Pedro Acosta ganó y Marc Márquez hizo negocio en el sprint de Malasia

El Tiburón de Mazarrón se quedó con el éxito con su KTM con la lluvia como amenaza. El de Ducati aumentó claramente su ventaja al frente del Mundial ante la ausencia de Jorge Martín.

Nada ni nadie podrá quitarle a Pedro Acosta el rol protagónico del sprint del GP de Malasia, 19ª fecha de MotoGP. Al cabo, el piloto de KTM fue el vencedor de la carrera corta de Sepang, su segundo éxito en competencias de sábado tras la conseguida este año en Tailandia, en la primera cita de la temporada. Sin embargo, en esta ocasión, el piloto que terminó segundo fue el que más miradas se llevó: Marc Márquez.

La carrera fue compleja por la amenaza de lluvia constante. Al asfalto que se desgrana y que había sufrido la Fórmula 1 a principio de este mes en su visita para el mudado GP de Baréin, se le sumó algo de lluvia que caía en algunos sectores. Apenas se llevaba un giro de carrera cuando los pilotos recibieron la notificación de bandera blanca, es decir, lluvia y la posibilidad de ir a boxes a buscar la segunda moto lista para el asfalto húmedo.

Justamente esa condición cambiante fue la que generó la caída de Álex Márquez, quien había partido desde la pole y liderado las tres primeras vueltas de las diez que tuvo la carrera. El revolcón del corredor del team Gresini dejó a Ai Ogura, de gran largada, en la punta. Pero cuando la pista se complicó un poco más, el japonés no pudo contener a Acosta, quien lo superó y lideró hasta el final para sumar otro festejo en sus últimas carreras con la marca austríaca antes de mudarse a las huestes de Ducati oficial.

En esa condición de pista complicada y con la chance de una caída a la vuelta de la esquina, Marc Márquez no se podía arriesgar. Con Jorge Martín fuera de combate tras bajarse del resto del fin de semana antes de la clasificación porque no aguantó con su muñeca derecha fracturada, el campeón tiene la enorme chance de sacar una luz de ventaja casi decisiva. Porque, si bien Martín viajará de inmediato a España para tratar de acelerar la recuperación y estar dentro de una semana en Qatar (si la carrera se hace), su condición física es probable que lo haya sacado de combate. De hecho, el mismo madrileño dijo antes de abandonar Sepang: “El campeonato se terminó”.

Márquez, entonces, salió a administrar. Como lo hizo en buena parte del torneo para cuidar su ya muy castigado físico. No era cuestión de dilapidar la chance por un error. Por eso, en el único momento que arriesgó fue en la largada, pero porque Ogura se le tiró y Marc debió levantar su Ducati para evitar un roce. Y cuando el japonés del Trackhouse perdió rendimiento con la pista más mojada, lo superó en una buena maniobra. Eso fue todo y le alcanzó para ser segundo y dejar detrás a Marco Bezzechi, el tercero del certamen.

“En esta clase de carreras es muy fácil cometer un error, no podía tomar ningún riesgo. No quería liderar la carrera porque con la lluvia el que está adelante es el que tiene más chances de caerse porque no tiene las referencias”, dijo Márquez, quien apenas celebró su segundo lugar y se mostró tranquilo.

Acosta fue el protagonista y bien merecido lo tiene con su gran triunfo. Pero Márquez fue el que mejor negocio hizo. Aumentó en nueve puntos su luz con Martín y la estiró a 19 y le sacó 52 a Bezzecchi. El décimo título del mundo y el octavo en MotoGP está cada vez más cerca para Márquez, por virtudes propias y errores ajenos. Por eso, con esa misma administración con la que corrió el sprint saldrá en la carrera principal de este domingo, cuando otra vez hay anuncio de lluvia. No debe arriesgar de más, se tiene que dedicar a sumar puntos y pasar carreras para conseguir el gran objetivo.