Un sueño anhelado se convirtió en realidad, Lucía Olascoaga se recibió de Cimarrona en la India, vistiendo por primera vez el manto Celeste y consiguiendo el mejor ranking histórico de Uruguay.
En Hyderabad se disputó uno de los Premundiales clasificatorios para la gran cita, la garra charrúa viajó con la expectativa alta, luego del bronce en la Copa Panamericana 2025, la Celeste voló para Asia a buscar el cupo y si bien no lo consiguieron ganaron más que un boleto dorado: “Bueno sí, fue mucha escala, mucho viaje, pero ahora que ya estamos acá, cayendo un poco con todo lo que se vivió. Estoy chocha, debuté con Cimarronas, porque a pesar de que estuve en el proceso anterior y en el torneo de la Copa América a mitad de 2025, no lo jugué y este me tocó estar adentro de la cancha. Cumplí ese objetivo y me fui muy contenta de haber vivido esa experiencia con equipos tremendos, dificilísimos todos. Así que feliz por lo personal”.
“Y bueno, en lo grupal, también quedó la espinita de no haber clasificado, pero siento que el equipo aprendió un montón, está en crecimiento y es, dentro de todo, bastante nuevo. Así que contentas igualmente”, dilucidó Luchi.
A pesar de no haber logrado el objetivo, Uruguay ratificó su gran momento consiguiendo elevar su posición entre las mejores naciones del mundo: “Haber quedado en el 17 en ranking mundial es un logro enorme. Por eso, a pesar de que quedó esa espinita de no haber clasificado, siento que la bienvenida en Uruguay, y en mi caso acá con mi familia, es alegría y es felicidad porque se alcanzó algo histórico. Ahora a seguir aprendiendo y creciendo”, comentó la 22 charrúa.
Más allá de haber nacido en Argentina y sentir un arraigo con el país y su Club San Cirano, Lucía tiene parte de sus raíces en el Uruguay y con ello la herencia de algunos modismos: “Tengo algunas cosas ya, también de mi papá y de mi familia, de hablar un poco con ‘ta’, ‘vo’ y esas cosas, obviamente. Un poco así”, cerró Olascoaga.
