituir a Gustavo Matosas.
Luego de Peñarol, Giordano retomó su carrera como entrenador principal: ascendió con Fénix, dirigió a Danubio, Rampla, Colegio Nacional Iquitos de Perú y Racing. Saralegui, tras su segundo ciclo en el Carbonero, trabajó en Central Español, El Nacional y Técnico Universitario de Ecuador, y en abril del 2013 asumió en Juventud de Las Piedras, donde renunció el 4 de noviembre tras caer ante Fénix por el Torneo Apertura; al día siguiente Giordano fue designado como entrenador del equipo pedrense, comenzando un ciclo de cien partidos.
La victoria de Juventud, dirigida por Giordano, sobre Liverpool por 3 a 1 en Belvedere el 21 de febrero del 2016 determinaron la destitución del entrenador Gabriel Oroza; tres días más tarde Saralegui asumió como entrenador negriazul. El sábado 22 de octubre de ese año los equipos dirigidos por el artiguense y el floridense se enfrentaron y fue victoria para Liverpool por 1 a 0.
Giordano pasó a ser entrenador de Wanderers para la temporada 2017 y el sábado 18 de marzo goleó al negriazul de Saralegui por 4 a 0 como visitante con tres goles de Cristian Palacios y uno de Rodrigo Rivero. Apenas algunas horas después de esa derrota, el actual entrenador de Peñarol publicó en su cuenta de twitter: ‘¿Qué se pensaron? ¿Que iba a renunciar para no jugar contra ustedes? El domingo somos la mitad más uno hinchando por Liverpool, va bala’. Dicha publicación, en alusión a Nacional (quien era el próximo rival del elenco negriazul), causó malestar en la directiva encabezada por José Luis Palma que decidió cesar a Saralegui.
El artiguense dirigió a Liga de Portoviejo (Ecuador) en el 2018 y el primero de setiembre de este 2020 asumió en Peñarol; el presidente Jorge Barrera cumplía así ‘un viejo anhelo’ luego de haber cesado a Diego Forlán apenas algunas horas antes.
Tras su paso por Wanderers, Giordano trabajó en River y en junio del 2019 asumió como Secretario Técnico en Nacional. El elenco tricolor perdió la final del Apertura con Rentistas el 14 de octubre de este año y eso determinó que Gustavo Munúa fuera cesado como entrenador del plantel principal; al día siguiente el floridense asumió como director técnico del primer equipo del Bolso.
La designación de Giordano provocó algunas consideraciones del técnico artiguense, quien declaró en Tenfield: “(…) Yo soy profesor del curso de entrenadores en Artigas de las licencias técnico-táctica y psicología. Y nosotros hacemos hincapié en el tema del rol del entrenador y la acción ética que no es fácil de definir. Hay un hecho que se da de forma continua hace un tiempo y es que hay muchos gerentes deportivos que no tienen el curso de técnico (y son entrenadores) y hay entrenadores que no tienen el curso de gerencia y son gerentes. Y ha habido cierta coincidencia como me pasó una vez en Central Español, y no importa quien, pero yo me tuve que ir y asumió el gerente. Es un tema que tenemos que hablarlo entre todos; es un tema que me gustaría que en lo posible se le prestara atención”.
Todavía en octubre, el técnico floridense fue consultado sobre estas declaraciones de su colega y respondió: “Sinceramente no lo escuché. Tengo una gran relación con Mario (Saralegui), me parece una extraordinaria persona. Hace años que no doy examen de moral. La respuesta la tienen los entrenadores que estaban acá. Ellos te van a decir cómo era mi relación con ellos. Yo no dejé de ser el secretario técnico. Hoy mi función es entrenar al equipo, y a la tarde sigo desarrollando la secretaría técnica. Mi primera respuesta fue no, yo le dije que no. Pero bueno, a veces son decisiones difíciles. Como dije anteriormente, Nacional como institución está por encima de una persona. Me tuve que mover y cumplir un rol que no me es ajeno”.
Este domingo las carreras de estos dos entrenadores volverán a tener un punto de encuentro; ante lo que implica un clásico en el fútbol uruguayo seguramente este cruce tendrá más repercusión que los anteriores. Con certeza, ambas trayectorias luego continuarán con caminos que mantendrán el respeto más allá de victorias, derrotas, ceses o nuevas oportunidades laborales.
