María del Rosario, una medallista olímpica que no se cansa de triunfar

ESPN

MÉXICO -- María del Rosario Espinoza se convirtió en la segunda deportista mexicana, después de Ernesto Canto, que ha ganado todas las competencias del llamado 'ciclo olímpico, poniendo a México en lo más alto, además de escribir con letras de oro su nombre en la historia de las atletas más destacadas del país.

La taekwondoín ganó su primera competencia en el 2003, en el Panamericano de la Juventud en Río de Janeiro; y desde ese momento los ojos del mundo del taekwondo voltearon a verla. La nacida en Sinaloa ganó en 2007 el campeonato mundial, en la categoría de -72 y se llevó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos del mismo año en peso pesado +67 kg.

Espinoza marcó la pauta en cualquier tatami en el que se paró a competir. Hasta que llegó el 23 de agosto de 2008, fecha en la cual se consagró al colgarse el oro olímpico en Beijing tras superar en la final a la noruega Nina Solheim por puntaje de 3-1. La sinaloense no se conformó y cuatro años después, en Londres, regresó para adjudicarse la presea de bronce.

María, al igual que muchos deportistas que han alcanzado la gloria, sufrió al principio de su carrera, desde La Brecha en Sinaloa, lugar en donde nació, supo desde un principio que para sentarse a la mesa a probar un bocado, necesitaba hacer más que solo pedir de comer; pero logró salir adelante y con la cara en alto logró las metas que desde pequeña se trazó cuando comenzó con la disciplina del taekwondo.

Educada en el entorno de una familia de pescadores, supo dar el justo valor a las cosas, las que se ganan con esfuerzo. Espinoza entendió que para crecer como deportista y como persona, necesitaba emigrar del lugar que la vio crecer, y llegó a la capital del país en donde se convirtió en la única deportista mexicana que ha ganado medalla de oro en todas las competencias de su deporte.

Gracias a la brillante trayectoria de María, la disciplina se ha convertido en una de las más demandadas por jovencitas de todo el país, que al ver como cada patada y cada grito de esfuerzo valen la pena para llegar a lo más alto de cualquier podio.

Ahora Espinoza inicia su tercer ciclo olímpico con la mira puesta en defender la corona que obtuvo en los Juegos Centroamericanos de Mayagüez 2010.