El reglamento de hockey es complejo y por esa razón ESPN.com habló con Federico García, árbitro internacional desde 2012, para aclarar, en esta ocasión, cuándo se cobra un penal en un partido, cómo debe tirarse y qué puede hacer el arquero, entre otros detalles de esta cuestión.
“Hay dos situaciones por las que se debe cobrar penal. La primera es una falta intencional a un jugador atacante que tiene la bocha o posibilidad de tenerla dentro del área. La otra es una falta no intencional que evite la posibilidad de un gol, es decir le pega en el pie a un defensor en la línea del arco”, comenzó explicando el uruguayo, y siguió: “Por la segunda situación, la que evita un gol sin intención, es importante la posición del arquero. Si tengo a un arquero bajo su arco, parado en la línea de gol y a un jugador (defensor) delante de él le pega la pelota en el pie, en la canilla, o dónde sea del cuerpo, no puedo decir sí o sí entraba la pelota, y por eso no deberíamos cobrar penal y sí cobrar córner corto en ese caso”, agregó.
Federico García actualmente está en nivel Pro League/Mundial. Fue uno de los encargados de impartir justicia en la última Copa del Mundo de caballeros que se disputó a comienzos de este año en India. Esta experiencia, y tantos otros torneos a lo largo de más de 10 años a nivel internacional le da entidad para hablar del tema. Al ser consultado sobre la posibilidad de sacar tarjeta además de cobrar un penal, fue muy claro: “Las penalidades personales son independientes. Se puede sacar una tarjeta, no diría verde sino amarilla, por alguna falta de penal. Por ejemplo, un quite deslizante dentro del área que derriba al atacante, además del penal, por haber intención, puede ser tarjeta amarilla de 10 minutos”, aseguró el juez de 35 años.
Además, también hay reglas para ejecutarlo y defenderlo. “Todos los jugadores salvo los que participan del penal deben estar detrás de los 23 metros. El atacante debe estar con sus dos pies por detrás de la línea de la bocha al iniciar el tiro. No puede arrastrar, no puede pegar, sólo puede hacer un push, un pequeño flick pero sin arrastrar la bocha. No puede amagar. Debe tirar luego de que suene el silbato, si tira antes y mete gol, tiene que ser tirado nuevamente. Si tira antes del silbato y no es gol, termina siendo salida, al igual que cualquier infracción que cometa el atacante”, dijo Federico. En caso de que algún compañero de quien ejecuta, no comprometido con el penal (los que están detrás de los 23 metros) se adelante, o cometa otra infracción, se procede de igual forma; si convirtió debe ser tirado nuevamente, si no lo hizo se mantiene la salida para la defensa.
Las normas son para todos, y el arquero también debe cumplir con algunas reglas: “Debe estar con los dos pies sobre la línea del arco y no los puede mover hasta que no haya sido jugada la bocha. No puede tirar sus protecciones para atajar la pelota, debe tener su casco puesto, no puede gritar o amedrentar al tirador”, explicó García.
El punto del penal está frente del centro de cada arco a 6.40 mts. desde el borde interno de la línea de gol. Siete pasos es la distancia que separa a quien tiene la posibilidad de sumar de quien tiene la chance de evitar que el equipo rival convierta. La tensión en esta jugada aumenta para los involucrados y para los compañeros, por esa razón es tan importante que sea cobrado de manera justa.
